Índice
- 1 Resumen
- 2 Introducción
- 3 Definición y clasificación de las dislipidemias
- 4 Importancia del abordaje preventivo en Atención Primaria
- 5 Cribado y diagnóstico
- 6 Intervenciones no farmacológicas
- 7 Tratamiento farmacológico
- 8 Educación para la salud y empoderamiento del paciente
- 9 Coordinación con otros niveles asistenciales
- 10 Conclusión
- 11 Bibliografía
Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 8–Agosto 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 8: 1442
Autor principal (primer firmante): Helena Mombiela Arceiz
Fecha recepción: 02/08/2025
Fecha aceptación: 29/08/2025
Ref.: Ocronos. 2025;8(8): 1442
Autores:
Helena Mombiela Arceiz
Mª Ángeles García Roche
Aitor Sn Martín Mateo
Madalina Anca María Stoica
Azahara Sánchez Durán
Rut Capapey Mayorga
Categoría profesional:
Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería
Palabras clave:
Dislipidemia, prevención, Atención Primaria, factores de riesgo cardiovascular, control lipídico.
Resumen
Las dislipidemias representan uno de los principales factores de riesgo modificables para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Su detección temprana y manejo oportuno desde la Atención Primaria de salud es clave para reducir la morbimortalidad asociada. Este artículo aborda el enfoque preventivo de las dislipidemias en el primer nivel de atención, destacando la importancia del cribado, la educación para la salud, el cambio de estilo de vida y la indicación farmacológica según el perfil de riesgo del paciente. Asimismo, se analizan las guías clínicas vigentes y se propone un modelo de intervención integral para el abordaje de estas alteraciones lipídicas, priorizando la continuidad de cuidados y el empoderamiento del paciente.
Introducción
Las dislipidemias constituyen un grupo de trastornos del metabolismo lipídico caracterizados por niveles anormales de colesterol, triglicéridos o ambas lipoproteínas en sangre. Estas alteraciones están estrechamente relacionadas con la aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares, como el infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular. Dado que suelen ser asintomáticas durante años, su detección y control se convierte en un reto para el sistema de salud, especialmente en el ámbito de la Atención Primaria, donde se encuentra la primera línea de contacto con la población. El abordaje preventivo resulta fundamental para evitar complicaciones a largo plazo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Definición y clasificación de las dislipidemias
Las dislipidemias pueden clasificarse en primarias, de origen genético, y secundarias, provocadas por otras patologías (diabetes, hipotiroidismo, síndrome nefrótico) o hábitos de vida no saludables (dieta inadecuada, sedentarismo, tabaquismo). Las alteraciones más frecuentes incluyen:
- Hipercolesterolemia (colesterol total y/o LDL elevado)
- Hipertrigliceridemia
- Dislipidemia mixta (combinación de ambos)
- HDL bajo (colesterol «bueno»)
Importancia del abordaje preventivo en Atención Primaria
La Atención Primaria juega un papel central en la prevención, detección precoz y control de las dislipidemias. Gracias a su accesibilidad y continuidad, permite realizar intervenciones de amplio alcance poblacional, especialmente en personas aparentemente sanas, pero con factores de riesgo cardiovascular.
Cribado y diagnóstico
Las guías internacionales recomiendan el cribado lipídico a partir de los 20 años en personas con factores de riesgo, y a partir de los 40 en población general, mediante un perfil lipídico en ayunas o no ayunas. Se debe tener en cuenta:
- Colesterol total
- LDL (lipoproteínas de baja densidad)
- HDL (lipoproteínas de alta densidad)
- Triglicéridos
Los resultados deben interpretarse según el riesgo cardiovascular global, utilizando herramientas como la escala SCORE2 o el algoritmo REGICOR.
Intervenciones no farmacológicas
El primer escalón en el manejo de las dislipidemias es el cambio de estilo de vida. Estas intervenciones deben ser individualizadas, sostenidas en el tiempo y con seguimiento continuo:
- Dieta: promover la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, pescado azul y aceite de oliva. Reducir grasas saturadas, azúcares simples y alimentos ultraprocesados.
- Ejercicio físico: al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada.
- Evitar el tabaco y el alcohol: ambos interfieren en el metabolismo lipídico y aumentan el riesgo cardiovascular.
- Control de peso: una pérdida del 5-10% del peso corporal puede tener efectos significativos sobre el perfil lipídico.
Tratamiento farmacológico
Se inicia en pacientes con riesgo cardiovascular moderado-alto o con dislipidemias persistentes a pesar de las modificaciones en el estilo de vida. Las estatinas son el fármaco de elección, con probada eficacia en la reducción del colesterol LDL y en la prevención de eventos cardiovasculares. Otros fármacos incluyen:
- Ezetimiba
- Fibratos (especialmente en hipertrigliceridemia)
- Inhibidores de PCSK9 (en casos de dislipidemia familiar o intolerancia a estatinas)
El seguimiento regular de la adherencia al tratamiento, los efectos adversos y los valores lipídicos es responsabilidad del equipo de Atención Primaria.
Educación para la salud y empoderamiento del paciente
Una estrategia efectiva en el manejo de las dislipidemias es la educación para la salud. El paciente debe comprender la implicancia de su diagnóstico, conocer los factores modificables y participar activamente en su tratamiento. El enfoque debe ser biopsicosocial, considerando aspectos culturales, emocionales y familiares.
Coordinación con otros niveles asistenciales
En casos de dislipidemias familiares, refractarias al tratamiento o con riesgo cardiovascular muy alto, se debe derivar al especialista en Medicina interna, cardiología o endocrinología. La continuidad asistencial y la comunicación entre niveles son claves para un abordaje efectivo.
Conclusión
El abordaje preventivo de las dislipidemias desde la Atención Primaria es esencial para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares en la población. La detección precoz, la promoción de estilos de vida saludables, el tratamiento oportuno y la educación del paciente son pilares fundamentales de esta estrategia. El profesional de Atención Primaria debe estar capacitado para realizar intervenciones efectivas, adaptadas al riesgo individual y sostenidas en el tiempo, asegurando así una atención integral centrada en la persona.
Bibliografía
- Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y Sociedad Europea de Aterosclerosis (EAS). Guía ESC/EAS 2021 sobre el manejo de las dislipidemias. Eur Heart J. 2021;42(34):3227–337.
- Ministerio de Sanidad de España. Estrategia en salud cardiovascular del SNS. 2022.
- Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC). Guía de actuación en dislipidemias. 2020.
- Stone NJ, et al. 2018 ACC/AHA Guidelines on the Management of Blood Cholesterol. J Am Coll Cardiol.2019;73(24):e285-e350.
- Gidding SS, Champagne MA, de Ferranti SD, et al. The agenda for familial hypercholesterolemia. Circulation.2015;132(22):2167-2192.



