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Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 6–Junio 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 6: 884
Autor principal (primer firmante): Pablo Sorrosal Vergara
Fecha recepción: 02/06/2025
Fecha aceptación: 28/06/2025
Ref.: Ocronos. 2025;8(6): 884
Autores:
Pablo Sorrosal Vergara
Shina Katheni Albán Moncada
María del Carmen Calvo Roy
Marta Montoro Pablos
Álvaro Lagunas Romeo
Carla Padilla Vallés
Palabras clave:
Cáncer de mama, manifestaciones clínicas, tratamiento, prevención, BRCA1, detección precoz.
Resumen
El cáncer de mama es la neoplasia maligna más frecuente en mujeres a nivel mundial, con más de 2,3 millones de nuevos casos anuales. Su etiología se debe a diversas causas, incluyendo factores genéticos, hormonales y ambientales. La fisiopatología se basa en mutaciones genéticas, especialmente en genes supresores tumorales como BRCA1 y BRCA2, que promueven la proliferación descontrolada de células del epitelio mamario. Las manifestaciones clínicas dependen del tipo de tumor, pueden incluir masa palpable, cambios en la piel, secreción por el pezón, entre otras.
El pronóstico depende del estadio, tipo molecular y respuesta al tratamiento. Las opciones terapéuticas abarcan cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal y biológica. La prevención y detección precoz, mediante mamografías y vigilancia en poblaciones de riesgo, son claves para reducir la mortalidad. Este artículo revisa integralmente la fisiopatología, manifestaciones clínicas y estrategias actuales de abordaje del cáncer de mama.
Introducción
El cáncer de mama es un reto sanitario global. Se trata de la neoplasia más común entre mujeres y una de las principales causas de mortalidad femenina por cáncer. En 2020, se diagnosticaron más de 2,3 millones de casos a nivel mundial, lo que representa el 11,7% de todos los cánceres, y causó aproximadamente 685.000 muertes (1). La mejora en el diagnóstico temprano y el desarrollo de terapias dirigidas han contribuido a aumentar la supervivencia en muchos países, aunque las disparidades regionales siguen siendo marcadas.
El cáncer de mama es una enfermedad maligna que se produce cuando células anormales en el tejido mamario comienzan a multiplicarse sin control. Puede dañar los conductos galactóforos (carcinoma ductal) o los lobulillos (carcinoma lobulillar), siendo el carcinoma ductal infiltrante el más frecuente (70–80%) (2). Aunque predomina en mujeres, puede presentarse en hombres, representando cerca del 1% de los casos.
A nivel molecular, el cáncer de mama se clasifica en cuatro subtipos principales:
- Luminal A: receptores hormonales positivos, HER2 negativo, bajo índice de proliferación (Ki-67).
- Luminal B: receptores hormonales positivos, puede ser HER2 positivo o negativo, alto Ki-67.
- HER2-enriquecido: HER2 positivo, receptores hormonales negativos.
- Triple negativo: sin expresión de receptores hormonales ni HER2. Muy agresivo y con peor pronóstico.
Manifestaciones clínicas
Las manifestaciones clínicas del cáncer de mama varían según el estadio de la enfermedad, pero los signos y síntomas más comunes incluyen (3):
- Masa palpable en la mama o axila: exposición más frecuente. Suele ser indolora, dura e irregular.
- Cambios en la piel de la mama: engrosamiento, hoyuelos («piel de naranja»), enrojecimiento o ulceración.
- Retracción del pezón o alteración en su forma.
- Secreción anormal por el pezón: especialmente si es sanguinolenta o unilateral.
- Dolor mamario: aunque poco común como síntoma inicial, puede estar presente en fases avanzadas.
- Síntomas sistémicos: en fases metastásicas, puede haber dolor óseo, disnea, pérdida de peso o fatiga.
Causas y factores de riesgo
El cáncer de mama es una enfermedad multifactorial. Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran (4):
- Genéticos: mutaciones heredadas en BRCA1, BRCA2, TP53, entre otros.
- Hormonales y reproductivos: menarquia temprana (<12 años), menopausia tardía (>55 años), nuliparidad, terapia hormonal posmenopáusica.
- Estilo de vida: inactividad física, sobrepeso u obesidad, alto consumo de alcohol.
- Edad: el riesgo aumenta de forma significativa después de los 50 años.
- Antecedentes personales o familiares: familiar de primer grado con cáncer de mama provoca el aumento del riesgo al doble.
Fisiopatología
La transformación neoplásica en la mama se inicia por mutaciones en genes que regulan el ciclo celular, como los genes supresores tumorales BRCA1 y BRCA2, cuya disfunción lleva a inestabilidad genómica. Además, la activación de oncogenes como HER2 potencia la proliferación celular. La angiogénesis, la evasión del sistema inmunológico y la resistencia a la apoptosis son mecanismos muy importantes en la progresión y diseminación del tumor (5).
Pronóstico
El pronóstico de este tipo de cáncer depende de diferentes factores:
- Estadio clínico (TNM).
- Tipo histológico y molecular.
- Expresión de receptores hormonales y HER2.
- Respuesta al tratamiento inicial.
Las tasas de supervivencia a 5 años superan el 90% en estadios tempranos, pero descienden drásticamente en casos avanzados o metastásicos (6).
Tratamiento
El manejo del cáncer de mama es multidisciplinario. Las modalidades terapéuticas incluyen:
- Cirugía: mastectomía o cirugía conservadora, según tamaño tumoral y preferencia de la paciente.
- Radioterapia: indicada después de cirugía conservadora o en casos de ganglios positivos.
- Quimioterapia: neoadyuvante o adyuvante, según el estadio y subtipo.
- Terapia hormonal: tamoxifeno o inhibidores de aromatasa en tumores con receptores hormonales positivos.
- Terapias dirigidas: como trastuzumab y pertuzumab en tumores HER2 positivos.
- Inmunoterapia: en evaluación para subtipos como el triple negativo.
Prevención y detección temprana
La prevención incluye intervenciones en el estilo de vida:
- Evitar el sobrepeso.
- Realizar actividad física regularmente.
- Limitar el consumo de alcohol.
- Lactancia materna, que tiene efecto protector. la detección precoz se basa en:
- Mamografía: cada 1–2 años en mujeres mayores de 40–50 años.
- Autoexploración mamaria mensual.
- Exámenes clínicos periódicos.
En mujeres con alto riesgo genético, se consideran estrategias de vigilancia intensiva o cirugía profiláctica.
Conclusión
El cáncer de mama es una enfermedad complicada cuya incidencia continúa en aumento. Las manifestaciones clínicas permiten sospechar la enfermedad, pero la detección precoz es esencial para un tratamiento efectivo. Los avances en la biología molecular han permitido desarrollar terapias más específicas y eficaces, mejorando significativamente el pronóstico. La concientización, el acceso a controles regulares y la investigación continua son pilares fundamentales en la lucha contra esta patología.
Bibliografía
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- Lakhani SR, Ellis IO, Schnitt SJ, et al. WHO Classification of Tumours of the Breast. 4th ed. Lyon: IARC; 2012.
- DeSantis CE, Ma J, Gaudet MM, et al. Breast cancer statistics, 2019. CA Cancer J Clin. 2019;69(6):438–51.
- Colditz GA, Bohlke K. Priorities for the primary prevention of breast cancer. CA Cancer J Clin. 2014;64(3):186–94.
- Roy R, Chun J, Powell SN. BRCA1 and BRCA2: different roles in genome protection. Nat Rev Cancer. 2012;12(1):68–78.
- American Cancer Society. Breast Cancer Facts & Figures 2022–2024. Atlanta: American Cancer Society; 2022.



