Diferencia entre fisura anal, fístula y hemorroides (patología anal)

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 10–Octubre 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 10: 533

Autor principal (primer firmante): Lucia Pineda Pineda

Fecha recepción: 02/10/2025

Fecha aceptación: 29/10/2025

Ref.: Ocronos. 2025;8(10): 533

Autores:

  1. Lucía Pineda Pineda
  2. Raquel Belio Samitier
  3. Pilar Radigales Miralbés
  4. Beatriz Romeo Mayoral
  5. Eva De Diego García

Resumen

Se realiza una revisión bibliográfica para la diferenciación de las patologías anales más comunes, con síntomas coincidentes pero diferentes tratamientos. Muchos pacientes las sufren llevándolas en silencio y padeciendo un gran miedo a realizar deposición. Proponemos estos estudios por su alta incidencia, las gravedades de estas patologías varían de una a otra, pero coinciden en disminuir la calidad de vida, ya sean con molestias continuas o sólo a la hora de la deposición. El desconocimiento hace que siempre que se hable de una patología anal se refieran a hemorroides. De ahí nuestra revisión y estudio para diferenciar las patologías anales existentes pudiendo diagnosticarlas adecuadamente y encaminando cada una a su correcto tratamiento.

Palabras clave:

Fisura anal, fistula, hemorroides.

Abstract

A literature review is conducted to differentiate the most common anal pathologies, with similar symptoms but different treatments. Many patients suffer from these conditions, silently carrying them and suffering from a great fear of defecation. We propose these studies due to their high incidence. The severity of these pathologies varies from one to another, but they all concur in diminishing quality of life, either with continuous discomfort or only at bowel movements. Due to lack of awareness, whenever anal pathology is mentioned, it is often referred to as hemorrhoids. Hence, our review and study aims to differentiate existing anal pathologies, enabling us to diagnose them appropriately and direct each one to the appropriate treatment.

Keywords:

Anal fissure, fistula, hemorrhoids.

Introducción

Más del 70% de la población española sufre alguna vez en su vida alguna patología anorectal retrasando acudir al médico sufriéndolo en silencio. No acudiendo hasta que está en fases muy avanzadas. Eso y el encasillamiento siempre de hemorroides, nos ha hecho hacer esta revisión sistemática para saber la diferencia entre las tres patologías más comunes, pero más confundidas.

Objetivos

Objetivo general

  • El objetivo general es recalcar de la importancia de fomentar un hábito saludable para prevenir estas lesiones.

Objetivo especifico

  • Saber diferenciar cada una de las patologías para así poder dar los tratamientos adecuados.

Métodos

Se ha realizado una búsqueda bibliográfica en las siguientes fuentes de información: Cuiden, PubMed y ScienceDirect. Las palabras clave han sido fisura anal, fistula y hemorroides.

Como filtros en la búsqueda se han utilizados artículos recientes desde 2006 hasta la actualidad ordenados por año de publicación. Los operadores booleanos usado han sido AND y entrecomillado.

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Resultados

Los pacientes que sufren estas patologías suelen llevarlo en silencio desarrollando un miedo atroz a ir al baño debido al dolor y a la molestia que ello conlleva.

Las causas que las provocan son diferentes para cada una:

Fistulas anales

Es una conexión anormal entre la superficie interna del canal y la piel que rodea la región perianal. La aparición de esta suele ser diferentes factores, pero casi siempre por una infección. Existen una serie de glándulas en el canal anal que ocasionalmente se infectan pudiendo producirse una comunicación entre el canal anal y la piel. Pueden desarrollarse también por enfermedades como pueden ser Enfermedad de Crohn o Colitis ulcerosas (1).

Los síntomas de estas no suelen cursar con dolor, pero pueden ser irritantes por razón del drenaje de pus. Podríamos decir que son una mezcla de síntomas como sensación de ocupación de la zona del ano, dolor durante y después de la defecación y leve presencia de sangre en heces. Incluso sangre y pus en la ropa interior,

Diagnostico fistulas

Examen de la región perianal. En la inspección podemos observar piel enrojecida o indurada y dolorosa al tacto. Supuración de la zona afectada.

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También podemos explorar introduciendo un instrumento que permita encontrar ambos extremos de la fístula.

Tratamiento fistula

Si presenta infección el tratamiento será con antibióticos y previniendo la acumulación de pus, algunas veces se coloca un Penrose para mantener la fistula abierta y drenando.

También podemos tratar por medio de una incisión que permite que esta cicatrice desde su parte interna hasta la piel. No pudiendo utilizarse si atraviesa el esfínter anal (2).

Últimamente han sacado un tratamiento de inyección de fibrina que consiste en la administración de una goma biodegradable la cual cierra la fistula desde el interior hasta el exterior.

Fisura anal

Herida que se produce en el Canal anal manifestándose con un dolor muy severo en el momento que el paciente va a hacer una defecación durando incluso horas después de esta. Producido a consecuencia de una erosión en el canal anal por un estreñimiento o bien por el contrario es decir una diarrea. Esta herida hace la fisura produzca una contracción mantenida del esfínter anal impidiendo su cicatrización (3).

Factores desencadenantes de esta suele ser: estreñimiento, sexo anal y diarrea.

Tratamiento fisura

Cambio de dieta, aumento de la ingestión de fibra y líquidos para ablandar las heces, analgésicos y pomada vasodilatadora con base de nitroglicerina que hace que se relaje el esfínter favoreciendo la llegada de sangre. Toxina botulínica hace que paralice la musculatura del ano y mejore la hipertonía del musculo. Si fallan todos estos tratamientos nos quedara la intervención quirúrgica realizándose esfinterotomía lateral interna es decir cortar parte del esfínter anal para que este se relaje y permita la cicatrización de la herida (4).

Hemorroides

También llamado almorranas, se produce por un aumento en la zona anorrectal. Consiste en la inflamación varicosa de las venas hemorroidales del recto, es decir una dilatación de estas venas. Dependiendo de su localización podemos diferenciar entre hemorroides internas se encuentran en el interior del ano, o externas como su nombre indica en el exterior del ano (5).

Factores desencadenantes: irritación por diarreas, estreñimiento, embarazo, obesidad, factores hereditarios e ingesta excesiva de picante.

Para prevenirlo es bueno llevar una dieta equilibrada rica en fibra, vida activa y la ingesta de agua.

Clínica: varía dependiendo de su gravedad, puede ir desde molestia continua, picor, sangrado e incluso dolor intenso durante la defecación.

Cuando tienen un alto nivel de gravedad las hemorroides salen del ano durante la defecación provocando un intenso dolor debiendo ser devuelta a su posición por el paciente.

La gravedad de estas se mide mediante un sistema de clasificación basado en lo que sobresalen.

Siendo este:

  • Grado 1: Prolapso permanente, irreducible produciendo un sangrado y una secreción.
  • Grado 2: Prolapso que requiere reducción manual, con sangrado visible.
  • Grado 3: Prolapso visible durante el esfuerzo, pero con retorno espontaneo. Sangrado.
  • Grado 4: Protrusión con el esfuerzo, pero sin prolapso. Sangrado.

Tratamiento

Evitar estar sentado mucho tiempo, ir al baño cuando lo necesites evitando hacer esfuerzo, hacer ejercicio. Además de modificar el estilo de vida existen tratamientos para aliviar los síntomas como son pomadas o cremas y venotónicos orales.

Si nada de esto nos alivia como último resultado queda la intervención quirúrgica que consiste en la extirpación de los paquetes hemorroidales.

Conclusiones

Una vez hecho el estudio hemos conseguido saber que, aunque es una enfermedad muy común sigue costando mucho acudir al médico para que este nos derive al especialista. También que, aunque son patologías muy diferentes con una clara sintomatología cada una y tratamiento diferente se siguen confundiendo al hablar de ellas. Con este estudio hemos podido describir cada patología con sus factores desencadenantes, así como su tratamiento. Teniendo claro cuál es la que podemos sufrir y sus efectos secundarios.

Bibliografía

  1. BRUNICARDI, F. (2006). Schartz: Principios de cirugía (8ª edición). MCGraw-hill. ISBN 9789701053737.
  2. Rodriguez-Wong, Ulises (2013). Abscesos y fistulas anorrectales (http://www medigraphic.com /pdfs /juarez/ju -2013/ju134f.pdf). Revista del Hospital Juárez de México 80(4): 243-247. Consultando el 27/12/16.
  3. Charúa GL, Fonseca ME, Guerra MCR, et al. Tratamiento de la fisura anal crónica con toxina botulínica Tipo A. , 72 (Rev Gastroenterol Mex 2007), pp. 22-28.
  4. Johnson KE, Gaw UJ, Armstrong ND. Efficacy of anal fistula plug vs. fibrina glue in crosure of anorrectal fistulas., 49 (Dis Colon Rectum 2006), pp. 371-376.
  5. Moreira,V.F. & Lopez San Román, A. (2006). Hemorroides Revista Española de Enfermedades Digestivas, 98(3), tttp//scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_artte xt&pid=S1130-01082006000300009.