Anestesia en Cirugía Cardiotorácica mínimamente invasiva: impacto en la seguridad perioperatoria y recuperación acelerada del paciente

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 11–Noviembre 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 11: 607

Autor principal (primer firmante): Mario Alfonso Blanco Gomez

Fecha recepción: 01/11/2025

Fecha aceptación: 28/11/2025

Ref.: Ocronos. 2025;8(11): 607

https://doi.org/10.58842/AFFW1063

Autores:

Blanco Gomez Mario Alfonso 1, Olaya Ordoñez Pedro Fernando 2, Viana Bustos Valentina 3, Caviedes Obando Álvaro David 2, Falconi Calderón Edizon Jahir 4.

1 Hospital Federico Lleras Acosta, Colombia.

2 Servicios médicos privados, Ecuador.

3 Servicios médicos privados, Colombia.

4 UNEMI – Docente Medicina, Ecuador.

Resumen

La anestesia en cirugía cardiotorácica mínimamente invasiva (MICS) desempeña un papel crucial en la optimización de la seguridad perioperatoria y la recuperación acelerada del paciente. Estas técnicas, que sustituyen la esternotomía convencional por abordajes más pequeños o asistidos por video o robótica, reducen el trauma quirúrgico y favorecen una rehabilitación más rápida.

El manejo anestésico debe adaptarse a los retos específicos de la MICS, incluyendo ventilación unipulmonar, estabilidad hemodinámica, canulación periférica y monitorización avanzada con TEE, EEG y NIRS. Estrategias como la anestesia ultra-fast-track, el bloqueo PECS II y la analgesia epidural han mostrado reducir el uso de opioides y facilitar la extubación temprana y la movilización precoz. Los avances tecnológicos y farmacológicos fortalecen el rol del anestesiólogo en un entorno multidisciplinario orientado a minimizar complicaciones, optimizar resultados y transformar el abordaje de la cirugía cardiotorácica contemporánea.

Palabras clave:

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Cardiotorácica, perioperatoria, invasiva, permeabilidad.

Abstract

Minimally invasive cardiothoracic surgery (MICS) has emerged as a modern alternative to conventional surgery, aiming to achieve the same therapeutic goals with less tissue damage, less pain, and faster recovery. This approach benefits from technological advancements and the integration of video-assisted techniques, robotics, and advanced monitoring.

In this context, anesthesia plays a crucial role, as its planning and administration must be adapted to the specific technical and physiological characteristics of MICS. Anesthetic management directly influences perioperative safety, hemodynamic stability, and patient recovery speed, incorporating early extubation protocols, multimodal analgesia, and accelerated recovery strategies.

Keywords:

Cardiothoracic, perioperative, invasive, patency.

publica-articulo-revista-ocronos

Introducción

La cirugía cardiotorácica mínimamente invasiva (MICS) ha emergido como una alternativa moderna a la cirugía convencional, buscando alcanzar los mismos objetivos terapéuticos con menor agresión tisular, menor dolor y una recuperación más rápida. Este enfoque se beneficia del desarrollo tecnológico y de la integración de técnicas asistidas por video, robótica y monitoreo avanzado.

En este contexto, la anestesia adquiere un papel determinante, pues su planificación y ejecución deben adaptarse a las particularidades técnicas y fisiológicas de la MICS. El manejo anestésico influye directamente en la seguridad perioperatoria, la estabilidad hemodinámica y la velocidad de recuperación del paciente, integrando protocolos de extubación temprana, analgesia multimodal y estrategias de recuperación acelerada.

Marco teórico

La cirugía cardiotorácica mínimamente invasiva (MICS, por sus siglas en inglés) representa un paradigma evolutivo en el tratamiento quirúrgico del corazón y grandes vasos, con el objetivo de lograr los mismos fines terapéuticos que la cirugía convencional, pero con un abordaje menos lesivo para el paciente. En vez de la esternotomía media completa, estas técnicas emplean incisiones más pequeñas —miniesternotomías, mini-toracotomías, accesos por puerto, cirugía asistida por video o robótica— para acceder al corazón. 1

Estas técnicas buscan reducir el trauma quirúrgico, mejorar la estética, minimizar el dolor y acortar los tiempos de recuperación postoperatoria. En este contexto, el manejo anestésico cobra especial importancia para asegurar que los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva no se vean comprometidos por complicaciones perioperatorias. 2

En la fase preoperatoria, se enfatiza la importancia de una evaluación integral del paciente con enfoque en la función cardíaca, estado pulmonar, comorbilidades y reservorios fisiológicos. 2

El enfoque anestésico debe adaptarse específicamente al entorno de MICS, pues estas técnicas plantean desafíos propios que no siempre se encuentran en la cirugía cardíaca convencional. Es clave seleccionar pacientes adecuados para los protocolos de recuperación acelerada (fast-track). 2,3

La planificación preoperatoria adquiere especial relevancia: debe considerarse cuidadosamente la selección del paciente, evaluando no solo la patología cardíaca sino también la anatomía torácica, la permeabilidad vascular (para posibles canulaciones periféricas), la función pulmonar (especialmente si se prevé ventilación de un pulmón), y las contraindicaciones a técnicas de monitoreo como la ecocardiografía transesofágica (TEE). El propósito es anticipar posibles desequilibrios hemodinámicos, volémicos o respiratorios que puedan surgir durante la intervención mínimamente invasiva. 4

Durante la fase intraoperatoria, el anestesiólogo debe manejar desafíos técnicos como el uso de ventilación de un pulmón (cuando el acceso torácico lo requiera), mantener estabilidad hemodinámica en espacios quirúrgicos reducidos y permitir una buena visibilidad quirúrgica, lo cual obliga a coordinación estrecha con el equipo quirúrgico. 3

En muchos casos, la canulación para circulación extracorpórea puede realizarse de forma periférica (por ejemplo, vía femoral), y en ciertos procedimientos se usa un balón intraaórtico (endoballoon) para oclusión aórtica y administración de cardioplejía, lo que exige monitoreo bilateral de presión arterial, vigilancia de la migración del balón y monitoreo cerebral (oximetría) para prevenir perfusión asimétrica o riesgo de hipoxia cerebral. Para optimizar la seguridad, se sugiere un monitoreo avanzado que incluye TEE, monitoreo de electroencefalografía procesada (EEG) y espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS) para vigilar la perfusión cerebral en tiempo real. Estas herramientas permiten ajustes inmediatos en la anestesia, los volúmenes y las presiones para prevenir daño orgánico. 5

Además, los pacientes sometidos a MICS pueden experimentar un dolor postoperatorio intenso comparado con lo esperado por una esternotomía media tradicional, ya que muchos abordajes replican características de cirugía torácica. Por ello, el manejo del dolor debe ser más agresivo y adaptado: técnicas como el bloqueo del músculo serrato con guía ultrasonográfica pueden ofrecer ventajas, especialmente en pacientes con anticoagulación, frente a técnicas neuraxiales que pueden estar contraindicadas. 6

También se utilizan técnicas específicas de canulación periférica para la CEC (cuando es necesaria), planteando que una adecuada colocación de cánulas minimiza el trauma vascular y optimiza la perfusión. En cada tipo particular de procedimiento mínimamente invasivo (válvulas, reparación mitral, acceso lateral, etc.), se ofrecen consideraciones anestésicas particulares —por ejemplo, en cuanto a la ventilación unipulmonar, bloqueo de vías respiratorias, manejo del sangrado transversal y tiempos de isquemia— con la intención de asegurar un curso intraoperatorio seguro. 2,7

El estudio de Jiang et al (2024), aborda la estrategia de anestesia ultra-fast-track (UFTCA, por sus siglas en inglés) aplicada a pacientes sometidos a cirugía cardíaca mínimamente invasiva (MICS). Su objetivo principal fue comparar los resultados de UFTCA frente a la anestesia general convencional (CGA), especialmente en términos de duración de estancia en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y tiempo total de hospitalización. Desde el punto de vista de la seguridad perioperatoria, los resultados mostraron que el grupo bajo UFTCA tuvo una estancia en UCI y hospital significativamente más corta que el grupo con anestesia convencional. En cuanto a la recuperación acelerada y otros desenlaces secundarios, el grupo UFTCA presentó menor volumen total de drenaje torácico postoperatorio. Además, los pacientes en este grupo tuvieron menor incidencia de delirio postoperatorio, aunque se observó una mayor frecuencia de náuseas y vómitos (PONV). 8

Sarridou et al reflexionan críticamente sobre el rol de los opioides en la anestesia para la MICS, una de las principales preocupaciones que se plantea es que los efectos secundarios de los opioides —como depresión respiratoria, náuseas, somnolencia o retención urinaria— pueden retrasar la rehabilitación temprana postoperatoria. Por ello, los autores abogan por un equilibrio entre los beneficios analgésicos de los opioides y la minimización de sus efectos adversos, complementándolos con técnicas regionales o bloqueos guiados por ultrasonido cuando sea posible. 9

Este estudio prospectivo de Hoerner et al (2023), aleatorizado, controlado y triple ciego evaluó el impacto del bloqueo del plano del pectoral tipo II (PECS II) en pacientes sometidos a cirugía cardíaca mínimamente invasiva. Los resultados indicaron que el PECS II proporcionó una analgesia efectiva, reduciendo la necesidad de opioides postoperatorios y facilitando una recuperación más rápida. Además, se observó una menor incidencia de efectos secundarios como náuseas y vómitos. Estos hallazgos sugieren que el PECS II es una opción viable para mejorar la seguridad perioperatoria y acelerar la recuperación en este tipo de procedimientos. 10

Shimizu, Wakimoto y Kita (2024), sugieren que la anestesia epidural proporciona un control efectivo del dolor postoperatorio, disminuyendo la necesidad de analgésicos opioides y facilitando una recuperación más rápida en comparación con métodos convencionales. Sin embargo, también se discuten las posibles complicaciones asociadas, como hipotensión y retención urinaria, que requieren una monitorización cuidadosa. Concluyen que la anestesia epidural puede ser una opción viable y beneficiosa en MICS, siempre que se gestione adecuadamente para minimizar riesgos. 11

Asimismo, al cierre del procedimiento y durante la transición hacia el postoperatorio, el anestesiólogo debe asegurar una adecuada desaireación cardíaca, manejo del débito, balance de líquidos y ajuste farmacológico para favorecer un despertar precoz. 12

En el posoperatorio, la meta es concretar los beneficios de la técnica mínimamente invasiva mediante estrategias de recuperación acelerada: extubación temprana (idealmente en pocas horas o incluso en quirófano en ciertos casos), manejo analgésico multimodal que reduzca el uso de opioides, monitoreo estrecho de la función cardiovascular e intervención rápida ante desviaciones, movilización precoz y reducción del tiempo en cuidados intensivos. Gracias al uso de monitoreo avanzado, un protocolo anestésico planificado y una coordinación multidisciplinaria, se espera mejorar los resultados del paciente al reducir complicaciones, acortar estadías en la unidad de cuidados intensivos y hospitalarias, y favorecer una recuperación más ágil. 13

Según Malik, Jha y Kapoor, a medida que surgen innovaciones en la administración de fármacos anestésicos, en las tecnologías de monitorización y en el empleo de agentes anestésicos y analgésicos de acción corta y más modernos, la manera en que el anestesiólogo aborda la MICS está evolucionando. Del mismo modo, los avances tecnológicos —como la imagen térmica, la tecnología Doppler y la ecocardiografía con contraste— han permitido evaluar con mayor exactitud la permeabilidad de los injertos después de procedimientos de revascularización coronaria. 14

El papel del anestesiólogo seguirá expandiéndose con el aumento del uso de técnicas percutáneas y la implementación de quirófanos híbridos, donde convergen procedimientos quirúrgicos y de cateterismo. Además, conforme los cirujanos adquieren mayor experiencia, un número creciente de lesiones cardíacas podrán ser tratadas mediante técnicas mínimamente invasivas. Finalmente, las innovaciones en cirugía endoscópica y robótica asistida, que eliminan el temblor y permiten escalar los movimientos mediante sistemas computarizados, transformarán aún más los abordajes quirúrgicos y las modalidades terapéuticas en este campo. 15

Conclusiones

La anestesia en MICS es un componente esencial para maximizar los beneficios de este tipo de cirugía. La monitorización avanzada, las técnicas analgésicas regionales y el enfoque fast-track permiten reducir complicaciones, acortar la estancia hospitalaria y mejorar la experiencia del paciente. El rol del anestesiólogo se amplía con el avance de las tecnologías quirúrgicas, consolidando su función en equipos multidisciplinarios que buscan seguridad, eficacia y recuperación óptima en cirugía cardiotorácica mínimamente invasiva.

Referencias

  1. Langer NB, Argenziano M. Minimally Invasive Cardiovascular Surgery: Incisions and Approaches. Methodist Debakey Cardiovasc J. 2016 Ene-Mar;12(1):4-9. DOI: 10.14797/mdcj-12-1-4. PMID: 27127555; PMCID: PMC4847968.
  2. Piekarski F, Rohner M, Monsefi N, Bakhtiary F, Velten M. Anesthesia for Minimal Invasive Cardiac Surgery: The Bonn Heart Center Protocol. J Clin Med. 2024 Jul 5;13(13):3939. DOI: 10.3390/jcm13133939. PMID: 38999504; PMCID: PMC11242163.
  3. Aston D, Zeloof D, Falter F. Anaesthesia for Minimally Invasive Cardiac Surgery. J Cardiovasc Dev Dis. 2023 Nov 15;10(11):462. DOI: 10.3390/jcdd10110462. PMID: 37998520; PMCID: PMC10672390.
  4. Holmes M, White ANJ, Rogers LJ, Davierwala PM. Anesthesia for Minimally Invasive Coronary Artery Bypass Surgery. J Cardiovasc Dev Dis. 2025 Jun 18;12(6):232. doi: 10.3390/jcdd12060232. PMID: 40558668; PMCID: PMC12194757.
  5. White A, Patvardhan C, Falter F. Anesthesia for minimally invasive cardiac surgery. J Thorac Dis. 2021 Mar;13(3):1886-1898. DOI: 10.21037/jtd-20-1804. PMID: 33841977; PMCID: PMC8024802.
  6. Malik V, Jha AK, Kapoor PM. Anesthetic challenges in minimally invasive cardiac surgery: Are we moving in a right direction? Ann Card Anaesth. 2016 Jul-Sep;19(3):489-97. DOI: 10.4103/0971-9784.185539. PMID: 27397454; PMCID: PMC4971978.
  7. Ren Y, Lyu Y, Yu Y, Jin L, Hu Y, Guo K, Cang J. Selective right middle and lower lobar blockade for minimally invasive cardiac surgery: a prospective, single-center, randomized controlled study. Ann Transl Med. 2021 Feb;9(3):254. DOI: 10.21037/atm-20-986. PMID: 33708881; PMCID: PMC7940934.
  8. Jiang T, Wang LX, Teng HK, Xu LT, Lou XK, Wang Y, Wei HW, Yan MJ. Ultra-fast-track cardiac anesthesia in minimally invasive cardiac surgery: a retrospective observational study. Cardiovasc Diagn Ther. 2024 Oct 31;14(5):740-752. DOI: 10.21037/cdt-24-175. Epub 2024 Oct 22. PMID: 39513144; PMCID: PMC11538830.
  9. Sarridou DG, Boutou AK, Mouratoglou SA. Anesthesia for minimally invasive cardiac surgery: is it still a place for opioids? J Thorac Dis. 2021 Ago;13(8):5111-5112. DOI: 10.21037/jtd-21-910. PMID: 34527348; PMCID: PMC8411158.
  10. Hoerner E, Stundner O, Naegele F, Fiala A, Bonaros N, Mair P, Holfeld J, Gasteiger L. The impact of PECS II blockade in patients undergoing minimally invasive cardiac surgery-a prospective, randomized, controlled, and triple-blinded trial. Trials. 2023 Sep 4;24(1):570. DOI: 10.1186/s13063-023-07530-7. PMID: 37667362; PMCID: PMC10476350.
  11. Shimizu C, Wakimoto M, Kita T. Efficacy of epidural anesthesia in minimally invasive cardiac surgery. Saudi J Anaesth. 2024 Oct-Dic;18(4):528-533. DOI: 10.4103/sja.sja_334_24. Epub 2024 Oct 2. PMID: 39600439; PMCID: PMC11587972.
  12. Goecke S, Pitts L, Dini M, Montagner M, Wert L, Akansel S, Kofler M, Stoppe C, Ott S, Jacobs S, O’Brien B, Falk V, Hommel M, Kempfert J. Enhanced Recovery After Cardiac Surgery for Minimally Invasive Valve Surgery: A Systematic Review of Key Elements and Advancements. Medicina (Kaunas). 2025 Mar 13;61(3):495. doi: 10.3390/medicina61030495. PMID: 40142306; PMCID: PMC11944228.
  13. Barbero C, Pocar M, Brenna D, Parrella B, Baldarelli S, Aloi V, Costamagna A, Trompeo AC, Vairo A, Alunni G, Salizzoni S, Rinaldi M. Minimally Invasive Surgery: Standard of Care for Mitral Valve Endocarditis. Medicina (Kaunas). 2023 Ago 8;59(8):1435. DOI: 10.3390/medicina59081435. PMID: 37629726; PMCID: PMC10456514.
  14. Malik V, Jha AK, Kapoor PM. Anesthetic challenges in minimally invasive cardiac surgery: Are we moving in a right direction? Ann Card Anaesth. 2016 Jul-Sep;19(3):489-97. DOI: 10.4103/0971-9784.185539. PMID: 27397454; PMCID: PMC4971978.
  15. Salenger R, Lobdell K, Grant MC. Update on minimally invasive cardiac surgery and enhanced recovery after surgery. Curr Opin Anaesthesiol. 2024 Feb 1;37(1):10-15. DOI: 10.1097/ACO.0000000000001322. Epub 2023 Oct 11. PMID: 37865831.