Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 839
Autor principal (primer firmante): Paula Vera Puertolas
Fecha recepción: 25/07/2026
Fecha aceptación: 21/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 839
Autores:
- Paula Vera Puertolas (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Sara Izquierdo Valiente (ÓPTICO OPTOMETRISTA)
- Miguel Angel Lainez Narvaez (CELADOR)
- Paula Andrea Osorio Real (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Patricia Jimenez Torres (DIPLOMADA EN ENFERMERÍA)
- José Francisco Castillo Rojas (TCAE)
Categoría: GRADO DE ENFERMERÍA
PALABRA CLAVE:
DESCONTAMINACIÓN / DIGESTIVA / OROFARÍNGEA / TOXINAS / GASTROINTESTINAL / LAVADO GÁSTRICO / TOXICOLOGÍA
Introducción
En el ámbito de la Medicina intensiva y la toxicología, la manipulación de la microbiota y el control de la carga bacteriana o tóxica en el tubo digestivo ha sido objeto de debate, evolución y estudio constante. La descontaminación digestiva agrupa a un conjunto de estrategias terapéuticas diseñadas para reducir la colonización por patógenos potencialmente peligrosos o para evitar la absorción de sustancias tóxicas.
A continuación, se analiza a fondo su concepto, sus variantes y su aplicación en la práctica médica actual.
Concepto de la descontaminación digestiva
La descontaminación digestiva consiste en la aplicación de medidas físicas, químicas o farmacológicas orientadas a eliminar o reducir drásticamente la presencia de microorganismos patógenos o toxinas en el tracto gastrointestinal.
Dependiendo del contexto clínico, este concepto se divide en dos grandes áreas:
- Descontaminación digestiva clínica/infecciosa: Utilizada principalmente en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Su objetivo es erradicar bacilos gramnegativos aerobios y hongos del reservorio digestivo para prevenir infecciones intrahospitalarias graves (como la neumonía asociada a la ventilación mecánica).
- Descontaminación digestiva en toxicología: Aplicada en urgencias ante la ingesta de venenos o sobredosis de medicamentos. Su fin es impedir que el tóxico pase a la circulación sistémica.
Aplicación en cuidados intensivos: SDD y SOD
En pacientes críticos, el tubo digestivo suele actuar como el principal motor de las infecciones nosocomiales debido al sobrecrecimiento bacteriano y a la traslocación bacteriana. Para combatirlo, existen dos estrategias principales:
Descontaminación digestiva selectiva (SDD)
Es la estrategia más completa. Consiste en la administración de antibióticos no absorbibles (típicamente tobramicina, colistina y anfotericina B) de forma tópica en la orofaringe y en el estómago (a través de sonda nasogástrica), sumado a un ciclo corto de un antibiótico endovenoso (como cefotaxima) durante los primeros días de ventilación mecánica.
- Mecanismo: Respeta la flora anaerobia normal del intestino (que ejerce un efecto de "resistencia a la colonización") mientras elimina los patógenos más agresivos.
Descontaminación orofaríngea selectiva (SOD)
Es una versión simplificada que aplica la pasta antimicrobiana únicamente en la cavidad bucal. Es menos invasiva que la SDD y reduce el riesgo de neumonía por aspiración, aunque no actúa sobre el reservorio gástrico e intestinal.
Ver tabla al final del artículo.
A pesar de que múltiples estudios europeos demuestran que la SDD reduce la mortalidad en la UCI, existe un temor global generalizado de que su uso sistemático pueda favorecer la aparición de bacterias multirresistentes (BMR). Por ello, su aplicación se reserva a unidades con perfiles epidemiológicos controlados.
Aplicación en toxicología clínica (Urgencias)
Cuando el objetivo es evitar la absorción de un veneno o fármaco, la "descontaminación" cambia por completo de herramientas. Ya no se usan antibióticos, sino métodos de vaciado o adsorción:
- Carbón activado (dosis única o seriada): Es el estándar de oro. Es un polvo fino que "atrapa" las moléculas del tóxico en su superficie a lo largo del intestino, impidiendo su absorción. Es especialmente útil en las primeras 1-2 horas post-ingesta.
- Lavado gástrico: Introducción y aspiración de suero salino a través de una sonda gruesa. Su uso ha decaído drásticamente; hoy solo se indica si el paciente ingirió una cantidad potencialmente mortal de un tóxico y acude en la primera hora.
- Irrigación intestinal total: Administración de grandes volúmenes de solución de polietilenglicol para "barrer" mecánicamente todo el intestino. Se utiliza en ingestas de drogas empaquetadas (body packers) o liberación prolongada de fármacos pesados (como el hierro o el litio).
Conclusión
La descontaminación del tracto digestivo no es un procedimiento universal, sino una herramienta de precisión. Ya sea protegiendo a un paciente en ventilación mecánica de sus propias bacterias mediante la SDD/SOD, o salvando una vida en urgencias mediante el uso de carbón activado, su aplicación exitosa depende de una rigurosa selección del paciente, el conocimiento del timing (tiempo transcurrido) y un estricto balance entre el beneficio clínico y los riesgos potenciales.
Bibliografía
- https://www.medintensiva.org/es-descontaminacion-d igestiva-del-tracto-digestivo-artículo-S0210569123 001250.
- https://semicyuc.org/wp-content/uploads/2022/11/GT T-DESCONTAMINACION-DIGESTIVA.pdf.
- https://www.navarra.es/NR/rdonlyres/39172181-28BA- 4EAA-AFFB-66CC10D2FE66/490624/DescontaminacionDige stivaMAmigo1.pdf.



