La dependencia en la vejez. Definición, características e importancia en el cuidado

dependencia-vejez-definicion-caracteristicas-importancia-cuidado-pdf

RESUMEN

En las últimas décadas, se ha producido un aumento considerable en el número de personas mayores de 65 años en nuestro país. Con la edad pueden ir apareciendo procesos invalidantes relacionados con las diferentes enfermedades de la vejez que dan lugar a todo tipo de dependencias; es muy importante reconocer el nivel de dependencia que tiene cada persona para poder tratarla acorde a sus necesidades. También es muy importante saber el tipo de situación y el estado de salud de la persona anciana, lo cual sirva para reconocer el riesgo de mayor deterioro de la misma. Por tanto, la dependencia es el mayor efecto desfavorable relacionado con el envejecimiento como consecuencia de la edad, ya que se triplica cuando se pasa del tramo de edad de 65 y más años.

Autora: Alicia Delgado González

Palabras clave: Dependencia, anciano, patología, demografía.

ABSTRACT

In recent decades, there has been a considerable increase in the number of people over 65 in our country. With the age they can be appearing invalidating processes related to the different diseases of the old age that give place to all type of dependencies; It is very important to recognize the level of dependence that each person has in order to treat it according to their needs. It is also very important to know the type of situation and the state of health of the elderly person, which serves to recognize the risk of further deterioration of it. Therefore, dependence is the greatest unfavorable effect related to aging as a result of age, since it triples when the age group reaches 65 years and older.

Key words: Dependence, elderly, pathology, demography.

INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas, se ha producido un aumento considerable en el tramo del número de personas mayores de 65 años y más en nuestro país, tal y como se recoge en la estadística del I.N.E., que ha pasado de 5.485.272 individuos en 2007 a 8.788.288 individuos casi actualmente (2017), lo cual está condicionado a algunas variables como son: el aumento de la esperanza de vida, el número de personas que sufren discapacidades, la expectativa de años de vida relacionada con procesos invalidantes, los recursos sanitarios y sociales utilizados por dichas personas, así como la frecuencia e intensidad en el consumo de dichos recursos. En España tenemos un porcentaje de personas mayores dependientes que supone, actualmente, el 19,3% de este colectivo. 1

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Es cierto que con la edad pueden ir apareciendo procesos invalidantes relacionados con las diferentes enfermedades de la vejez, como son los problemas neurodegenerativos, la osteoartrosis, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, etc., que pueden dar lugar a todo tipo de dependencias; así mismo, es muy importante reconocer el nivel de dependencia que tiene cada persona para poder tratarla acorde a sus necesidades.

El término dependencia se refiere, en el contexto de la política social, a la necesidad de atención y cuidados que precisan las personas que no pueden realizar por sí mismas las actividades de la vida cotidiana. El Consejo de Europa (1998) propuso la siguiente definición: «son personas dependientes quienes, por razones ligadas a la falta o a la pérdida de capacidad física, psíquica o intelectual tienen necesidad de una asistencia y/o ayuda importante para la realización de las actividades de la vida diaria». 2,3

El Observatorio Social de las Personas Mayores de 2016 también nos muestra las definiciones de autonomía personal y dependencia: la primera queda definida como “la capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias, así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria”. Y, por otro lado, define la dependencia como el “estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal”. 4

Una característica propia de las situaciones de dependencia, es que cursan durante dilatados períodos de tiempo ya que, por lo general, en el momento que aparece la dependencia, ésta ya no suele desaparecer por el empeoramiento progresivo del cuerpo ante el envejecimiento del mismo, lo que provoca que su atención haya venido a denominarse con la expresión “cuidados de larga duración”. 5

OBJETIVOS

El objetivo principal de este trabajo es mostrar la dependencia en las personas mayores tal y como es, definiéndola y relatando las características que la forman, además de las consecuencias que tiene su aparición. Todo ello viene determinado por la evolución demográfica del envejecimiento en nuestro país, tanto en el pasado como en el presente y futuro ya que, actualmente, el aumento de la esperanza de vida ha hecho que también aumente el número de ancianos y, con ello, el número de ancianos con mayor número de enfermedades crónicas que, a su vez, puede dar lugar a todo tipo de dependencias.

METODOLOGÍA

Para la elaboración de este trabajo se ha realizado una revisión bibliográfica a partir de la búsqueda de documentos en varias bases de datos de ciencias de la salud, en páginas de internet de organismos nacionales, en artículos de revistas científicas y en el buscador Google Académico. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo entre mayo y octubre de 2018.

Para la obtención de documentos relacionados con el trabajo, se llevó a cabo una minuciosa búsqueda bibliográfica en cuatro bases de datos electrónicas (PubMed, Lilacs, SciELO y Dialnet) mediante la utilización de palabras clave como “dependencia”, “anciano”, “patología”, “demografía”, combinadas de diferentes maneras con el boleando “and”.

publica-articulo-revista-ocronos

Con el fin de acotar los resultados de las búsquedas, los criterios de inclusión de los artículos se llevaron a cabo considerando aquellos cuyo texto estuviese completo gratuitamente, los publicados en los últimos 15 años, y que estuviesen relacionados con la dependencia de las personas mayores.

Se excluyeron los documentos en los cuales solo estaba disponible el resumen y no pudo ser conseguido el texto completo, además de aquellos que no se correspondían con la búsqueda de la temática que se pretendía conseguir.

Finalmente, se analizaron 10 escritos para esta revisión de la literatura, de los 40 documentos encontrados. Tras la lectura de dichos escritos, se extrajeron los datos de interés a través de los cuales se ha podido realizar el presente trabajo.

DESARROLLO

LA DEPENDENCIA: TIPOLOGÍA Y FISIOLOGÍA

La dependencia se describe, como hemos comentado anteriormente, como aquel estado de las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de ayudas importantes de otras personas para realizar las actividades de la vida diaria. 2

En el 2013 la tasa de dependencia general en España era del 51% siendo del 26,75% la tasa de dependencia de los mayores de 65 años y del 24,3% en los jóvenes. 6

Muchos estudios afirman que la dependencia es el mayor efecto desfavorable relacionado con el envejecimiento y es dependiente de la edad: la discapacidad se triplica cuando se pasa del tramo de edad de 65-79 al tramo de 80 y más años 7, así, las personas mayores con dificultades en la movilidad o con pérdida intelectual y sensorial tienen mayor riesgo de convertirse en dependientes.

Una característica propia de las situaciones de dependencia, es que cursan durante dilatados períodos de tiempo, lo que provoca que su atención haya venido a denominarse con la expresión “cuidados de larga duración”.

Por otro lado, es cierto que la discapacidad está relacionada con la dependencia, ya que la persona discapacitada será dependiente de otras cuando ésta no pueda valerse por sí misma para las actividades de la vida diaria a causa de su discapacidad física y/o psíquica. 2

Niveles de dependencia física

Por lo tanto, con lo expuesto anteriormente podemos distinguir: 2

El nivel de no dependencia (0) de la persona mayor, pues no necesita la ayuda de una tercera persona, es decir, puede valerse por sí misma para realizar las actividades de la vida diaria.

El nivel de dependencia física leve (1) es cuando la persona mayor necesita ayuda para hacer más fácil su autonomía en algunas de las actividades de la vida diaria como, por ejemplo, la ayuda puntual para subir escaleras, para cortar la comida, etc.;

El nivel de dependencia física grave (2) aparece cuando la persona mayor necesita ayuda de una tercera persona para suplir algunas de las actividades de la vida diaria, como pueden ser, por ejemplo, la asistencia al baño, subir escaleras, llamar por teléfono, etc.

El nivel de dependencia física severo (3) aparece cuando la persona mayor necesita de forma permanente la ayuda de una tercera persona para suplir todas las actividades de la vida diaria, como el aseo, el vestirse, el comer, etc.

Niveles de dependencia psíquica

En este mismo sentido, también podemos distinguir: 2

El nivel 1 de dependencia psíquica surge con la reciente aparición de algunos signos de demencia, como son los fallos ocasionales de la memoria.

El nivel 2 de dependencia psíquica aparece cuando los signos de demencia son más habituales, es decir, se notan más continuamente, por ejemplo, el empobrecimiento del lenguaje, alguna desorientación ocasional temporoespacial, algunos problemas de comportamiento (agresividad, tristeza y/o alegría que aparecen y desaparecen rápidamente), etc.

El nivel 3 de dependencia psíquica aparece cuando se pone de manifiesto la pérdida de autonomía psíquica, como, por ejemplo, pérdida casi total de la memoria (solo mantienen recuerdos que no saben ubicar en espacio o tiempo), desorientación temporoespacial total, problemas permanentes de comunicación, etc. Se puede decir que se pierde la autonomía psíquica ya que la persona puede llegar al punto de no acordarse ni de comer.

  • CLASIFICACIÓN DE LAS PERSONAS MAYORES EN BASE A SUS NECESIDADES SANITARIAS

Atendiendo a la situación y el estado de salud de las personas mayores, se las clasifica en varias situaciones posibles dependiendo de sus necesidades de atención sanitaria. Estas situaciones pueden variar entre ellas, a veces incluso muy rápidamente. Existe un riesgo de progresión hacia situaciones de mayor deterioro si no reciben la asistencia sanitaria adecuada. Estos grupos son (INSALUD, 1995):

  1. Personas mayores sanas: no presentan enfermedades crónicas sintomáticas, ni otros problemas importantes de salud.
  2. Personas mayores enfermas: aquellas que presentan alguna patología aguda o crónica no invalidante o que no cumple los criterios de paciente geriátrico.
  3. Ancianos de alto riesgo: son aquellas personas mayores que sin cumplir todavía los criterios de paciente geriátrico, se encuentran en un estado de riesgo de necesidad de cuidados y/o de requerir atención institucional. Son los mayores de 80 años, los que viven solos, especialmente las mujeres, los que han sido hospitalizados recientemente, los que tienen caídas con frecuencia o toman múltiples medicamentos, etc.
  4. Paciente geriátrico: es aquel que cumple tres o más de los siguientes criterios: edad superior a 75 años, presentar pluripatología, sus enfermedades le provocan algún tipo de invalidez, puede acompañarse de patología mental y padecer problemática social en relación con su estado de salud. En lo referente a la asistencia sanitaria, éste es ya un grupo de pacientes con problemas especiales respecto a su cuidado, diferentes a los de los adultos más jóvenes. Entre ellos, la prevalencia de las dificultades para su autocuidado, el deterioro cognitivo, las dificultades de sus cuidadores, e incluso el riesgo de deteriorarse durante un ingreso hospitalario es elevado. Por ello, precisan un tipo de atención especializada para su correcta asistencia.

Los dos primeros grupos anteriores sólo se diferencian del resto de ancianos en la edad cronológica. Las enfermedades que padecen pueden ser atendidas y resueltas fácilmente en los servicios sanitarios, ya que no suponen ningún reto.

En el tercer grupo de personas es muy importante la prevención y la detección precoz de sus problemas de salud para que se posibilite un diagnóstico y tratamiento eficaces. El riesgo de dependencia es alto si sus problemas no son bien tratados.

  • LA DEPENDENCIA Y LAS PATOLOGÍAS EN LAS PERSONAS MAYORES

La literatura aporta diversos estudios que muestran una relación entre ciertas patologías y la aparición de la invalidez o el empeoramiento de ésta en el caso de que ya existiese una discapacidad previa. El inicio de la discapacidad física es, a menudo, un proceso progresivo asociado a la aparición de patologías relacionadas con el envejecimiento o también el resultado de enfermedades crónicas. Existen varias enfermedades asociadas al envejecimiento, y algunas ya han sido relacionadas con la discapacidad física; entre las más destacadas por la literatura están: la artritis, la fractura de cadera, las disfunciones cognitivas y las enfermedades del corazón. Otras enfermedades, como el cáncer, también son relacionadas con las causas de discapacidad, pero su asociación con la dependencia es menor.

Por lo tanto, se puede afirmar que la aparición de la dependencia en las personas mayores está asociada al desarrollo de enfermedades crónicas que suelen aparecer durante el envejecimiento, como son las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y osteoarticulares mayoritariamente. 2

Según la Encuesta Europea de Salud de 2014, la artrosis, la tensión alta o el colesterol alto son los problemas más comunes que padecen las personas mayores de ambos sexos. Sin embargo, en el Observatorio Social de 2016 se destaca la existencia de un mayor porcentaje de mujeres con artrosis (más de un 60%, casi el doble que los hombres) o el dolor crónico de espalda (38,2% de las mujeres frente al 24,6% de los hombres). Por otra parte, el Observatorio Social también hace especial hincapié en el bienestar psicológico, respecto al que las mujeres presentan mayores problemas: un 19% de las mujeres dicen haber sufrido o estar sufriendo depresión y un 14% ansiedad crónica. 4 También es importante destacar que ha aumentado la mortalidad por enfermedades mentales y nerviosas en los últimos años, y en el caso de las primeras la relación con la dependencia es mayor (por ejemplo, demencias). 8

Por otro lado, el IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) también afirma que las alteraciones de salud más frecuentes en las personas mayores son las que están relacionadas con el aparato cardiovascular (hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica y arritmias), con el aparato osteoarticular (osteoporosis, artrosis y fracturas de cadera principalmente), y las enfermedades neurodegenerativas (demencia, Parkinson), además de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las pérdidas en los órganos de los sentidos. Es cierto que con la edad también se ven incrementadas la incidencia de tumores malignos (cáncer) y la de infecciones de todo tipo. También los problemas nutricionales son muy frecuentes y hasta ahora no han recibido la atención suficiente; lo son más por defecto (desnutrición) que por exceso (obesidad), y se manifiestan mediante una enfermedad llamada desnutrición calórico-proteica, y a través de deficiencias en numerosas vitaminas y minerales.

Por último, las personas mayores presentan con frecuencia los llamados “síndromes geriátricos”, que se definen como aquellas situaciones que no son enfermedades propiamente dichas, pero que dan lugar a problemas de salud y pueden causar alta morbimortalidad. Entre dichos problemas se encuentran la fragilidad, las caídas, la inmovilidad, los cuadros confusionales, los trastornos del sueño y algunos más. La situación funcional física, mental y social es la principal forma de exteriorización en que se manifiestan las alteraciones de salud de las personas mayores. 6, 9 Según datos del I.N.E. (Instituto Nacional de Estadística), algo más de un tercio de la población mayor de 65 años requiere apoyos para alguna actividad básica de la vida diaria. 10

  • CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD EN LAS PERSONAS MAYORES

Las personas mayores presentan algunas peculiaridades en su manera de enfermar y en sus necesidades de asistencia sanitaria. Algunas de estas son:

  1. Padecer enfermedades específicas: determinados problemas de salud como los derivados de la patología cardiovascular (accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca), del aparato locomotor (artrosis, osteoporosis), neurológico (enfermedad de Alzheimer y otras demencias), órganos de los sentidos (cataratas, sordera, etc.) son mucho más prevalentes en este grupo de edad.
  2. Es frecuente que exista la pluripatología: varias enfermedades, y sus efectos en una misma persona.
  3. Las enfermedades pueden presentarse de manera diferente con manifestaciones atípicas e inespecíficas y cuya evolución tiende a la incapacidad y, por término, a la dependencia.
  4. Si no se diagnostican correctamente y no se tratan precozmente, muchas de estas enfermedades tienden a provocar incapacidad funcional y dependencia.
  5. Dichas enfermedades afectan, sobre todo, a las esferas mental, funcional y/o social, provocando diversos problemas.
  6. En ausencia del tratamiento adecuado, o si éste es tardío, el deterioro puede ser más rápido y marcado que a edades anteriores y la recuperación más lenta y difícil que en adultos más ancianos.
  7. El tratamiento de las enfermedades requiere seleccionar y excluir determinados fármacos, el ajuste de las dosis en función de la edad, el uso de diferentes modalidades y objetivos en la rehabilitación, etc.
  8. Es un grupo de personas con una gran heterogeneidad interindividual tanto en su situación de salud y funcionalidad, como en la prevalencia de enfermedad, así como en el pronóstico de sus problemas de salud y su capacidad de recuperación y de respuesta al tratamiento.
  • CAMBIOS ACTUALES EN LOS PATRONES DE LA ENFERMEDAD

El siglo XX ha sido caracterizado demográficamente por el aumento de la esperanza de vida que ha tenido lugar en la sociedad occidental, lo cual se explica a continuación. A causa de mejoras sanitarias y sociales, una mayor proporción de personas alcanzan edades por encima de los 65 años. Esto unido a un mayor control de las enfermedades agudas, especialmente las infecciosas, ha provocado una modificación en los procesos de enfermar, tanto por el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas como de las secuelas permanentes de algunas enfermedades agudas que a día de hoy son menos letales. Otra de las consecuencias de estos hechos es el notable incremento del número de personas dependientes. Esto hace necesario mayor atención a este tipo de enfermedades y la necesidad de preparar los elementos necesarios para, en primer lugar, intentar prevenir esa dependencia y, en segundo lugar, cuidar de la mejor manera posible a los que padecen este tipo de problema.

CONCLUSIONES

  • El aumento del número de personas mayores, sobre todo de avanzada edad, da lugar a un aumento de aquellas personas que desarrollen discapacidades y, a su vez, dependencias, lo cual hará imprescindible la ayuda de otras personas para la realización de las actividades básicas de la vida diaria.
  • Las enfermedades crónicas son una de las causas de la dependencia o invalidez en los individuos. En las personas mayores, además, se da una mayor probabilidad de que quienes padecen enfermedades crónicas sufran discapacidades y, al revés, aquellas personas que padecen discapacidades tienen más propensión a sufrir enfermedades crónicas. Es por eso que una de las mayores causas de la incapacidad física son las enfermedades crónicas, tales como la artritis, las enfermedades cardiacas, respiratorias y las enfermedades neurológicas. En este mismo sentido, se señala que son causas de discapacidad física las enfermedades crónicas ligadas al envejecimiento, como la hipertensión, la osteoporosis, diabetes, demencias…5
  • Es muy importante atender a la situación y al estado de salud de la persona mayor, para poder así clasificarla y atenderla según sus necesidades de atención sanitaria, ya que existe un riesgo de progresión hacia situaciones de mayor deterioro si no se recibe la asistencia sanitaria adecuada.

BIBLIOGRAFÍA

1. Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) – Observatorio de Personas Mayores. Volumen II. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2012. [71-107] [acceso 20 mayo de 2018]. Disponible en: http://www.imserso.es/ InterPresent1/groups/ imserso/documents/ binario/22023_ inf2010pm_v2.pdf

  1. Braña, F.J, Monserrat, J. Los costes asociados a la dependencia en las personas mayores: una aproximación. Revista Multidisciplinar de Gerontología [revista en Internet] 2001. [acceso 6 junio de 2018]; 11(3): [122-132]. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3128013
  2. Rodríguez Cabrero, G. Monserrat Codorniú, J. Modelos de atención sociosanitaria: una aproximación a los costes de la dependencia [libro en Internet] Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales; 2002 [acceso 15 de junio de 2018]. Disponible en: http://ccp.ucr.ac.cr/creles /pdf/monserrat- modelos-01.pdf
  1. Federación de Pensionistas y Jubilados de CCOO. Observatorio social de las Personas Mayores [monografía en Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicio Sociales e Igualdad; 2016 [acceso 1 de julio de 2018]. Disponible en: http://www.1mayo.ccoo. es/nova/files/1018/ ObservatorioSocial 2016.pdf
  2. Lawton, M.P. and Broody, E.M. (1969): “Assesment of older people: Self-maintaining and instrumental activities of daily living”. Gerontologist. 9; 179-186. [acceso 20 de julio de 2018]
  3. Fernandez Muñoz, J.N. Informe 2014 Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) [monografía en Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2015 [acceso 10 de agosto de 2018]. Disponible en: http://www.imserso.es /imserso_01/documentacion/ publicaciones/colecciones/ informacion_publicacion /index.htm?id=2492
  1. Tortosa Chuliá M A, Fuenmayor Fernández A, Granell Pérez R. Evaluación de costes y financiación de las residencias de mayores. El sector no lucrativo en la Comunidad Valenciana. Madrid, Informes Portal Mayores, nº 129. [Fecha de publicación: 20/12/2011, fecha de acceso 9 de septiembre de 2018]. Disponible en: http://envejecimiento .csic.es/documentos/ documentos/tortosa- evaluacion-01.pdf
  1. Antonio Abellán García, Rogelio Pujol Rodríguez. ¿Umbral fijo o móvil? El estado de la población mayor en España, 2016. Blog Envejecimiento [Internet], 28 de enero, 2016. ISSN 2387-1512.[fecha de acceso 18 de septiembre de 2018]. Disponible en: http://bit.ly/1Sd0d04
  2. Centros Residenciales del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) [Sede Web]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; [actualizado el 30 de septiembre de 2016, acceso el 25 de septiembre de 2018]. Disponible en: http://www.imserso.es/ imserso_01/centros/centros_ personas_mayores/ centros_residenciales/ index.htm
  1. Marco de actuación para las personas mayores: propuestas y recomendaciones para fortalecer el ejercicio de los derechos de las personas mayores [libro en Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2015 [acceso 29 de septiembre de 2018]. Disponible en: http://www.imserso.es/ InterPresent2/groups/ imserso/documents/binario /mappmm_doc_20151009.pdf