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Cambios asociados al envejecimiento

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Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 8–Agosto 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº8: 36

Autor principal (primer firmante): Nicoleta Sandoaia

Fecha recepción: 6 de julio, 2022

Fecha aceptación: 3 de agosto, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(8) 36

Autores:

  1. Nicoleta Sandoaia
  2. Gema Solanas Muñoz
  3. Elena Berdascos Baigorri
  4. María Gloria Quilez Artal
  5. María Belén Ruiz Serrano
  6. Sonia Ramos Martínez

Categoría: TCAE

Palabras clave: envejecimiento, cambios, proceso, adaptación.

Introducción

El envejecimiento es un proceso durante cual se producen una serie de cambios fisiológicos, psicológicos y sociales. Estos cambios se producen de forma gradual y progresiva y cada persona envejece de manera distinta. Las personas mayores necesitan más tiempo para recuperarse de cualquier proceso que afecta a su normalidad, pero al mismo tiempo desarrollan una serie de mecanismos de adaptación y de estrategias que compensan las carencias y les permite llevar su vida diaria con relativa autonomía.

Los cambios que se producen con el envejecimiento normal hacen a las personas más propensas a desarrollar determinados trastornos. Los objetivos de un envejecimiento saludable son mantener la salud física y mental, evitar los trastornos y continuar en un estado activo e independiente.

Cambios fisiológicos

Cambios en la piel: debido a la atrofia de las glándulas sebáceas, la piel se vuelve más delgada, seca, frágil, descolorida y arrugada. Hay una disminución de la grasa subcutánea, y el tejido graso tiende a perderse en la periferia y acumularse en las regiones periorgánicas.

Cambios en los músculos y los huesos

Se produce una pérdida de masa muscular y una atrofia de las fibras musculares. Los huesos pierden algunos de sus minerales, volviéndose menos densos y ocasionando una disminución de la cantidad de agua en el cuerpo. Estos cambios que se producen en los huesos, músculos y articulaciones generan una disminución de la estatura de forma progresiva. Aparece una posición encorvada, se reduce la anchura de los hombros y se osifican los cartílagos costales. También aparece debilidad muscular, rigidez articular, acumulación de grasa en caderas y abdomen, y las piernas y los brazos son más frágiles. El deterioro de las articulaciones puede llevar a inflamación, rigidez, dolor y deformidades, que pueden ir desde una rigidez leve hasta una artritis grave. Debido a la pérdida de masa muscular se reduce la fuerza y la resistencia. Las personas mayores se cansan más fácilmente y tienen menos energía.

Cambios en los signos vitales

Hay un deterioro de la regulación de la temperatura corporal y de la capacidad de adaptación a las distintas temperaturas ambientales, relacionadas con la pérdida de la grasa subcutánea y con la disminución de la capacidad de transpiración. Durante el ejercicio, el pulso tarda más tiempo en aumentar y muchos más en disminuir después. Hay menor tolerancia al ejercicio y mayor incidencia de hipotensión ortostática. Hay un aumento de la frecuencia respiratoria, y una disminución del volumen respiratorio, de la capacidad vital y pulmonar total.

Cambios en el sistema cardiovascular

Debido a que la pared cardiaca se engruesa, existe una disminución de la cantidad de sangre expulsada y un llenado más lento. La aorta se vuelve más gruesa, rígida, adquiere un mayor perímetro, espesor, volumen, peso y longitud, produciendo hipertrofia cardiaca y un aumento de la presión sanguínea.

Aumenta el gasto cardiaco y disminuye la fuerza de contracción.

Con el envejecimiento, los barorreceptores se hacen más sensibles, por eso hay una mayor incidencia de hipotensión ortostática. Debido a que la pared de los capilares se engruesa, se produce una tasa más lenta de intercambio de nutrientes y deshechos. Aparecen diferentes tipos de arritmias y hay un incremento de problemas aterotrombóticas.

Cambios digestivos

El envejecimiento es un factor asociado a varios trastornos digestivos. Las personas mayores tienen más probabilidades de desarrollar diverticulosis y de sufrir trastornos del aparato digestivo, como el estreñimiento.

Se reduce la cantidad de saliva, disminuye la sensación del gusto y es frecuente observar una mala dentición.

Debido a la disminución de los mecanismos reguladores y a los cambios estructurales de la mucosa digestiva, existe un descenso variable en la liberación de hormonas y fermentos gastrointestinales. Con la edad van disminuyendo progresivamente la tensión en el esfínter esofágico y la fuerza de las contracciones esofágicas. Hay mayor incidencia de hernia hiatal, de reflujo gastroesofágico y aumenta el número de lesiones gástricas por fármacos.

Con el envejecimiento disminuye la capacidad del hígado para metabolizar muchas sustancias, por lo cual, las sustancias tóxicas para el hígado son más nocivas en las personas mayores. También es más lenta la reparación de las células hepáticas dañadas. Hay una mayor incidencia de colelitiasis debido al aumento de la hormona colecistocinina.

Cambios visuales y auditivos

Disminuye la agudeza visual, la amplitud del campo visual y la visión nocturna. También disminuye la cantidad y calidad de la secreción lagrimal, teniendo lugar trastornos lagrimales, cataratas, glaucoma, desprendimiento de retina, etc. Disminuye el tamaño de la pupila, hay menor transparencia y mayor espesor del cristalino, lo que provoca que llegue menor cantidad de luz a la retina y empeore la visión nocturna.

Se produce una disminución de la audición debido a la degeneración del nervio auditivo y hay un engrosamiento de la membrana del tímpano. En el oído se aprecia un aumento del pabellón auditivo debido al crecimiento del cartílago, mayor cantidad de cerumen y engrosamiento de los pelos. Debido a la menor agudeza para las frecuencias altas, se deteriora la capacidad para discriminar palabras y comprender conversaciones normales.

Cambios en el gusto y el olfato

Hay una pérdida de capacidad para discriminar los olores de los alimentos y disminuye la sensibilidad para discriminar los sabores, debido al deterioro de las papilas gustativas.

Cambios en el sistema nefro urológico

Disminuye el flujo sanguíneo renal de forma progresiva, debido a la disminución de la masa renal y a los cambios anatómicos basculares permanentes. También se produce una reducción de filtrado glomerular y de la capacidad de excreción y reabsorción en los tubos renales. El riñón pierde volumen y disminuye el número de glomérulos y nefronas afectando fundamentalmente a la corteza renal. Disminuye la elasticidad de la vejiga, produciendo una dificultad en el vaciado completo con la micción.

Hay mayor riesgo de insuficiencia renal aguda y crónica, y mayor tendencia a infecciones urinarias. También una mayor tendencia a la incontinencia y mayor incidencia de cánceres urinarios.

Cambios en el sistema nervioso

En el envejecimiento normal se produce una pérdida de células nerviosas en el encéfalo. Entre los 45 y los 85 años, el peso del cerebro se reduce aproximadamente un 11%.

Disminuye el flujo sanguíneo cerebral, siendo mayor en la región prefrontal, y en la sustancia gris. Se observa un enlentecimiento del procesamiento intelectual y una reducción de la habilidad para el procesamiento y la manipulación de nueva información. Disminuye la memoria sensorial y de fijación Y se reduce la capacidad de integración visuoespacial. La reducción en el pensamiento, la memoria y la capacidad cognitiva es una parte normal del envejecimiento. Los discos entre las vértebras se vuelven duros y quebradizos, y pierden parte de su capacidad de amortiguación ejerciendo más presión sobre la médula espinal y los ramos de los nervios que emergen de ella. Disminuye la respuesta del sistema nerviosa periférico a las lesiones, lo que hace que las personas mayores sean más vulnerables a las lesiones y a las enfermedades.

Cambios en el sistema inmunitario

Con la edad, el sistema inmunitario puede debilitarse, el cuerpo teniendo menor capacidad para combatir las infecciones pulmonares y otras enfermedades. Disminuye la capacidad del sistema inmunitario para detectar y corregir defectos celulares, ocasionar un mayor riesgo de cáncer. Debido a que el sistema inmunitario se vuelve más lento para responder, es posible que las vacunas no funcionen tan bien o que no protejan durante el tiempo que se espera.

Cambios en la producción hormonal

Con la edad disminuye la aldosterona, la calcitonina, la renina y la hormona del crecimiento. En las mujeres disminuyen considerable los niveles de estrógeno y prolactina. En los hombres disminuye los niveles de testosterona.

Pueden incrementar la hormona paratiroidea, la hormona luteinizante, la hormona foliculoestimulante y norepinefrina.

Cambios psicológicos

Cada persona presenta un perfil psicológico único que muestra sus rasgos principales y su modo de ser. Con perfil psicológico nos referimos al conjunto de características que reúne una persona y que determinan su carácter, sus actitudes, aptitudes y comportamientos ante una situación o ante la sociedad. El envejecimiento psicológico de una persona es el resultado de la acción del tiempo vivido y percibido por ella sobre su personalidad. No todas las personas mayores experimentarán los mismos cambios psicológicos, estos dependerán exclusivamente de la genética del anciano, de su salud física, actividad social e intelectual, nivel educativo, dedicación laboral, ingresos económicos, etc.

Cambios en la memoria

La memoria a corto plazo no sufre ningún tipo de daño, pero se produce un retraso en cuando a la velocidad de recuperación de la información previamente almacenada. Por eso, una persona mayor, necesita más tiempo de lo normal para poder recordar cualquier situación, idea, etc. Los recuerdos episódicos o autobiográficos se deterioran a medida que la edad avanza.

Cambios en la atención

Hay tres tipos distintos de atención: atención sostenida, atención dividida y atención selectiva.

La atención sostenida es cuando una tarea necesita que pongamos toda nuestra atención en ella por un largo periodo de tiempo. Las personas mayores tienen complicaciones para iniciar la tarea, pero son capaces de mantener su atención en ella y cumplir con el objetivo.

La atención dividida es cuando se debe turnar el foco de vigilancia entre varias tareas. El grado de eficacia de las personas mayores se verá disminuido por el número de tareas y la dificultad de las mismas.

La atención selectiva se centra en los componentes estimulares que son más relevantes que otros. Alas persona mayores les será más complicado si la tarea es muy difícil de realizar o si hay mucha información irrelevante.

Cambios en la inteligencia

Hay dos tipos de inteligencia: inteligencia fluida y cristalizada.

La inteligencia fluida es asociada a la eficiencia de la transmisión neuronal y otros factores biológicos, y muestra un deterioro intenso desde los setenta años.

La inteligencia cristalizada hace referencia al conocimiento acumulado y a su manejo y no deja de aumentar a lo largo de la vida.

Cambios en la creatividad

La capacidad de creatividad disminuirá de gran forma en aquellas personas que durante su juventud no aprendieron a desarrollarla. Hay resultados que sugieren que la creatividad se mantiene e incluso mejora con el paso del tiempo en las personas que la ejercitan. En la persona mayor es muy frecuente que disminuya la autoestima, sintiéndose sola, sin actividad laboral, poco integrada en la vida familiar y social e incluso inútil, influyendo en su estado general de manera negativa. Es cuando aparece el desinterés por las cosas, la falta de integración y el pesimismo.

La atención psicológica para las personas mayores se enfoca en combatir los síntomas que pueden producirse con el envejecimiento psicológico, enseñándoles cómo pueden adaptarse a los cambios que sufren durante el envejecimiento, tanto a nivel psicológico como a nivel biológico y social.

Recomendaciones para combatir el envejecimiento psicológico

Cambios sociales

A medida que las personas van envejeciendo, la actividad social comienza a disminuir poco a poco. También disminuye la cantidad de interacciones. A raíz de la vejez los ancianos presentan una sensación de soledad y se sienten limitados para realizar ciertas actividades. Con la jubilación se desarrolla un sentimiento de pérdida del prestigio social, disminuye el poder adquisitivo y se pierde la responsabilidad familiar.

Cuidar y fortalecer los apoyos sociales de la persona mayor implica promover su bienestar bio-psico-social. Los apoyos tanto formales como informales son de gran importancia en la vejez ya que proveen de recursos para la satisfacción de necesidades, el sentido del valor social y la potenciación de la autoestima.

Bibliografía

  1. Timiras PS. Bases fisiológicas del envejecimiento y geriatría. 1a Ed. Barcelona: Masson 1997.
  2. Vega Vega JLBB. Desarrollo adulto y envejecimiento. Editorial Síntesis. Madrid; 1995.
  3. MAD-Técnico en cuidados auxiliares de Enfermería. 2017.
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