Adecuación del calibre del catéter venoso periférico según la finalidad

RESUMEN

La canalización intravenosa de un catéter venoso es un acceso directo al sistema circulatorio, ya sea de forma periférica o central. Su finalidad puede ser diagnóstica o terapéutica. Existen diferentes calibres que debe conocer el personal de enfermería para escoger el idóneo según las necesidades terapéuticas del paciente, debiendo adecuar el catéter a la vena.

AUTORES: Ángel Fleta Gálvez (Graduado en Enfermería), Laura Bueno Aranda (Graduada en Enfermería)

Palabras clave

Catéter venoso periférico, calibre, tratamiento intravenoso, enfermería.

INTRODUCCIÓN

Actualmente un gran número de pacientes hospitalizados son susceptibles de recibir tratamiento endovenoso dada su situación clínica. Existen cuatro vías parenterales para la administración de fármacos. Según las diversas patologías y sus tratamientos actuales, la vía intravenosa es la más utilizada, cuyo fin puede ser diagnóstico o terapéutico. Es muy recurrida cuando no se puede administrar de manera oral o digestiva el tratamiento, si es necesaria una efectividad inmediata, para el uso de contraste en pruebas diagnósticas, la extracción de analíticas sanguíneas o control hemodinámico monitorizando las presiones intravasculares. 1-5

La terapia intravenosa se basa en administrar los fármacos de forma líquida de manera directa al torrente sanguíneo a través de un catéter venoso insertado previamente. Su acceso directo al sistema sanguíneo mediante una cánula alojada en su interior hace de esta vía la manera más rápida de distribuir la medicación por el cuerpo. Su uso permite restaurar o mantener un estado basal de líquidos, nutrientes y electrolitos en situaciones especiales. 1-3

Los catéteres intravenosos se pueden englobar en tres clases que son: catéter venoso periférico (corto y de longitud media), catéter central de inserción periférica (PICC) y catéter central. 2

La canalización de catéteres venosos, ya sean periféricos o centrales, es en la actualidad una técnica que se realiza de manera rutinaria. La canalización de vías venosas periféricas es generalizada en el ámbito hospitalario, siendo portadores de estos catéteres la gran mayoría de los pacientes, al ser una técnica fácil de realizar, poco cruenta, versátil y presentar pocas complicaciones graves para la administración de tratamientos de duración corta o media. Es competencia del personal de enfermería el procedimiento de canalización de la vía venosa de manera periférica. 2,4,6,7

El catéter venoso periférico es aquel, que como su nombre indica, se coloca por venopunción percutánea en una vena periférica, siendo preferentes las venas del antebrazo y mano, como son  las venas radial, cubital, dorsales metacarpianas, entre otras. En caso de tener que colocarla en una de las extremidades inferiores se debe canalizar una nueva vía lo antes posible en una superior. Está indicado para terapias inferiores a 6 días y para la administración de medicación en bolo o infusiones cortas. 1,2,4,9

Las indicaciones para el uso de la canalización venosa periférica son: 7

  • Restaurar el equilibrio ácido-base.
  • Reposición de líquidos para mantenimiento de hidratación.
  • Administración de medicamentos intravenosos.
  • Obtención de muestras de sangre.
  • Transfusión de sangre y hemoderivados (eritrocitos y plasma).
  • Nutrición parenteral.
  • Realización de pruebas diagnósticas.
  • Mantenimiento de un acceso venoso funcional para fines terapéuticos y emergencias.

Y los criterios a tener en cuenta para la elección y colocación de un catéter venoso periférico están determinados por calidad y calibre de las venas, utilidad prevista, duración previsible del tratamiento, características fisicoquímicas del fármaco, edad (pediátrico o adulto) y características del paciente (fístula arteriovenosa, amputación, paresia, lado dominante).2,4,5,8,9

Su grosor se mide en Gauges (G), y su valor es inversamente proporcional al diámetro de la aguja, es decir, a menor numeración del catéter mayor grosor. Según la norma internacional ISO 10555-5 los diferentes calibres de los catéteres periféricos tienen un color asignado, clasificándose en 14G (naranja), 16G (gris), 18G (verde), 20G (rosa), 22G (azul), 24G (amarillo) y 26G (violeta).1,2,4,8,9

Para la canalización, tras haber valorado la vena y las características del fármaco, el catéter seleccionado debe tener el calibre más pequeño y corto necesario para el tratamiento del paciente. Aunque le vena sea gruesa, se debe insertar el catéter más pequeño que cumpla los requisitos del régimen terapéutico, ya que ocasiona menor daño a la íntima de la vena y permite que circule la sangre a su alrededor de manera óptima, produciendo una hemodilución de los fármacos y fluidos administrados. 5,7-9

El personal de enfermería es responsable de la inserción de las vías venosas periféricas, de ahí la importancia de conocer los criterios de selección para escoger el catéter adecuado según su calibre, siendo acorde con el paciente y régimen terapéutico: 1,2,9,10

  • 14G: quirófanos y emergencias (rápidas transfusiones sanguíneas, líquidos muy densos y/o grandes volúmenes de fluidos).
  • 16G: quirófanos y emergencias (rápidas transfusiones sanguíneas, líquidos muy densos y/o grandes volúmenes de fluidos).
  • 18G: hemoderivados, medicación irritante, grandes volúmenes de fluidos, nutrición parenteral, contraste.
  • 20G: transfusiones sanguíneas, grandes volúmenes de fluidos, administración de antibióticos y analgesia.
  • 22G: transfusiones sanguíneas, venas pequeñas y frágiles, terapia con citotóxicos, la mayoría de medicaciones y fluidos.
  • 24G: medicaciones, infusiones de corta duración, venas frágiles, neonatos, pediatría, geriatría y servicios oncológicos.

CONCLUSIONES

La canalización de un acceso venoso mediante un catéter venoso periférico es un procedimiento enfermero que se realiza de manera diaria en los distintos servicios sanitarios. El hecho de que el personal de enfermería conozca los diferentes tamaños de las cánulas, los casos en los que se debe seleccionar un calibre u otro en función de los factores particulares de cada individuo y el tratamiento prescrito, garantiza una mejor calidad asistencial.

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  10. Clinical Excellence Commission. Guideline for Peripheral Intravenous Cannula (PIVC) Insertion and Post Insertion Care in Adult Patients. Sydney: Ministry of Health, NSW; 2013.
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