Cirugía micrográfica de Mohs en carcinomas cutáneos

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 6–Junio 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 6: 551

Autor principal (primer firmante): Jose Francisco Castillo Rojas

Fecha recepción: 24/05/2026

Fecha aceptación: 20/06/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(6): 551

Autores:

  1. José Francisco Castillo Rojas (TCAE)
  2. Melanie Rodriguez (TCAE)
  3. Nazaret García Ramos (TCAE)
  4. Bertha Lucía Narvaez Valencia (TCAE)
  5. José Manuel Lainez Sánchez (Celador)
  6. María de los Ángeles Lainez Narvaez (TCAE)

Categoría:

Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería

Palabras clave:

Mohs / cirugía / cáncer piel / microscópico / tejidos / recidivas / curación.

Introducción

La cirugía micrográfica de Mohs es considerada actualmente el "estándar de oro" para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer de piel. A diferencia de la cirugía convencional, esta técnica permite un control microscópico total de los bordes del tumor en tiempo real.

La cirugía convencional es excelente para tumores en el tronco o extremidades donde sobra piel, pero la Cirugía de Mohs es imbatible cuando el objetivo es curar a la primera y dejar la menor marca posible en zonas visibles.

Aquí se especifica lo esencial sobre este procedimiento:

La técnica

El objetivo principal es eliminar todo el cáncer de piel mientras se preserva la mayor cantidad posible de tejido sano. El proceso sigue un ciclo repetitivo:

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  1. Extirpación: El cirujano retira el tumor visible junto con una capa muy delgada de tejido circundante.
  2. Mapeo y procesamiento: Se divide el tejido en secciones, se codifican con colores y se crea un mapa preciso del sitio quirúrgico.
  3. Examen microscópico: El cirujano (que también actúa como patólogo) examina el 100% de los bordes bajo el microscopio.
  4. Repetición (si es necesario): Si se encuentran células cancerosas en un área específica, el cirujano regresa solo a ese punto exacto para retirar otra capa. Esto se repite hasta que los bordes estén limpios.

Cuando está indicada

La indicación de la cirugía de Mohs no depende solo de que exista un cáncer, sino de la ubicación, el tipo de tumor y el paciente. Se utiliza cuando necesitamos la máxima precisión para no dejar rastro del cáncer y, a la vez, no desfigurar la zona.

Las indicaciones principales se dividen en cuatro categorías críticas:

Localización de "alto riesgo" (zonas H)

Se indica en áreas donde la piel es escasa o donde la anatomía es compleja y funcionalmente vital. Estas zonas se conocen como Zonas H (por su forma en el rostro):

  • Rostro: Párpados, nariz, labios, orejas, cejas y sienes.
  • Otras áreas críticas: Manos, pies, genitales y zona perianal.
  • Cicatrices previas: Áreas donde ya se ha operado y hay fibrosis.

Características del tumor (agresividad)

Incluso si el tumor está en el tronco o las piernas, se prefiere Mohs si presenta:

  • Tamaño considerable: Tumores de más de 2 cm en áreas de bajo riesgo, o más de 1 cm en mejillas o frente.
  • Bordes mal definidos: Cuando no se sabe dónde termina el tumor a simple vista.
  • Crecimiento rápido: Tumores que han aparecido y avanzado en poco tiempo.
  • Subtipos histológicos agresivos
    • Carcinoma basocelular de tipo infiltrante, morfeiforme o micronodular.
    • Carcinoma espinocelular con invasión perineural (el cáncer viaja por los nervios).

Historia clínica del tumor

Es la técnica de elección cuando el tratamiento convencional ha fallado:

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  • Recidivas: Cánceres que han vuelto a aparecer después de una cirugía previa o radioterapia.
  • Extirpación incompleta: Cuando en una cirugía estándar el informe de patología dice "márgenes afectos" (quedó tumor dentro).

Perfil del paciente

Se tiene muy en cuenta la condición del sistema inmunitario:

  • Pacientes inmunodeprimidos: Personas con trasplantes de órganos, leucemia o VIH, ya que sus tumores suelen ser mucho más agresivos y tienen mayor riesgo de metástasis.
  • Síndromes genéticos: Pacientes con Síndrome de Gorlin (que desarrollan múltiples carcinomas).

Ventajas sobre la cirugía convencional

La gran diferencia entre la cirugía de Mohs y la convencional radica en cómo se mira el tumor. Mientras que en la convencional el cirujano "corta a ciegas" esperando haber dejado margen suficiente, en Mohs el cirujano "ve" exactamente por dónde va el cáncer mientras opera.

Esta es la comparativa detallada de por qué Mohs es superior en casos específicos:

Control Microscópico: 100% vs. 1%

Esta es la ventaja técnica más importante.

  • Cirugía convencional: Se corta el tumor con un margen "extra" de seguridad (ej. 4-5 mm). El patólogo analiza la pieza días después usando la técnica de "pan de molde", examinando solo cortes representativos. Esto deja sin ver aproximadamente el 99% de los bordes reales.
  • Cirugía de Mohs: Se procesa el tejido de forma que el cirujano examina el 100% de los bordes periféricos y profundos en el momento. No hay "puntos ciegos".

Tasa de curación

Debido al control total de los márgenes, las probabilidades de éxito son significativamente mayores:

  • Tumores nuevos: Mohs alcanza una tasa de curación del 99%, frente al 90-95% de la tradicional.
  • Tumores recurrentes (que han vuelto): Mohs mantiene un 94-96% de éxito, mientras que la cirugía convencional baja drásticamente su efectividad en estos casos.

Máximo ahorro de piel sana

En la cirugía convencional, para estar "seguro", el médico debe quitar mucha piel sana alrededor del tumor.

  • En Mohs: Solo se retira el tejido afectado. Si el microscopio dice que el borde está limpio en el lado derecho, pero no en el izquierdo, el cirujano solo quita un poco más del lado izquierdo.
  • Resultado: Cicatrices mucho más pequeñas y mejores resultados estéticos, algo crítico en la punta de la nariz, los párpados o los labios.

Seguridad en un solo día

  • Convencional: Te operan y esperas de 1 a 2 semanas los resultados. Si el informe dice que "quedó tumor", debes volver a quirófano.
  • Mohs: Sales de la clínica sabiendo con total certeza que el cáncer ha sido eliminado por completo. La reconstrucción de la herida se hace en el mismo acto quirúrgico una vez confirmado el margen libre.

El proceso de reconstrucción

Una vez que el cirujano confirma que el área está libre de cáncer, se procede al cierre de la herida. Dependiendo del tamaño y la ubicación, las opciones son:

  • Cierre primario (sutura lineal).
  • Colgajos cutáneos o injertos de piel.
  • Cicatrización por segunda intención (dejar que cierre sola).

Aunque es una técnica altamente efectiva, requiere personal especializado y equipo de laboratorio en el mismo quirófano, lo que la hace más costosa y lenta que una extirpación simple.

Conclusión

La cirugía micrográfica de Mohs representa el nivel más alto de precisión en la oncología cutánea actual. Su valor no reside únicamente en la técnica de corte, sino en la integración de la cirugía y la anatomía patológica en un mismo acto.

Bibliografía

  1. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/00763 4.htm.
  2. http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_art text&pid=S1688-03902023000201202.
  3. https://www.elsevier.es/es-revista-piel-formacion- continuada-dermatologia-21-artículo-cirugía-microg rafica-mohs-carcinomas-cutaneos-S0213925122002118? newsletter=true.