Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 9–Septiembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº9: 280
Autor principal (primer firmante): Naima Mohamed Mimon
Fecha recepción: 28 de agosto, 2022
Fecha aceptación: 25 de septiembre, 2022
Ref.: Ocronos. 2022;5(9) 280
Autores: Naima Mohamed Mimon, Hayat Mohamed Abdel-Lah, Nadia Taali Kaink, Kemsa Mohamed Mohamed, Monica Sanchez Laiseca, María del Mar Pérez López.
Introducción
Beber y comer es una de las 14 necesidades básicas esbozadas por Virginia Henderson en su modelo conceptual de Enfermería, las cuales son fundamentales para restaurar o mantener la independencia del paciente con el fin de satisfacer esta necesidad básica.
La nutrición enteral está indicada para pacientes que no pueden satisfacer las necesidades nutricionales por vía oral, pero no existen contraindicaciones para el uso enteral. Las causas de esta condición se pueden clasificar en varios grupos:
Pacientes con cambios mecánicos en la deglución o transporte que requieren cateterismo por disfagia o disfagia severa.
Tumores del aparato digestivo Otorrinolaringología y cirugía maxilofacial. Estenosis esofágica no debida a tumor.
Cambios en la conciencia.
El paciente tiene un trastorno neuromotor que impide la deglución o el transporte y requiere un catéter urinario.
Neuropatía Esclerosis múltiple. Síndromes miasténicos.
Síndrome de Guillain-Barré. Retraso mental severo.
Parálisis cerebral.
El paciente desnutrido está a punto de someterse a una cirugía mayor de un trasplante electivo.
Las situaciones clínicas varían cuando los niños presentan desnutrición severa. Enfermedad inflamatoria intestinal: colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn. Enfermedad médica infecciosa asociada con malabsorción severa: SIDA.
Palabras clave: Profesional de Enfermería, nutrición, paciente, enteral, enfermedades.
Objetivos
Los objetivos de esta revista son las de explicar la nutrición enteral y los pacientes que sufren de ellas y cómo actúa el equipo de Enfermería ante estos pacientes desempeñando sus funciones específicas.
Metodología
Para la elaboración de esta revista se ha llevado a cabo una recopilación de información en las distintas revistas científicas, así como la búsqueda exhaustiva de datos encontrados en las distintas páginas webs relacionados con el tema en cuestión
Resultados
La nutrición enteral puede cumplir el objetivo de prevenir la desnutrición y corregir los problemas nutricionales donde existan y así evitar el autocanibalismo (es decir, consumir la propia proteína).
La nutrición enteral es una alternativa para los pacientes que no pueden comer ni beber naturalmente debido a condiciones médicas. Según varios estudios, las enfermedades más comunes que justifican la nutrición enteral (NE) son: accidente cerebrovascular (ACV), retraso psicomotor, cáncer de laringe y demencia vascular o Alzheimer.
Para la nutrición enteral se utilizan sondas de alimentación, preferiblemente de un material como el poliuretano o la silicona ya que les permite ser más flexibles, más suaves, no adherentes y tienen una alta viscosidad y menos espesor. La sonda nasogástrica (SNG) está indicada en pacientes con reflujo gastroesofágico mínimo y buen vaciamiento gástrico.
Doble sonda nasogástrica, nasoyeyunal y nasogástrica en pacientes que no toleran bien la nutrición enteral o que tienen mal vaciamiento gástrico.
Estos tubos están contraindicados en caso de obstrucción gastrointestinal en faringe, esófago o estómago. Por otro lado, existen estomas a los que se accede a través de la piel de forma quirúrgica:
Gastrectomía: apertura de un orificio en la pared anterior del abdomen para insertar un tubo en el estómago. La yeyunostomía: abordaje quirúrgico del yeyuno, principalmente indicado para la nutrición intraabdominal y el postoperatorio del cáncer.
Los cuidados que debe realizar el equipo de Enfermería de la sonda nasogástrica son: Realizar la limpieza con suero fisiológico de la boca y las fosas nasales.
Supervisar la integridad de la sonda.
Principalmente encontramos dos formas de alimentación enteral nasogástrica (NGT). Por un lado, damos alimentación continua, que está indicada en pacientes críticos con cambios en la digestión o absorción o mal control metabólico.
Por otro lado, encontramos intermitente el manejo de los alimentos. Consiste en inyecciones de dosis que van desde los 200 a los 500 ml en 5 tomas diarias, simulando una ingesta normal.
Estas dosis pueden administrarse con jeringa a razón de aproximadamente 20 ml/min para evitar causar distensión abdominal, vómitos o diarrea; o por gravedad a través del sistema de infusión, lo que permite una infusión más lenta si la infusión es mal tolerada.
En cuanto a la administración de medicamentos, cabe señalar que:
Es importante comprobar que el fármaco sea apto para su uso por esta vía. El medicamento debe diluir de acuerdo con el estándar del proceso de preparación.
En caso de encontrar un catéter obstruido, consideraremos enjuagar con agua tibia, un poco de coca cola, jeringa de unos 10 ml, que es suficiente para despejar el bloqueo, usar levadura o incluso reemplazar el tubo.
Discusión – conclusión
El enfermero debe prevenir y controlar las complicaciones del manejo de la nutrición enteral. En conclusión, debe de tener conocimiento de los cuidados de Enfermería necesarios para el manejo adecuado de los diferentes tipos de catéteres además de educar al paciente/familia sobre el uso adecuado de los alimentos.
Bibliografía
- https://www.saludcastillayleon.es/ investigacion/fr/banco-evidenci as-cuidados/ano-2017. fichiers/1204875-2017 %20Protocolo_%20Nu tricion%20enteral-%20 envidencia.pdf
- https://revistamedica.com/ nutricion-enteral-ventajas-cuidados-enf ermeria-complicaciones
- https://es.slideshare.net/unlobito feroz/19cuidado-enfermero-al-pa ciente-con-nutricion-enteral-lazarte-lobitoferoz13
- https://revistasanitariade investigacion.com/papel-de-Enfermería-e n-el-manejo-de-la- nutricion-enteral-en-el-paciente



