Las dietas hospitalarias: un elemento crucial para la recuperación

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 5

Autor principal (primer firmante): Irene Loire Abete

Fecha recepción: 02/06/2024

Fecha aceptación: 29/06/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 5

Autores:

  1. Irene Loire Abete (Grupo gestión de la función administrativa)
  2. Patricia Solanas Amador (TCAE)
  3. Elena Estopiñá Otega (Celadora)
  4. Alicia Val López (TCAE)
  5. Francisco Javier Barrera Carballo (Celador)
  6. Noemí Pérez Sobrecasas (TCAE)

Categoría: Grupo gestión de la función administrativa

Palabras clave: Dietas/hospitalarias

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Introducción

La alimentación juega un papel fundamental en la salud y el bienestar de las personas, especialmente en momentos de vulnerabilidad como durante una hospitalización. Las dietas hospitalarias, por lo tanto, se convierten en un componente esencial para la recuperación de los pacientes, ya que proporcionan los nutrientes necesarios para apoyar el proceso de curación y prevenir complicaciones.

Las dietas hospitalarias son diseñadas por profesionales de la salud, como nutricionistas y dietistas, para satisfacer las necesidades específicas de cada paciente. Se toman en cuenta factores como la edad, el sexo, el estado de salud, el diagnóstico, el tratamiento recibido y las preferencias alimentarias del paciente.

Objetivos

Las dietas hospitalarias tienen como objetivo principal proporcionar a los pacientes la nutrición adecuada que necesitan para apoyar su recuperación, tratamiento y mantenimiento de la salud.

Estos objetivos se pueden desglosar en los siguientes aspectos específicos:

Cubrir las necesidades nutricionales individuales

  • Se considera la edad, el sexo, el peso, la altura, el nivel de actividad, el estado de salud general y el diagnóstico del paciente.
  • Se asegura un aporte adecuado de energía, proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales.

Promover la curación y la recuperación

  • Se proporcionan nutrientes específicos que son esenciales para la reparación de tejidos, la función inmunológica y la lucha contra las infecciones.
  • Se pueden modificar las dietas para apoyar el tratamiento de enfermedades específicas, como la diabetes, la insuficiencia renal o las enfermedades hepáticas.

Prevenir complicaciones

  • Se evitan o controlan los alimentos que pueden empeorar el estado del paciente o interferir con el tratamiento.
  • Se adaptan las dietas para pacientes con alergias, intolerancias alimentarias o dificultades para tragar.

Favorecer el bienestar general

  • Se ofrecen alimentos apetecibles y variados que satisfagan las preferencias del paciente.
  • Se proporciona educación nutricional para ayudar a los pacientes a tomar decisiones alimentarias saludables a largo plazo.

Beneficios

Una dieta hospitalaria adecuada ofrece los siguientes beneficios:

  • Acelera la recuperación: Proporciona los nutrientes necesarios para el crecimiento y reparación de tejidos, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la prevención de infecciones.
  • Reduce el riesgo de complicaciones: Ayuda a controlar enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardíacas, disminuyendo así el riesgo de complicaciones durante la hospitalización.
  • Mejora el estado de ánimo y la calidad del sueño: Una dieta balanceada y nutritiva contribuye a un mejor estado de ánimo, mayor energía y un sueño más reparador, lo cual favorece el proceso de recuperación.
  • Promueve hábitos alimenticios saludables: La educación nutricional recibida durante la hospitalización puede ayudar a los pacientes a adoptar hábitos alimenticios más saludables a largo plazo.

Tipos de dietas hospitalarias

Existen diferentes tipos de dietas hospitalarias, cada una diseñada para atender necesidades específicas.

Algunos ejemplos comunes incluyen:

publica-articulo-revista-ocronos
  • Dieta normal: Proporciona una alimentación completa y balanceada para pacientes sin restricciones dietéticas especiales.
  • Dieta de líquidos claros: Contiene líquidos como agua, caldos, jugos y gelatina, y se utiliza para pacientes con problemas digestivos o que se preparan para una cirugía.
  • Dieta blanda: Incluye alimentos blandos y fáciles de digerir, como purés, papillas y sopas, y se recomienda para pacientes con problemas para masticar o tragar.
  • Dieta baja en grasas: Diseñada para pacientes con enfermedades cardíacas, colesterol alto o problemas de vesícula biliar.
  • Dieta diabética: Controla los niveles de azúcar en sangre y es adecuada para pacientes con diabetes.
  • Dieta renal: Limita la cantidad de sodio, potasio y fósforo para pacientes con problemas renales.

Otras dietas hospitalarias

Además de las dietas mencionadas anteriormente, también existen otras dietas hospitalarias específicas para diversas condiciones de salud, como:

  • Dieta para alergias e intolerancias alimentarias: Elimina los alimentos que causan alergias o intolerancias.
  • Dieta vegetariana o vegana: Proporciona opciones vegetarianas o veganas que satisfacen las necesidades nutricionales del paciente.
  • Dieta para disfagia: Adaptada para pacientes con dificultad para tragar.
  • Dieta posquirúrgica: Proporciona los nutrientes necesarios para la recuperación después de una cirugía.

Planificación, preparación y educación

Las dietas hospitalarias son planificadas y preparadas por un equipo de profesionales de la cocina y la nutrición, siguiendo estrictos protocolos de higiene y seguridad alimentaria. Los alimentos se seleccionan cuidadosamente para garantizar su frescura, calidad y valor nutricional.

Los hospitales suelen ofrecer programas de educación nutricional para los pacientes, con el objetivo de brindarles información sobre la importancia de una alimentación saludable y cómo adaptar su dieta a sus necesidades específicas.

Estas sesiones pueden incluir consejos sobre la selección de alimentos, la preparación de comidas nutritivas y la lectura de etiquetas nutricionales.

Conclusión

Las dietas hospitalarias son un componente esencial para la recuperación de los pacientes. Proporcionan los nutrientes necesarios para apoyar el proceso de curación, prevenir complicaciones y promover hábitos alimenticios saludables.

La planificación y preparación cuidadosas, junto con la educación nutricional, garantizan que los pacientes reciban la alimentación adecuada para una recuperación exitosa.

Bibliografía

  1. https://www.academianutricionydietetica. org/
  2. https://www.sennutricion.org/
  3. https://hospitaluvrocio.es/historico-noti cias/25-aniversario-cocina-virgen-del- rocio/