Complicaciones en recién nacidos tras el parto con ventosa

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 4–Abril 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº4: 242

Autor principal (primer firmante): Irene Pérez Sanz

Fecha recepción: 31 de marzo, 2023 

Fecha aceptación: 28 de abril, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(4) 242

Autores: Irene Pérez Sanz, Beatriz López Santander, Ana Rabadán Pérez, Selene Gonzalo Martín, Paula Lozano Pardos, Paula Rueda Peña.

Categoría profesional: enfermera/o.

Resumen

La ventosa obstétrica es un material empleado en el parto instrumentado dentro del quirófano, cuando este no puede llevarse a cabo de forma natural.

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Este instrumento nos permite llevar a cabo un parto vaginal para intentar hacerlo de la forma más fisiológica y natural posible. Actúa mediante un sistema de vacío que se conecta a la cabeza del niño cuando este está bien encajado en el canal del parto.

Se trata de una técnica empleada casi a diario, en España existe una tasa de partos instrumentados del 23% y entre un 15-25% correspondería a la utilización de la ventosa, esto supone un aumento del riesgo de padecer una serie de complicaciones tanto maternas como fetales que deben ser conocidas por los profesionales que asisten estos partos.

En esta revisión bibliográfica se desarrolla la utilización de la ventosa obstétrica y por consecuente las complicaciones fetales que puede producir.

Palabras clave:

Ventosa obstétrica, recién nacidos, neonatos, parto instrumental, complicaciones.

Introducción

Los partos pueden clasificarse en eutócicos (naturales) o instrumentados, dependiendo del desarrollo del parto, tiempo de evolución y prolongación del expulsivo, para evitar complicaciones y posibles riesgos que puedan estar presentes, existencia de patologías maternas que impidan la realización de pujos o la maniobra de Valsalva (cardiopatías o enfermedades neurológicas), entre otros, lo que determinará la elección de un tipo de parto u otro (1).

El parto instrumental es un procedimiento obstétrico-quirúrgico donde a la hora de realizar el expulsivo se requiere de la ayuda de instrumentos para facilitar la salida del feto del canal del parto, siempre y cuando la cabeza del mismo haya superado los canales óseos de la pelvis materna, en caso contrario se realizaría una cesárea intraparto. Los instrumentos se aplican o manejan sobre la cabeza fetal con el objetivo de hacer una imitación de un parto eutócico vaginal minimizando la posible morbilidad tanto neonatal como materna (1, 2).

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La frecuencia de los partos instrumentados es de un 15-25% en España, siendo una cifra variable dependiendo de los países que se consulten.

Los instrumentos comúnmente usados en este tipo de partos son los fórceps, las ventosas y las espátulas. El fórceps ayuda en el descenso y rotación de la cabeza del bebé, por el contrario, la espátula y la ventosa sólo ayudan al descenso (1).

La ventosa obstétrica o extractor de vacío es un instrumento quirúrgico que facilita la extracción fetal por vía vaginal en presencia de ciertas situaciones o complicaciones que así lo requieran (3). Esta herramienta articulada permite la flexión, rotación inducida y tracción limitada.

Su funcionamiento se basa en la colocación de una campana mediante presión negativa a la cabeza fetal a través de la cual se ejerce una presión simultáneamente cuando existe una contracción para ayudar a la fisiología del parto a seguir su camino. Las ventosas pueden ser metálicas o de plástico (2).

Este instrumento de parto debe utilizarse cuando se cumplan una serie de requisitos, para no poner en riesgo la vida tanto del bebé como de la madre, algunos de ellos son; existencia de dilatación completa, vejiga urinaria vacía (se puede o debe realizar antes de comenzar el parto instrumentado un sondaje evacuatorio), membranas rotas, cabeza fetal encajada de forma profunda, aplicación de anestesia y analgesia adecuada y suficiente para tolerar el parto, entre otros (4).

Contraindicaciones

La utilización de ventosas obstétricas está contraindicada cuando existe un antecedente traumático en el cuero cabelludo, en prematuros de menos de 34 semanas de gestación, cuando existe sospecha de macrosomía ya que existen más posibilidades de que el bebé sufra distocia de hombros, cuando existan malformaciones de la cabeza fetal, sospecha de desproporción cefalopélvica, diátesis hemorrágicas fetales o hidrocefalia entre otras (2).

Complicaciones en el recién nacido

Como en todos los procedimientos quirúrgicos existe el riesgo de sufrir una serie complicaciones, su incidencia es de un 5%, aquellas que se producen en los recién nacidos suelen estar relacionadas con la duración de la tracción o la inadecuada aplicación de la misma (5).

Los médicos deben tener en cuenta que la aplicación de la tracción a una presión muy elevada o superior a 15-20 minutos aumenta significativamente las complicaciones o efectos adversos en el recién nacido, así como si la cabeza del niño no ha salido tras 3 o 5 intentos, debiendo abandonar la ventosa y plantear una cesárea de urgencia (4, 6).

Aquellas que ocurren con mayor frecuencia son hematomas, caput succedaneum (o moño), abrasiones heridas o laceraciones en el cuero cabelludo, erosiones, equimosis, traumatismos de tejidos blandos, hemorragias intracraneales, fracturas del cráneo, hemorragia subgaleal, hemorragia retiniana, lesión transitoria del plexo braquial o parálisis facial. Son dolorosas y tienen importantes efectos negativos como retraso o mala adherencia a la lactancia materna, convulsiones, ictericia o hiperbilirrubinemia, entre otros (5, 7).

Estas complicaciones son mayores en partos con ventosa que en partos eutócicos, pero similares en la utilización de fórceps, también son mayores los ingresos en la unidad de cuidados intensivos (UCI) neonatales cuando el parto se produce con ventosa (5) al compararlo con el parto normal.

También se ha visto que los partos con ventosa no están relacionados con el desarrollo neurológico de los niños, así como no potencian la aparición de trastornos neurológicos o secuelas a largo plazo (4).

La mayoría de complicaciones presentadas tras la utilización de este instrumento son temporales y no presentan efectos a largo plazo a excepción del hematoma subgaleal (8).

Conclusión

Se ha estudiado que en los partos con ventosa existe un mayor número de complicaciones de gravedad menor que en los partos eutócicos o con la utilización de fórceps, así como los ingresos en UCI neonatal son más frecuentes tras los partos con ventosa.

La mortalidad no presenta una cifra significativa, ya que los valores son similares al comparar los partos vaginales por ventosa con los eutócicos (7).

Las complicaciones más frecuentes tras el parto con ventosa son la ictericia, que aumenta significativamente la estancia hospitalaria de los recién nacidos, el traumatismo de tejidos blandos, seguido de la hiperbilirrubinemia, los cefalohematomas y las lesiones del plexo braquial (5).

Así como cabe destacar que la mortalidad fetal presenta una cifra menor en los partos instrumentados con ventosa al compararlo con el fórceps (4).

En conclusión, las complicaciones fetales producidas por el parto con ventosa son similares a las que pueden aparecer en el parto instrumentado por fórceps o incluso en el parto eutócico, cuando en la utilización de la ventosa se aplica una presión baja y se abandona el procedimiento cuando en 5 eventos de tracción o al haber transcurrido 15 minutos no se ha tenido éxito en el expulsivo o por el contrario si la copa se despega en 2 ocasiones (4).

Para ello es necesario que los ginecólogos estén bien cualificados y formados en esta técnica para evitar las complicaciones nombradas anteriormente.

La ventosa obstétrica es un instrumento que se emplea casi a diario siendo de elección por delante del fórceps (8) que, entre otros, tiene como beneficio facilitar la llegada al mundo de un niño cuyo parto se está complicando y presenta menor riesgo de complicaciones maternas.

Bibliografía

  1. Inatal. El parto instrumentado. https://inatal.org/el-parto/38-otros-tip os-de-parto/147-el- parto-instrumentado.html (último acceso 30 marzo 2023).
  2. Lázaro García VE. Resultados neonatales de los partos instrumentales. Trabajo de Fin de Máster. Universidad de Zaragoza; 2013.
  3. Schaal JP et al. Ventosa obstétrica. EMC – Ginecología y Obstetricia 2005; 41(1): 1-17.
  4. Borberg C. Gómez A. El parto instrumental. https://www.elpartoesnuestro.es/informac ion/parto/el- parto- instrumental#:~:text=%C2%BFQu%C3%A9%20si gnifica%20instrumentar%20un%20pa rto,las%20esp%C3%A1tulas%20y%20la%20vent osa. (último acceso 30 marzo 2023).
  5. Luque A. Parto con ventosa. https://www.webconsultas.com/embarazo/el -parto/riesgos- del-parto-con-ventosa-para-el-bebe (último acceso 30 marzo 2023).
  6. Ferraz A et al. Complicaciones neonatales a corto plazo de los partos por ventosa. Estudio caso-control. Anales De Pediatría 2019; 91(6): 378-385.
  7. Abbas RA et al. Complicaciones maternas y neonatales resultantes de partos vaginales normales y asistidos por vacío. Cureus 2021; 13(5). https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/article s/PMC8191856/ (último acceso 30 marzo 2023).