La sífilis

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 7–Julio 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº7: 84

Autor principal (primer firmante): Elisabet Barranco Heras

Fecha recepción: 12 de junio, 2023

Fecha aceptación: 9 de julio, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(7) 84

Autores

  1. Elisabet Barranco Heras
  2. Cheila Fernandes Dos Santos
  3. María del Pilar Igual Tejero
  4. Sheila Monzón Sancho
  5. Sonia Sánchez Ortiz
  6. María Elena Benito Belmonte

Palabras clave

Sífilis, infección de transmisión sexual, verruga.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Introducción

La sífilis es una enfermedad infecciosa sistémica común, más del 90% de los casos se transmiten sexualmente. Las manifestaciones son diferentes y suelen depender del estadio de aparición y del estado inmunitario del paciente, etc.

Debido a su polimorfismo común, nos presenta un desafío diagnóstico. Según el tiempo de evolución y las manifestaciones clínicas, se puede dividir en etapa temprana y etapa tardía. Nuestro objetivo es centrarnos en la sífilis precoz y especialmente en su interior.

En las manifestaciones clínicas de sífilis primaria y secundaria a nivel genital, a esto nos enfrentamos los ginecólogos generalmente.

Desarrollo

El agente causal es una bacteria, la espiroqueta Treponema pallidum (TP). Se contagia por contacto directo con una lesión infectada, generalmente durante las relaciones sexuales.

La penetración de espiroquetas a través de la erosión de mucosa o piel sana, siendo la tasa de transferencia en las primeras etapas, muy alto, probablemente aproximadamente un tercio de los pacientes estuvieron expuestos a ellos. La lesión se infecta.

El diagnóstico clínico de esta patología sigue siendo un desafío debido a los extensos polimorfismos.

Después del período de incubación 2 a las 4 semanas suele aparecer a nivel del sitio del trasplante, normalmente como una lesión papular única.

publica-articulo-revista-ocronos

Estas lesiones indoloras se agrandan y crecen rápidamente, dando como resultado el llamado «chancro» primario caracterizado por bien definido, levantado y endurecido, con un fondo rojo puro, generalmente no rezumante y sin corteza. Suele acompañarse de adenopatías inguinales bilaterales.

Aún más raramente, puede manifestarse como lesiones múltiples, lo cual es más común en pacientes inmunocomprometidos. Esta presentación típica también puede verse alterada por sobreinfección o coexistencia

con otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Estas lesiones se resuelven espontáneamente sin dejar cicatriz dentro de 3 a 6 semanas. Como no produce dolor y desaparece por sí solo, muchos pacientes no consultan, lo que aumenta la posibilidad de transmisión.

Este daño se puede curar solo en la vulva, sino en la zona perineal, ano, vagina, cuello uterino o recto y otros posibles sitios de inoculación extragenital (boca y garganta) que el paciente no se ha dado cuenta.

Alrededor del 25% de las personas con sífilis primaria no tratada desarrollan sífilis secundaria en semanas o meses. Incluso estas fases pueden coexistir, lo cual es más común en pacientes inmunocomprometidos y en ocasiones durante el embarazo.

La sífilis secundaria tiene una amplia gama de manifestaciones clínicas que pueden acompañarse de síntomas sistémicos y/o viscerales como fiebre, malestar, anorexia, mialgia, pérdida de peso, etc.

A nivel genital y perianal pueden presentarse como pápulas vegetativas de color blanco grisáceo de varios tamaños, las denominadas verrugas planas, que, al ser grande, se llama verruga plana e imita una gran verruga anogenital. También pueden ser microscopios de campo oscuro: existen treponema móvil en exudado de lesiones húmedas.

Prueba serológica para treponema TPPA (aglutinación de partículas TP) o FTA (absorción de anticuerpos de Treponema fluorescente) y VDRL no treponémico (venérea Laboratorios de Investigación de Enfermedades) y RPR (Rapid Plasma Reagin).

El valor de VDRL es igual o superior a 1/8 o 4 veces más que el nombre anterior actualmente diagnosticado con sífilis.

Estudios histológicos: solo si el diagnóstico es dudoso o si los hallazgos clínicos sugieren una lesión PT seronegativa.

El diagnóstico diferencial puede ser: herpes genital, aftas, enfermedad de Crohn, chancroide, linfogranuloma venéreo, úlcera vulvar aguda, etc.; verrugas de VPH/ Verrugas planas.

El tratamiento se basa en antibióticos sistémicos, siendo la penicilina la primera opción. El tipo, la dosis y la duración del tratamiento con penicilina cristalina o benzatínica dependen esencialmente del estadio de la enfermedad. Penicilina benzatínica 2.400.000 UI vía intramuscular (im), dosis única, recomendada sífilis primaria y secundaria tanto en pacientes como en contactos sexuales.

El tratamiento temprano de la sífilis reduce la posibilidad de transmisión, por lo tanto, se recomienda tratar cualquier paciente con sospecha clínica, incluso antes obtener resultados de serología.

El seguimiento clínico y serológico es obligatorio en todos los casos, dado que la prueba libre de treponema determinará nuestra respuesta al tratamiento.

El tratamiento redujo los títulos no treponémicos 4 veces. Prueba general de treponema se es positivo toda tu vida. No se pueden utilizar para distinguir entre reinfección, persistencia o memoria inmune.

Bibliografía

  1. Jaramillo-Arboleda A, Sánchez-Zapata MJ, Mejía Mesa S, Gil-Quiñones SR, Porras-Sánchez NR, Motta A. Sífilis maligna, un diagnóstico olvidado. Piel (Barc, Internet) [Internet]. 2023; Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/ j.piel.2022.09.016
  2. Buelna-Alpízar A, Derat-Quintero KS, Velázquez-Díaz EI, Martínez-García JJ, Martínez-Félix NS, Gutiérrez-Arzapalo PY, et al. Sífilis congénita temprana: reporte de caso. REVMEDUAS [Internet]. 2022;12:64-8. Disponible en: http:// dx.doi.org/10.28960/revmeduas.2007-8013. v12.se.008
  3. Sífilis y herpes genital: diagnóstico y tratamiento. Revisión de la literatura. Arch Ginecol Obstet [Internet]. 2022;60(1). Disponible en: http://dx.doi.org/ 10.54638/60.1.3