Cuidados de Enfermería en el paciente con nutrición enteral

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 7–Julio 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº7: 137

Autor principal (primer firmante): Huarda Mohamed Mohamed

Fecha recepción: 29 de junio, 2022

Fecha aceptación: 26 de julio, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(7) 137

Categoría: Enfermería

Autora principal: Huarda Mohamed Mohamed

Coautoras: Marina Del Mar García Fortes y Nabila Benaisa Hossain

Introducción

Beber y comer es una de las 14 necesidades básicas contempladas por Virginia Henderson en su modelo conceptual de los cuidados de Enfermería, siendo primordial recuperar o conservar la independencia del paciente para poder satisfacer esta necesidad básica.

Las nutriciones enterales, como el procedimiento de alimentar por vía digestiva con dietas de fórmula, químicamente definidas.

La nutrición enteral está indicada en aquellos pacientes que no pueden satisfacer sus necesidades nutricionales con la ingesta oral, pero que no presentan contraindicaciones para la utilización de la vía digestiva. Las causas que conducen a esta situación pueden clasificarse en varios grupos:

  1. Pacientes con alteraciones mecánicas de la deglución o el tránsito, que requieren sonda por cursar con afagia o disfagia severa.
    • Tumores del aparato digestivo
    • Cirugía ORL y maxilofacial.
    • Estenosis esofágica no tumoral.
    • Alteraciones de la conciencia.
  2. Pacientes con trastornos neuromotores que impiden la deglución o el tránsito y que requieren sonda.
    • Enfermedades neurológicas
    • Esclerosis múltiple.
    • Síndromes miasteniformes.
    • Síndromes de Guillain-Barré.
    • Retraso mental severo.
    • Parálisis cerebral.
  3. Pacientes desnutridos que van a ser sometidos a cirugía mayor programada o a trasplantes.

  4. Diversas situaciones clínicas cuando cursan con desnutrición severa.
    • Enfermedad inflamatoria intestinal: colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.
    • Patología médica infecciosa que comporta malabsorción severa: SIDA.

Contraindicaciones

Tradicionalmente se han considerado contraindicaciones de la nutrición enteral diversas patologías como peritonitis, íleo paralítico, pancreatitis, etc. Actualmente solamente la obstrucción intestinal se considera contraindicación absoluta para la administración de nutrición enteral.

Metodología

Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica de esta temática a través de la consulta de varias bases de datos científicas como son Scielo, PubMed y Google Académico. Además, se han consultado diversos libros, artículos científicos y revistas para complementar el estudio teórico.

Palabras clave: Nutrición enteral, sonda, alimentación, cuidados de Enfermería, sondas.

Objetivos

Prevenir y controlar las complicaciones de la administración de la Nutrición Enteral. Describir los cuidados de Enfermería necesarios para un correcto manejo de los distintos tipos de sondas. Enseñar al paciente/familia pautas para correcta la administración de la alimentación.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Los principales objetivos son:

  • Revisar evidencia científica existente sobre el soporte nutricional al paciente.
  • Definir posibles complicaciones tanto en la administración como en el uso de los dispositivos.
  • Conocer cuidados de Enfermería adecuados para evitar la aparición de complicaciones.
  • Educar al paciente y a la familia sobre el manejo y la administración de la nutrición enteral.

Resultados

La nutrición enteral es una medida de soporte nutricional mediante la cual se introducen los nutrientes directamente en el tubo digestivo. Esta medida terapéutica se utiliza cuando existe alguna dificultad para la normal ingestión.

La nutrición enteral es capaz de cumplir con el objetivo de prevenir la malnutrición y corregir los problemas nutricionales cuando existan y de este modo evitar el autocanibalismo (es decir el consumo de las propias proteínas).

La nutrición enteral es una alternativa para pacientes que por su enfermedad son incapaces de alimentarse de manera natural. Las enfermedades más frecuentes según varios estudios que justificaban la nutrición enteral (NE) son: accidentes cerebro vasculares (ACV), retraso psicomotor, neoplasia de laringe y demencia vascular o alzhéimer.

Para la administración de la nutrición enteral se usan sondas de alimentación, las cuales son preferiblemente de materiales como el poliuretano o la silicona ya que les permite ser más flexibles, blandas, radiopacas y tener menor grosor.

publica-articulo-revista-ocronos

Es importante empezar la administración de nutrición enteral precozmente (en las primeras 36 horas desde el ingreso del paciente). La nutrición enteral precoz produce los siguientes efectos positivos:

  • Disminución de la respuesta hipermetabólica.
  • Menor translocación bacteriana.
  • Mejoría del metabolismo proteico.
  • Mejoría en la cicatrización de las heridas.
  • Prevención del íleo paralítico.

Por un lado, encontramos sondas entéricas, colocadas a través de nasofaringe:

  • Sonda nasogástrica (SNG) indicada en pacientes con mínimo reflujo gastroesofágico y con buen vaciamiento gástrico.
  • Sonda nasoduodenal, nasoyeyunal y nasogástrica-yeyunal de doble luz en pacientes que no toleran bien la nutrición enteral intragástrica o que tienen mal vaciamiento gástrico.

Estas sondas están contraindicadas si existe obstrucción de tracto gastrointestinal en zona orofaríngea, esofágica o gástrica. Por otro lado, encontramos las ostomías que son accesos a través de la piel por vía quirúrgica:

  • Gastrostomía: apertura de orificio en la pared anterior del abdomen para introducir sonda en el estómago.
  • Yeyunostomía: acceso por vía quirúrgica al yeyuno, indicada principalmente en nutrición postoperatoria abdominal y oncológica.

Son encontramos la colocación de las sondas entéricas. Para realizar un sondaje nasogástrico primero prepararemos el material y colocaremos al paciente en Fowler o semifowler; pediremos colaboración del paciente, si es posible, para que realice movimientos deglutorios, para facilitar que la sonda baje.

Es importante medir la longitud de sonda antes de empezar con la técnica, mediante técnica Hansen (medimos desde la punta de la nariz hasta el lóbulo de la oreja y de ahí, hacia la apófisis xifoides). Realizamos una marca con rotulador, lubricamos e introducimos la sonda por el orificio nasal.

Para verificar la correcta colocación insuflaremos aire por la sonda y mediante auscultación con fonendoscopio en epigastrio debemos oír un gorgoteo, también podemos aspirar contenido gástrico o realizar un examen radiológico. Por último, fijaremos la sonda nasogástrica (SNG).

Cuidados de la sonda nasogástrica (SNG)

  • Limpieza con suero fisiológico de fosas nasales y limpieza de boca.
  • Vigilar integridad de la sonda.

Encontramos principalmente dos formas de administrar alimentación enteral por la sonda nasogástrica (SNG). Por un lado, tenemos la alimentación de forma continua, que está indicada en pacientes críticos con alteraciones de procesos de digestión o absorción o con mal control metabólico.

Por otro lado encontramos la administración de la alimentación de forma intermitente. Consiste en administras bolos de entre 200- 500 ml en 5 tomas diarias, simulando las ingestas habituales. Estos bolos se pueden administrar con jeringa a un ritmo de unos 20 ml/min para no provocar distensión abdominal, vómitos o diarreas; o bien por gravedad a través de sistemas de infusión, lo que nos permite una administración más lenta si son mal tolerados los bolos.

En cuanto a la administración de medicamentos debemos tener en cuenta que:

  • Es importante comprobar que el medicamento es adecuado para ser administrado por esa vía.
  • Se deberá diluir el medicamento según las normas de preparación.

Las complicaciones que encontramos en pacientes que están recibiendo nutrición enteral suelen estar causadas por la administración rápida, los fármacos administrados, posibles infecciones o patologías subyacentes y no solo por la propia nutrición enteral. Debemos de identificar la causa principal ya que detener la nutrición enteral podría ser perjudicial para el paciente. Las principales complicaciones son:

  • Náuseas y vómitos: Para intentar evitar la aparición de los mismos, es recomendable elevar el cabecero mientras administramos la nutrición enteral y hasta 60 min después.
  • Aumento de volumen de residuo gástrico.
  • Diarreas: vigilar velocidad de administración y tratamiento del paciente.
  • Obstrucción de la sonda nasogástrica (SNG). Es importante limpiar la sonda entre tomas con agua.

En el caso de encontrarnos una sonda obstruida, consideraremos el lavado con agua tibia, un poco de coca cola unos 10 ml de la jeringa lo suficiente para quitarle la obstrucción, el uso de enzimas o incluso el recambio de la sonda.

Tipos de bombas de sondas de nutrición enteral

Desde el punto de vista de sus características técnicas, las bombas de nutrición enteral pueden clasificarse en dos grandes grupos:

  1. Volumétricas: Son aquellas que han sido calibradas para infundir un volumen determinado de líquido en un tiempo concreto. Por ello su regulación se realiza en ml/h.
  2. Peristálticas: Son aquellas que están reguladas en gotas/minuto.

Bibliografía

  1. https://Enfermeríaactual.com/ necesidades-basicas-de-virginia-henderson/
  2. https://www.saludcastillayleon.es/ investigacion/es/banco-evidencias -cuidados/ano- 2017.ficheros/ 1204875 -2017%20 Protocolo_%20Nutricion% 20enteral-%20envidencia.pdf
  3. https://www.chospab.es/ Enfermería/protocolos/originales/ nutricion_enteral.pdf
  4. https://www.binasss.sa.cr/ bibliotecas/bcg/manual.pdf