Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 5–Mayo 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 5: 824
Autor principal (primer firmante): María Ángeles Cambon Luño
Fecha recepción: 02/05/2025
Fecha aceptación: 29/05/2025
Ref.: Ocronos. 2025;8(5): 824
Autores:
- María Ángeles Cambon Luño.
- Cristina Castro Cavero.
- Alicia Salvador Gil.
- María Nieves Ruiz Fernández.
- Marta Sancho Morales.
- Marta Redrado Clavería.
Categoría: TCAE.
Palabras clave: movilidad, lesión, deportistas, caídas, movimientos, dolor, recuperación, rodilla.
Introducción
La rotura del ligamento cruzado es una lesión grave que afecta la estabilidad de la rodilla, limitando la movilidad y funcionalidad del paciente. Es una lesión frecuente en deportistas y personas con actividades físicas de alto impacto, aunque también puede ocurrir en la vida cotidiana debido a caídas o movimientos bruscos. El rol de Enfermería es fundamental en el manejo del dolor, la recuperación funcional y el apoyo emocional del paciente. A través de un plan de cuidados adecuado, se puede mejorar la calidad de vida y reducir complicaciones
¿Qué es la rotura del ligamento cruzado?, el ligamento cruzado es una estructura clave en la rodilla que permite la estabilidad y el movimiento adecuado de la articulación. Existen dos tipos:
- Ligamento cruzado anterior (LCA): Se lesiona con mayor frecuencia y es crucial para la estabilidad de la rodilla.
- Ligamento cruzado posterior (LCP): Se lesiona con menor frecuencia, generalmente por golpes directos en la rodilla. Cuando se produce una rotura, el paciente puede experimentar dolor intenso, inflamación y dificultad para caminar. La lesión puede ser parcial o completa, y su tratamiento varía desde medidas conservadoras hasta cirugía.
Causas
Las principales causas de la rotura del ligamento pueden llegar a ser:
- Movimientos bruscos o cambios de dirección repentinos (común en deportes como fútbol, baloncesto y esquí).
- Caídas o aterrizajes incorrectos tras un salto.
- Golpes directos en la rodilla (accidentes de tráfico o traumatismos en deportes de contacto).
- Debilidad muscular o fatiga.
- Uso inadecuado del calzado deportivo, que afecta la pisada y aumenta el riesgo de lesión.
Síntomas
Los síntomas pueden variar según la gravedad de la lesión, pero los más comunes son:
- Chasquido o sensación de ruptura en la rodilla en el momento de la lesión.
- Dolor intenso e inflamación en las primeras horas.
- Inestabilidad articular, especialmente al intentar apoyar la pierna.
- Pérdida de movilidad y dificultad para extender o flexionar.
- Hematomas o acumulación de líquido en la rodilla.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en una combinación de:
- Exploración física: El médico evalúa la estabilidad y movilidad de la rodilla con pruebas específicas como el test de Lachman o el cajón anterior.
- Resonancia magnética (RM): Permite visualizar la rotura del ligamento y descartar lesiones asociadas en meniscos o cartílago.
- Radiografías: Para descartar fracturas óseas.
Tratamiento
El tratamiento varía según la severidad de la lesión y el nivel de actividad del paciente.
Tratamiento conservador (Para casos leves o en pacientes que no requieren cirugía)
- Reposo y elevación de la pierna para reducir la inflamación.
- Uso de férula o rodillera estabilizadora para limitar el movimiento.
- Fisioterapia para fortalecer los músculos que rodean la rodilla.
- Medicamentos analgésicos y antiinflamatorios (ibuprofeno, paracetamol).
Tratamiento quirúrgico (Cuando hay rotura completa o el paciente es un deportista activo)
- Reparación del ligamento mediante artroscopia (injertos de tendones del propio paciente o de un donante).
- Rehabilitación postquirúrgica intensiva para recuperar la fuerza y estabilidad de la rodilla.
Cuidados de Enfermería en la rotura del ligamento cruzado
El personal de Enfermería desempeña un papel clave en cada fase del tratamiento, brindando asistencia en el manejo del dolor, rehabilitación, prevención de complicaciones y apoyo emocional.
Cuidados de Enfermería en la fase aguda (Inmediatamente después de la lesión)
Evaluación inicial:
- Observar signos de dolor, inflamación e inestabilidad.
- Valorar el estado circulatorio (color, temperatura, pulsos distales).
- Registrar la intensidad del dolor utilizando escalas como Escala Visual Analógica.
Control del dolor y la inflamación:
- Aplicación de hielo intermitente (20 minutos cada 2 horas) para reducir la inflamación.
- Elevar la pierna para evitar acumulación de líquidos.
- Administración de analgésicos y antiinflamatorios prescritos.
Inmovilización y protección de la rodilla:
- Uso de férulas o rodilleras estabilizadoras para evitar movimientos bruscos.
- Indicar al paciente la importancia del reposo en las primeras 48-72 horas.
Educación al paciente:
- Explicar la lesión y la importancia de seguir las recomendaciones médicas.
- Enseñar el uso correcto de muletas o bastones para evitar cargar peso en la pierna lesionada.
Cuidados de Enfermería en la fase postoperatoria (Si el paciente requiere cirugía)
Monitorización postquirúrgica:
- Vigilar signos de infección, sangrado o trombosis venosa profunda.
- Control de signos vitales y dolor postoperatorio.
- Evaluar la movilidad de la pierna operada y la circulación en los pies.
Cuidados en la herida quirúrgica:
- Mantener la asepsia en el área quirúrgica para prevenir infecciones.
- Realizar curaciones con solución salina y antisépticos según indicación médica.
Rehabilitación temprana:
- Aplicar movilización pasiva según las indicaciones del fisioterapeuta.
- Iniciar ejercicios isométricos para fortalecer el cuádriceps si se ve afectado el ligamento.
Prevención de complicaciones:
- Uso de medias de compresión y movilización temprana para evitar trombosis venosa profunda.
- Enseñar ejercicios de respiración y circulación para prevenir complicaciones postquirúrgicas.
Cuidados de Enfermería en la fase de rehabilitación
Apoyo en la Fisioterapia:
- Motivar al paciente a realizar los ejercicios recomendados.
- Supervisar el uso adecuado de dispositivos ortopédicos como rodilleras.
- Enseñar cómo realizar actividades diarias sin forzar la rodilla.
- Informar sobre el tiempo estimado de recuperación y la importancia de evitar movimientos de giro bruscos.
Apoyo emocional y psicológico:
- Muchas personas, especialmente los deportistas, experimentan ansiedad y frustración por la limitación de movimiento.
- El personal de Enfermería debe ofrecer motivación, empatía y apoyo psicológico para que el paciente mantenga una actitud positiva.
Conclusión
El cuidado de Enfermería en la rotura del ligamento cruzado es esencial para garantizar una recuperación óptima. Desde el manejo del dolor y la inmovilización inicial, hasta la rehabilitación y el apoyo emocional, los enfermeros desempeñan un papel clave en la evolución del paciente. Una correcta educación y seguimiento pueden marcar la diferencia en la recuperación, permitiendo que el paciente retome sus actividades con seguridad y sin secuelas a largo plazo.
Bibliografía
- Lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) [Internet]. Medlineplus.gov. [citado el 22 de abril de 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/00107 4.htm.
- Rotura y tratamiento del ligamento cruzado anterior [Internet]. Blogs Quirónsalud. [citado el 22 de abril de 2025]. Disponible en: https://www.quironsalud.com/blogs/es/lesiones-cuid amos/rotura-tratamiento-ligamento-cruzado-anterior .
- Cinfa.com. [citado el 22 de abril de 2025]. Disponible en: https://cinfasalud.cinfa.com/p/rotura-de-ligamento -cruzado-anterior/.



