Consecuencias del acoso laboral en el sector sanitario

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 12–Diciembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº12: 136

Autor principal (primer firmante): Luis Miguel Riestra Fernández

Fecha recepción: 22 de noviembre, 2022

Fecha aceptación: 8 de diciembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(12) 136

Autor: Luis Miguel Riestra Fernández – Logopeda – Celador

Introducción

Diversos estudios avalan que el acoso laboral o también llamado “mobbing” existe en mayor medida en el sector público que en el privado, principalmente en la sanidad y en la asistencia social. Entendemos por acoso laboral al comportamiento negativo entre compañeros y/o entre superiores o inferiores jerárquicos, que atacan de manera directa o indirecta a otro compañero a lo largo del tiempo.

Valoraremos cómo está la situación del “mobbing” dentro de la sanidad pública y expondremos las consecuencias negativas que conllevan para las personas y el entorno laboral. Identificar cómo sucede, no formar parte de él y exponerlo adecuadamente, son sin duda herramientas muy útiles para prevenirlo y combatirlo.

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Desarrollo

Hasta prácticamente principios de este nuevo siglo no se ha empezado a tener en cuenta este problema, que afecta a lo largo de la vida laboral a entre un 15% y 20% de los trabajadores. Algunos factores que provocan el inicio de esta situación, son las condiciones de trabajo que puedan alterarse contra la voluntad de los trabajadores (responsabilidades, tareas, horario, turnos,…), y la contratación precarizada. Ambos pueden ser caldo de cultivo para cualquier tipo de abuso o acoso laboral.

Situaciones como la pandemia del COVID-19 con gran volumen de trabajo e incluso falta de personal, aumentan las posibilidades de aparición del acoso laboral. Esto nos lleva a señalar que las deficiencias en la organización del trabajo pueden ser la base del mismo.

El acoso laboral o “mobbing” se puede clasificar dependiendo de la dirección en que se aplique: está el acoso laboral vertical descendente, que va desde un superior a uno o más subordinados (también denominado “bossing”), o el acoso laboral vertical ascendente de un trabajador o un grupo de trabajadores hacia un superior. Por otro lado, el “mobbing” horizontal es la presión ejercida por un trabajador o grupo de trabajadores sobre uno de sus compañeros.

Los trabajadores sanitarios que lo padecen suelen sufrir ansiedad, depresión e incluso problemas de adicciones. La pérdida de capacidad de concentración en el entorno laboral puede crear una actitud agresiva que puede provocar aislamiento social y laboral. A la hora de organizar el trabajo en el sector de la sanidad, esto repercute directamente en las bajas laborales, el incremento de colas y esperas sanitarias, y en el aumento del presupuesto económico de los recursos sanitarios. Se fomentarán medidas para evitar que se produzcan situaciones de acoso, partiendo del principio de que todas las personas tienen derecho al respeto a su intimidad. Se pueden destacar tres medidas:

  • Comunicación: poniendo el protocolo en conocimiento de todos/as los integrantes de la sanidad.
  • Formación: con la intención de prevenir situaciones de acoso y desde la perspectiva de la prevención de riesgos, debería incluirse esta materia en un plan de formación, en especial cuando vaya dirigida a mandos, responsables,… que tengan gente a su cargo.
  • Compromiso: Constituye una obligación esencial de mandos y autoridades responsables, velar por la consecución de un clima adecuado de trabajo y exento de conductas que pudieran ser constituyentes de acoso. Los responsables deben de tener dentro de sus recomendaciones la labor de garantizar y evitar que no se produzcan situaciones de acoso dentro de su ámbito o zona de actuación.

A nivel personal y concretamente para las personas que lo sufren o que son espectadores de la situación, se recomiendan las siguientes actuaciones o pautas a seguir:

  • No callarse y no intentar luchar con los problemas uno/a solo/a.
  • No sentirse culpable o desvalorizarse. Nadie tiene que soportar abusos de ninguna clase o por ningún motivo.
  • Buscar personas de confianza o apoyo (recoger pruebas por escrito y testigos).
  • Buscar apoyo psicológico y aprender técnicas de afrontamiento.
  • Contactar con asociaciones de afectados, asesoramiento legal y o psicológico.
  • Denunciar ante la autoridad laboral o juzgado las acciones correspondientes.

En varios centros sanitarios públicos, la mediación e intervención son las claves ante un caso de acoso laboral y algunos de ellos son hospitales que llevan desarrollando en los últimos años, planes específicos basados en la comunicación y la resolución de conflictos antes de que estos alcances cotas problemáticas y difícilmente subsanables.

Resumen

Problemas como el acoso laboral llevan demasiado tiempo en múltiples sectores como el de la sanidad, los cuales se enquistan dentro del sistema de una manera casi imperceptible y son muy complejos de desenmascarar. Aunque pueda parecer algo arcaico o casi inexistente, no podemos obviar que si bajamos la guardia corremos el riesgo de padecer sus consecuencias y empezar a normalizar situaciones dentro de nuestro ámbito laboral, convirtiéndonos en partícipes del acoso de manera inconsciente.

La formación y conocimiento del personal en esta materia, sumado a protocolos y a otras medidas de prevención, son la herramienta más poderosa y eficaz de la que se dispone para erradicar esta problemática del sector sanitario.

Bibliografía

  1. https://revistamedica.com/ grados-acoso-laboral/
  2. https://gacetadental.com/2009/ 02/mobbing-lo-sufre-tambin-el- sector-sanitario-8924/
  3. https://www.redaccionmedica. com/secciones/sanidad-hoy/los-hospitales- basan-su-formula-ante-el-acoso-laboral- en-la-mediacion-4903