El contacto humano como herramienta efectiva para aliviar el dolor

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 5–Mayo 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 5: 731

Autor principal (primer firmante): María Luisa Orna Casorrán

Fecha recepción: 22/04/2024

Fecha aceptación: 19/05/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(5): 731

Autora:

María Luisa Orna Casorrán

TCAE y Trabajadora Social

Resumen

El contacto humano puede ser una herramienta efectiva para aliviar el dolor debido a una serie de procesos neurofisiológicos que ocurren en el cuerpo y el cerebro.

A través del tacto se activan las endorfinas, con los abrazos se segrega oxitocina y ambas sustancias causan en nuestro organismo sensación de bienestar.

Palabras clave: contacto humano, dolor, alivio, endorfinas, estado de ánimo.

Introducción

Phyllis, (1998), en su libro sobre el tacto (1) define el Contacto Táctil “como el sentimiento de satisfacción producido por el contacto entre dos pieles”. Puede ser calmante, curativo, cariñoso, afectivo, consolador o donante de seguridad.

Puede darse como un roce o palmadas y caricias, o en la acción de abrazar o sostener. Las endorfinas, además de su papel en el alivio del dolor, también contribuyen a una sensación general de bienestar.

El contacto humano que estimula la liberación de endorfinas no solo puede reducir la percepción del dolor, sino que también puede mejorar el estado de ánimo y promover una sensación de felicidad.

Objetivos

  • Conocer los procesos que dan lugar a un alivio efectivo del dolor en cualquiera de sus formas o etapas de la vida.

Descripción de estos procesos

  1. Liberación de endorfinas: El contacto humano, como abrazos, caricias o incluso el contacto físico durante un masaje, puede desencadenar la liberación de endorfinas en el cuerpo. La sensación de ser amado, estar cuidado y protegido puede llevar a una mayor producción de endorfinas que son neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales y generan sensaciones de bienestar y placer. Esto puede ayudar a reducir la percepción del dolor y mejorar el estado de ánimo. James Coan, profesor de psicología en la Universidad de Virginia, que ha estudiado las implicaciones del contacto humano con la resonancia magnética, ha descubierto que «cuando cogemos la mano de no importa qué persona, nuestro cerebro reduce la producción de las hormonas del estrés, al mismo tiempo que disminuye la actividad de las regiones cerebrales que reaccionan ante el miedo» (2). Los niños prematuros ganan peso; en los adultos, se potencia la concentración; se alivian los síntomas de depresión; se reduce el dolor y el estrés hormonal y se mejora la función inmunitaria.
  2. Reducción del estrés: El contacto humano también puede reducir los niveles de estrés, lo que a su vez puede disminuir la sensación de dolor. El estrés crónico puede aumentar la percepción del dolor. A menudo está asociado con la liberación de hormonas del estrés como el cortisol, que pueden interferir en la acción de las endorfinas. El contacto humano ayuda a reducir el cortisol y, por lo tanto, permite que las endorfinas funcionen de manera más efectiva en el alivio del dolor.
  3. Activación del sistema nervioso parasimpático: El contacto humano suave y reconfortante puede estimular el sistema nervioso parasimpático, que contrarresta la acción del sistema nervioso simpático, responsable de la respuesta de lucha o huida. El sistema nervioso simpático libera dos hormonas en respuesta al estrés. Esto resulta en una “subida de adrenalina”, o una sensación de urgencia durante condiciones estresantes. Estas hormonas se llaman epinefrina y norepinefrina, que ayudan al cuerpo a funcionar de manera óptima durante dichos eventos. La activación del sistema nervioso parasimpático promueve la relajación, reduce la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y puede disminuir la percepción del dolor.
  4. Conexión social y distracción: El contacto humano proporciona una sensación de conexión social y apoyo emocional, lo que puede distraer la atención de la persona del dolor. La distracción es una estrategia común para el alivio del dolor, ya que puede reducir la percepción del mismo.
  5. Modulación de la puerta del dolor: Según la teoría de la «puerta del dolor» propuesta por Melzack y Wall (3), el contacto y las señales táctiles pueden competir con las señales de dolor que llegan al cerebro. Cuando las vías táctiles se estimulan, pueden cerrar la «puerta del dolor» en la médula espinal y reducir la percepción del dolor.
  6. Liberación de oxitocina: El contacto humano íntimo, como el abrazo o el contacto piel con piel, puede estimular la liberación de oxitocina, una hormona que promueve los lazos sociales y la confianza. La oxitocina también puede tener efectos analgésicos al modular la percepción del dolor.

Conclusión

Es importante tener en cuenta que la eficacia del contacto humano en el alivio del dolor puede variar según la persona y la naturaleza del dolor ya que la liberación de endorfinas como resultado del contacto humano puede variar de una persona a otra y dependerá de factores como la duración, la intensidad y la naturaleza de la interacción social.

Además, el contacto humano no debe considerarse como un sustituto de un tratamiento médico adecuado, especialmente en casos de dolor crónico o condiciones médicas graves. Siempre es importante consultar a un profesional de la salud para abordar el dolor de manera integral y segura.

Bibliografía

  1. Phyllis K. Davis. El Poder Del Tacto Contacto físico En Las Relaciones Humanas. Paidos Iberica- 9788475098739
  2. Coan, JA, Schaefer, HS y Davidson, RJ (2006). Echar una mano: regulación social de la respuesta neuronal a la amenaza. Ciencia psicológica, 17(12), 1032–1039. https://doi.org/10.1111/j.146 7-9280.2006.01832.x
  3. Rev. Soc. Esp. Dolor vol.20 no.4 Madrid jul./ago.2013 versión impresa ISSN 1134-8046  https://www.sedolor.es/ Sociedad española del dolor.
  4. Acompañar en el dolor y en el sufrimiento. Mª Isabel Rodríguez Fernández. Monte Carmelo- 9788418303364
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