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Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 6–Junio 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº6: 160
Autor principal (primer firmante): Sara Pardos Montón
Fecha recepción: 31 de mayo, 2022
Fecha aceptación: 26 de junio, 2022
Ref.: Ocronos. 2022;5(6) 160
Autoras: Sara Pardos Montón, Sandra López Lombo, María Ángeles Sesé Piquer, Marta Arnal García. Marta Bondía Galve.
Categoría profesional: Enfermería especialista en Enfermería obstétrico-ginecológica (matrona)
Resumen
En la actualidad, la candidiasis vulvo-vaginal es un motivo de consulta ginecológica frecuente, afecta hasta ocho de cada diez mujeres en algún momento de la vida reproductiva.
Es ocasionada por hongos del género cándida, en especial por cándida albicans, microorganismo que se encuentra en la piel, en el tracto gastrointestinal y en la vagina de personas sanas. La infección se produce por invasión de cepas colonizantes del tracto gastrointestinal o la piel.
Debido a la alta incidencia de esta infección, sobre todo en personas de 20-45 años, se decide elaborar un plan de cuidados individualizado sobre el caso, utilizándose la metodología NANDA, NIC, NOC previa a una valoración de necesidades según Virginia Henderson.
Palabras clave: candidiasis vulvo-vaginal, prevención, actividades de Enfermería.
Introducción
La candidiasis vulvo-vaginal (CVV) es producida por un hongo, cándida albicans, es considerada la segunda causa más frecuente de vaginitis, tras vaginosis bacteriana. Los principales síntomas que aparecen son: dolores y molestias vaginales, picor e irritación de la vagina y vulva. Sensación de ardor, enrojecimiento o inflamación vulvar, secreción vaginal espesa, de color blanquecino y sin olor, entre otros.
Por otro lado, estudios afirman que en torno a un 75% de todas las mujeres desarrollan infección vaginal por hongos a lo largo de su vida, y de éstas, el 40% a 50% desarrolla recurrencias. Las recurrencias suelen no ser de fácil erradicación, ya que pueden estar relacionadas a condiciones más serias.
Los principales factores predisponentes de la candidiasis vulvo-vaginal son la gestación, los tratamientos con antibióticos y la diabetes mellitus. Se ha demostrado que el uso de anticonceptivos, la actividad sexual, los hábitos de higiene personal influyen en su desarrollo.
Para no favorecer la proliferación de candidiasis se recomienda una alimentación adecuada, no duchas vaginales, uso de ropa cómoda y sintética, no permanecer con ropa húmeda, evitar productos perfumados y usar jabones de pH neutro.
El tratamiento habitual es la aplicación de una pomada antifúngica o comprimidos vaginales, en algunos casos, una dosis es suficiente. En casos graves, el tratamiento tópico se complementa con tratamiento oral.
Presentación del caso clínico
Mujer de 27 años, fumadora, que acude a la consulta de la matrona por picores vaginales desde ayer por la noche, refiere sensación de flujo blanquecino espeso y sin olor. Se encuentra agitada y nerviosa, porque este problema le dificulta en su vida diaria. Ha tenido anteriormente pero no ha seguido tratamiento, es la primera vez que acude a la consulta de la matrona. No tiene pareja estable.
A su llegada, breve anamnesis: Antecedentes personales: fumadora. No alergias medicamentosas. Tratamiento: Hace dos años usaba el anillo vaginal, en la actualidad no usa ningún método de protección frente a enfermedades de transmisión sexual ni anticoncepción. No tiene citologías realizadas hasta la fecha.
Pruebas complementarias en el Servicio de Urgencias
Tensión arterial: 135/70, frecuencia cardiaca: 90 lpm. Sat 02: 97%, temperatura 36,5ºC.
En la exploración se objetiva a través de un espéculo flujo de consistencia espesa, blanquecino, y sin olor, el cual nos orienta hacia una candidiasis vaginal. Al no haber acudido a revisiones ginecológicas se decide realizar una citología líquida para descartar virus del papiloma humano, y se recoge cultivo vaginal para confirmar diagnóstico. Se cita a la paciente para resultado y tratamiento.
Plan de cuidados de Enfermería
El profesional de Enfermería está capacitado para realiza un plan de cuidados individualizado, destacando los diagnósticos principales, tras una valoración de las necesidades según Virginia Henderson.
Deterioro de la integridad cutánea (00046) r/c déficit inmunológico m/p alteración de la superficie de la piel.
NOC: Integridad tisular: piel y membranas mucosas. NIC: Cuidado de heridas. Vigilancia de la piel.
Actividades: Correcta higiene íntima diaria, uso de jabones de pH neutro. No rascado vaginal. No duchas vaginales ni perfumes. Aconsejar sobre hábitos saludables.
Ansiedad (00146) r/c crisis situacional m/p dolor y malestar vaginal.
NOC: Autocontrol de la ansiedad. Autoestima. NIC: Escucha activa. Asesoramiento. Disminución de la ansiedad.
Actividades: Permitir que la paciente explique su situación y tratar de comprender su perspectiva. Técnicas de relajación para solventar situaciones de ansiedad.
Baja autoestima situacional 00120 r/c alteración de la imagen corporal m/p informes verbales de que la situación actual desafía su vida personal.
NOC: Autoestima. Adaptación psicosocial. NIC: Apoyo emocional. Potenciación de la imagen corporal y la autoestima. Asesoramiento. Aumentar el afrontamiento.
Actividades: Animar a la manifestación de sentimientos, percepciones y miedos.
Manejo inefectivo del régimen terapéutico (00078) r/c falta de conocimientos m/p referencias verbales que evidencian la no incorporación de regímenes de salud en la vida cotidiana.
NOC: Conducta de cumplimiento. Participación: decisiones sobre asistencia de salud. NIC: Modificación de conducta. Identificación de riesgos. Apoyo en la toma de decisiones.
Actividades: Educación sanitaria sobre las enfermedades de transmisión sexual y sobre métodos anticonceptivos. Importancia de la salud reproductiva y del seguimiento de un tratamiento. Fomentar una dieta equilibrada, correcto uso del preservativo, así como seguimiento del tratamiento de óvulos vaginales. Importancia de revisiones en salud, y cribado del virus del papiloma humano.
Se citará a la paciente para un seguimiento y valoración del plan de cuidados individualizado.
Conclusiones
La matrona desde la consulta debe realizar asesoramiento y aconsejar sobre temas relaciones con la salud durante toda la vida reproductiva de la mujer. El papel del personal de salud en el control y prevención de este tipo de enfermedades es crucial, mejorando así la calidad de vida de la paciente.
En este caso, la paciente decide seguir con sus revisiones ginecológicas, reclama información sobre enfermedades de transmisión sexual y anticoncepción.
La candidiasis es tratada y la paciente refiere mejoría.
Bibliografía
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