Cáncer y consumo de azúcar

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 2–Febrero 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 2: 74

Autor principal (primer firmante): Nuey Alba Montero Sanz

Fecha recepción: 10/01/2024

Fecha aceptación: 07/02/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(2): 74

Autores:

Nuey Alba Montero Sanz (TCAE)

Francisco Delgado Quintana (Celador)

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Carlos Enrique Rastrero (Celador)

Irene Figuer Enciso (Fisioterapeuta)

Natalia Ortiz Martínez (TCAE)

Diego Jeria Ordóñez (Enfermero)

Resumen

El consumo de azúcar en la actualidad está por encima de lo recomendado por las autoridades sanitarias y contribuye, de manera indirecta, a la aparición de diversos tipos de cáncer. La ingesta de azúcares tiene un impacto considerable en el aumento del peso corporal que, sumada a una acusada tendencia hacia el sedentarismo, deviene en un aumento preocupante de los casos de sobrepeso y obesidad.

Palabras clave:

Azúcar, alimentación, cáncer, estilo de vida.

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Introducción

El cáncer es la segunda causa de muerte en el conjunto de los llamados países desarrollados. Los cambios en el estilo de vida y la tendencia hacia la práctica de una alimentación basada, cada vez más, en productos procesados propician la aparición de neoplasias y tumores. Estos alimentos ultraprocesados contienen, entre otros componentes, altos porcentajes de azúcar cuya ingesta supone, a medio plazo, un aumento considerable de peso corporal.

El ritmo de vida que imprime la sociedad capitalista hace que cada vez sea más complicado realizar ejercicio físico y cocinar en casa. Las personas son consideradas mera fuerza de trabajo y capital reproductivo dentro de un sistema que deshumaniza y que considera las necesidades básicas de las personas (comer, dormir, descansar, relacionarse con otras personas, hacer deporte…) como una pérdida de tiempo.

Todos estos factores se traducen generalmente en sobrepeso y obesidad que, de manera más o menos indirecta, son un factor de riesgo para la aparición de distintos tipos de cáncer.

La organización Mundial de la Salud define al cáncer como un conjunto de enfermedades que aparecen en diferentes lugares del cuerpo y que son causadas por un desarrollo descontrolado de células que terminan por invadir el resto de tejidos.

Discusión

El cáncer produce 1 de cada 8 muertes en el planeta y en su segregación por sexos es el causante de 1 de cada 4 muertes en mujeres y 1 de cada 3 entre el sexo masculino. Se estima que dentro de una década esta enfermedad será la responsable de un 25% más de muertes en la Unión Europea, convirtiéndola allí en la primera causa de defunción.

En España los cánceres más frecuentes en el año 2020 fueron colon, recto, próstata, mama, pulmón y vejiga. Por sexos, en mujeres el más frecuentemente diagnosticado fue el de mama y en varones, el de próstata.

La prevención es una de las mejores estrategias para reducir los casos de cáncer. Dentro de esta prevención, la alimentación y la práctica de actividad física regular son los dos factores que más influyen en la reducción de posibilidades de contraer esta enfermedad. El azúcar interviene en esta ecuación en la medida en que promueve el aumento de peso que es un factor de riesgo importante para la aparición de esta patología.

Dentro de la alimentación, el azúcar es uno de los componentes que más impacto tienen. La dieta actual tiende a basarse, cada vez más, en alimentos ultraprocesados que contienen altos porcentajes de azúcar y de sal.

Cada vez se cocina menos y las costumbres culinarias se alejan cada vez más de la saludable dieta mediterránea: la presencia de la bollería industrial, bebidas azucaradas y alimentos precocinados es cada vez mayor en nuestro menú cotidiano. El consumo de tabaco y alcohol también aumentan de manera notable las probabilidades de contraer algún tipo de cáncer.

La dieta mediterránea es la más efectiva en la prevención de diferentes tipos de patologías y, especialmente, del cáncer. Este tipo de dieta incluye en frutas y verduras frescas en abundancia, así como legumbres y cereales integrales.

También están indicados el pescado azul y las carnes blancas (mejor que la roja, que no se recomienda más de 400 gramos por semana). El aceite de oliva es muy saludable y su uso está también recomendado en este tipo de alimentación.

En cuanto a la actividad física, para que la prevención sea eficaz se recomienda la práctica regular de actividad -al menos- moderada, lo que implica que la frecuencia cardíaca aumente entre un 60 y un 75% de máximo.

Actividades como nadar, bailar o caminar son de intensidad moderada y se recomienda practicarlas a diario, de media durante una hora. Deportes más exigentes como el fútbol, correr, baloncesto o spinning son también una garantía de un peso corporal adecuado y, por tanto, de un riesgo menor de padecer cáncer.

Conclusiones

La forma más efectiva y que conlleva menor riesgo de padecer algún tipo de cáncer es la prevención. Llevar una dieta saludable, baja en consumo de azúcares, y realizar ejercicio físico de manera habitual son dos de los factores más eficaces para esta prevención y, además, para contribuir al equilibrio sostenible del medioambiente.

Bibliografía

  1. Revista chilena de nutrición. https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S07 17- 75182020000500808&script=sci_arttext
  2. Asociación Española contra el Cáncer. https://www.contraelcancer.es/es/todo-so bre- cancer/prevencion/alimentacion/dieta-med iterranea
  3. Nutriciónhospitalaria.org. https://www.nutricionhospitalaria.org/ar ticles/04317/show#!