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Participación del celador en la movilización del paciente

celador-movilizacion-paciente

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 5–Mayo 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº5: 205

Autor principal (primer firmante): Francisco Javier Cardo Rodríguez

Fecha recepción: 9 de Mayo, 2021

Fecha aceptación: 24 de Mayo, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(5): 205

Autor principal: Francisco Javier Cardo Rodríguez (Celador)

Segundo autor: Rubén García Suárez (Celador)

Último firmante: Mariano Carnicero Lobo (Celador)

Introducción

La mayoría de las personas que están hospitalizadas tienen disminuidas sus capacidades a causa de su enfermedad, por lo que en muchos casos no pueden movilizarse por sí mismos y necesitan la ayuda del personal sanitario para realizar movimientos.

Las técnicas a aplicar van a depender del tipo de paciente frente al que debemos actuar, ya que no con todos los pacientes lo realizaremos de la misma forma, sino que tendremos en cuenta sus necesidades y enfermedades, roturas o lesiones que puedan padecer. Pero siempre, sea cual sea la técnica que vayamos a realizar, lo principal que tendremos que tener en cuenta será que no debemos realizar ningún daño físico al paciente.

Siempre se seguirán los protocolos de actuación del centro sanitario y serán de obligado cumplimiento.

Objetivos

Conocer las normas generales para la movilización del paciente y así evitar daños. Tomar las precauciones necesarias a la hora de realizar las distintas técnicas de movilización.

Resultados

La movilización consiste en aplicar un programa de ejercicios para restablecer las funciones disminuidas por la enfermedad y mantener la alineación corporal, la fuerza y tono muscular, hace también referencia a los desplazamientos y movilizaciones posturales del paciente encamado.

Las funciones del celador con respecto a la movilización de los pacientes vienen recogidas en el artículo 14.2 del Estatuto Marco en el que se indica lo siguiente: “Ayudarán, asimismo, a la enfermera y ayudantes de planta, al movimiento y traslado de los enfermos encamados que requieran un trato especial en sazón de sus dolencias”

La movilización de los enfermos comprende técnicas para colocarles y moverles correctamente en la cama, así como el movimiento que deben realizar en la habitación o el transporte a otros lugares del hospital o la residencia a través de sillas de ruedas, camillas o en la propia cama.

Hay cinco tipos:

Pasiva

Los ejercicios los realiza el profesional sanitario, sin colaboración del paciente. Su objetivo es estimular la función normal de los músculos.

Activa con resistencia

El paciente realiza los ejercicios con la colaboración de un profesional sanitario. Su fin es estimular la función normal de los músculos

Activa

El paciente ejecuta el ejercicio sin asistencia, pero con supervisión de un profesional. Su finalidad es mejorar la fuerza muscular.

Contra resistencia

El ejercicio lo realiza el paciente desplazando la articulación contra la resistencia. Esta resistencia puede crearse con medios manuales o mecánicos.

Isométrica

El paciente efectúa ejercicios que contraen y relajan los músculos alternativamente sin mover la articulación. Estos ejercicios conservan la fuerza muscular cuando la articulación está inmovilizada.

Posiciones básicas del paciente

El celador tiene un papel importante a la hora de realizar movilización y cambios posturales y por ello es necesario conocer las posiciones básicas en las que un paciente puede ser colocado, para dar comodidad cuando se encuentra encamado o cuando es sometido a una intervención quirúrgica.

Decúbito supino o dorsal

El paciente está tumbado sobre su espalda, con brazos y piernas extendidas. Cabeza, hombros, brazos, tronco, pelvis y extremidades inferiores están alineados. La espalda está en contacto con la superficie.

Esta posición está indicada para exploraciones médicas, intervenciones quirúrgicas, postoperatorios, permanencia en cama y posición dentro de un plan de cambios posturales.

Decúbito prono o ventral

El paciente está tendido sobre el pecho y el abdomen, con las piernas extendidas y la cabeza girada hacia un lado. Los brazos pueden estar flexionados, extendidos o a los lados de la cabeza.

Posición indicada para exploración médica, intervenciones quirúrgicas, postoperatorios, permanencia en cama y posición dentro de un plan de cambios posturales.

Decúbito lateral

El paciente está acostado sobre el lado derecho o el izquierdo. El brazo del lado donde está recostado se dobla en ángulo recto y el otro se extiende a lo largo del cuerpo.

El miembro inferior del lado donde está acostado el paciente está extendido o ligeramente flexionando, el otro miembro se flexiona por la cadera y la rodilla formando un ángulo recto.

Indicado para administrar enemas, permanencia en cama y posición dentro de un plan de cambios posturales.

Fowler

El paciente está semisentado y la cabeza y el tronco están elevados de 45 a 90 grados. La cabecera de la cama se eleva unos 40-50 cm y las piernas están ligeramente flexionadas.

Sus principales empleos son: para técnicas y exploraciones diversas, pacientes con problemas cardiacos, pacientes con problemas respiratorios, para favorecer el drenaje tras operaciones abdominales, es ideal para ver la televisión, comer, leer o recibir visitas, o está dentro de un plan de cambios posturales.

Sims o semiprona

Es una posición intermedia entre el decúbito lateral y el decúbito prono. El brazo inferior se extiende hacia atrás y algo separado del cuerpo mientras que el brazo superior se flexiona y acerca a la cabeza. La pierna inferior está semiflexionada por la rodilla y la pierna superior se flexiona por la rodilla y la cadera.

Está principalmente indicada en la administración de enemas, de medicamentos de vía rectal, exploraciones vaginales y rectales, colocación de pacientes inconscientes, posición dentro de un plan de cambios posturales.

Trendelemburg

El paciente está decúbito supino en un plano oblicuo sobre la horizontal de 45 grados, con la cabeza más baja que los pies.

Está indicada en caso de cirugía del abdomen inferior y pelvis, lipotimias y situaciones que necesiten gran aporte sanguíneo.

Antitrendelemburg

Se diferencia de la Trendelemburg en que la inclinación es al revés, la cabeza está más alta que los pies.

Indicada para pacientes con problemas respiratorios, hernias de hiato, cirugía de cuello, cara y cráneo e intervenciones abdominales.

Ginecológica o litotomía

La paciente está colocada boca arriba, las piernas flexionadas y las rodillas separadas.

Se emplea para exploraciones ginecológicas, intervenciones genitales, partos, cirugía rectal, lavado genital y sondaje vesical

Genupectoral o mahometana

Recibe el nombre de mahometana por ser una posición similar a la que adoptan los mahometanos en sus prácticas religiosas. El paciente está de rodillas sobre la cama, con los brazos cruzados y apoyados en el colchón. La cabeza está sobre los brazos. No es preciso colocar ninguna almohada.

Se emplea fundamentalmente para exploraciones rectales y técnicas rectales.

Posición de punción lumbar

El paciente está en posición lateral con las caderas y rodillas flexionadas. La espalda está recta y el cuello se flexiona para acercar la cabeza a las rodillas.

Posición de Roser o Proetz

El paciente está tumbado sobre su espalda, con los hombros en el extremo superior de la cama. Los brazos están a lo largo del cuerpo y la cabeza sobresale de la cama.

Está recomendada para operaciones de las vías respiratorias, exploraciones y lavado del cabello.

De pendiendo de la situación del paciente y de la unidad o servicio donde se encuentre, será necesarios emplear determinadas técnicas.

Movilización según Unidades

UCI

La UCI es una unidad del hospital donde el esquipo es especializado y el personal tiene el perfil adecuado para atender a pacientes graves que necesitan atención continua e inmediata.

Por el estado de estos pacientes, su movilización se hace difícil ya que además de su gravedad presentan numerosos aparatos que no deben ser alterados.

Los celadores destinados en esta unidad ayudarán a la enfermera y TCAE en la movilización de los pacientes siguiendo sus indicaciones ya que la gravedad de estos pacientes lo exige. Trasladarán los aparatos y material necesario haciéndolo con cuidado para no deteriorarlos.

En el caso del paciente quirúrgico, se suele levantar lo antes posible para reducir las complicaciones del postoperatorio.

Antes de levantarlo es conveniente sentarlo en la cama. Posteriormente se gira el cuerpo de manera que sus piernas cuelguen del borde de la cama. Una vez que se comprueba que el paciente no se marea, se ayuda a ponerse de pie y pasados unos minutos, se pasa al sillón. Se tendrá especial cuidado con las sondas y los drenajes.

Cardiología

Los pacientes de cardiología necesitan que su movilización se realice sin esfuerzos excesivos. Primero se les explicará los movimientos que se van a realizar. Las actividades que se realicen no causarán fatiga ni dificultades respiratorias. La movilización se aumentará paulatinamente. Se evitará los extremos de frio y calor ambiental.

Traumatología

En los pacientes de la unidad de traumatología se dan distintos tipos de movilización:

La movilización del paciente con tracción debe seguir unas normas:

En el caso de la movilización del paciente con prótesis de cadera hay normas básicas a seguir:

Neurología

En el caso del paciente neurológico, la movilización está orientada a producir la mayor estimulación posible.

Conclusión

Es de suma importancia que el celador sea conocedor de las normas y las distintas técnicas relacionadas con la movilidad del paciente y así contribuir a su bienestar y pronta recuperación.

Referencias

  1. https://orionformacion.com/ formacion.php.
  2. Temario de celador del Servicio de Salud del Principado de Asturias.
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