Bursitis: causas, síntomas y tratamiento

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 3–Marzo 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 3: 636

Autor principal (primer firmante): Vanesa María Aparicio Gámez

Fecha recepción: 23/02/2024

Fecha aceptación: 20/03/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(3): 636

Autores:

Vanesa María Aparicio Gámez

Adriana Caridad Iriarte

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Adriana Gañán Pumares

Dolores Cantero Génova

Almudena Simoni Naya

Cristina Armillas Molinos

Categoría profesional:

DUE, Diplomado universitario en Enfermería, Enfermería

Palabras clave:

publica-articulo-revista-ocronos

Bursitis, inflamación, bursa, articulación.

Resumen

Revisión bibliográfica acerca de la bursitis.

Introducción

La bursitis es una afección común que afecta las bolsas llenas de líquido (bursas) que rodean las articulaciones. Estas bursas actúan como amortiguadores entre los huesos, tendones y músculos, facilitando el movimiento suave de las articulaciones.

Cuando estas bolsas se inflaman, se produce la bursitis, causando dolor y limitando la movilidad. En este artículo, exploraremos las causas, síntomas y opciones de tratamiento para la bursitis, así como algunos consejos para prevenir su aparición.

Causas de la bursitis

La bursitis puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo:

  1. Sobrecarga o uso excesivo: Actividades repetitivas o movimientos que ejercen presión constante sobre una articulación pueden irritar las bursas y provocar su inflamación.
  2. Traumatismo: Lesiones directas en una articulación, como caídas o golpes, pueden causar la bursitis.
  3. Postura incorrecta: Mantener una postura incorrecta durante períodos prolongados puede ejercer presión adicional sobre ciertas articulaciones, desencadenando esta inflamación.
  4. Infecciones: Aunque son menos comunes, las infecciones bacterianas o víricas pueden causar inflamación de las bursas, lo que lleva a la bursitis infecciosa.

Síntomas de la bursitis

Los síntomas comunes de la bursitis incluyen:

  1. Dolor localizado alrededor de la articulación afectada.
  2. Sensibilidad al tacto en la zona inflamada.
  3. Hinchazón y enrojecimiento en la articulación.
  4. Limitación de movimiento en la articulación afectada.
  5. Aumento del dolor durante actividades que involucran la articulación afectada.

Tratamiento de la bursitis

El tratamiento de la bursitis generalmente se centra en aliviar el dolor y reducir la inflamación.

Algunas opciones de tratamiento incluyen:

  1. Reposo y protección: Descansar la articulación afectada puede ayudar a reducir la irritación y promover la curación. El uso de dispositivos de protección, como vendajes o férulas, también puede ser beneficioso.
  2. Aplicación de hielo: Aplicar compresas frías en la zona inflamada puede ayudar a reducir la hinchazón y aliviar el dolor.
  3. Medicamentos: Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor. En casos más graves, el médico puede recetar corticosteroides para reducir la inflamación.
  4. Fisioterapia: Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a mejorar la flexibilidad y la fuerza muscular alrededor de la articulación afectada, reduciendo así la presión sobre las bursas inflamadas.
  5. Aspiración: En casos de bursitis severa, el médico puede optar por drenar el líquido acumulado en la bursa mediante una técnica llamada aspiración.

Prevención de la bursitis

Para prevenir la bursitis, es importante:

  1. Evitar actividades que puedan causar sobrecarga en las articulaciones.
  2. Mantener una postura adecuada durante actividades laborales o deportivas.
  3. Realizar ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de realizar actividades físicas intensas.
  4. Utilizar equipos de protección adecuados durante actividades deportivas o laborales que puedan aumentar el riesgo de lesiones.

Complicaciones de la bursitis

Si no se trata adecuadamente, la bursitis puede llevar a complicaciones que pueden afectar la calidad de vida y la movilidad de la persona afectada.

A continuación, se presentan algunas complicaciones potenciales asociadas con la bursitis:

  1. Limitación de la movilidad: La inflamación y el dolor causados por la bursitis pueden limitar la capacidad de mover la articulación afectada de manera completa y sin dolor. Con el tiempo, esto puede resultar en una disminución de la flexibilidad y la función articular.
  2. Formación de tejido cicatricial: En casos de bursitis crónica o recurrente, es posible que se forme tejido cicatricial alrededor de la articulación afectada. Esto puede provocar una disminución adicional de la movilidad y aumentar el riesgo de futuras lesiones.
  3. Infección: Aunque menos común, la bursitis también puede estar asociada con infecciones bacterianas o víricas. Si no se trata, una infección en la bursa puede provocar complicaciones graves, como sepsis (una infección generalizada) o la formación de abscesos.
  4. Impacto en la calidad de vida: El dolor crónico y la limitación de la movilidad causados por la bursitis pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de la persona afectada. Esto puede afectar su capacidad para realizar actividades diarias, trabajar y participar en actividades recreativas.
  5. Lesiones secundarias: La bursitis puede afectar la forma en que una persona distribuye su peso y realiza movimientos, lo que aumenta el riesgo de desarrollar lesiones secundarias en otras articulaciones o tejidos cercanos.

Es importante tener en cuenta que no todas las personas con bursitis experimentarán complicaciones, y el riesgo de complicaciones puede variar según la gravedad de la afección, la respuesta al tratamiento y otros factores individuales.

Sin embargo, es fundamental buscar atención médica si se experimentan síntomas de bursitis para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado que pueda ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo.

Conclusiones

La bursitis es una afección dolorosa que puede limitar la movilidad y afectar la calidad de vida de quienes la padecen. Sin embargo, con el tratamiento adecuado y adoptando medidas preventivas, es posible aliviar los síntomas y reducir el riesgo de recurrencia.

Si experimentas síntomas de bursitis, es importante consultar a un médico para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento individualizado.

Bibliografía

  1. American Academy of Orthopaedic Surgeons. (2020). Bursitis. [https://orthoinfo.aaos.org/en/diseases- – conditions/bursitis/](https://orthoinfo. aaos.org/en/diseases–conditions/bursi tis/)
  2. Mayo Clinic. (2022). Bursitis. [https://www.mayoclinic.org/diseases- conditions/bursitis/symptoms-causes/syc- 20353242](https://www.mayoclinic.org/d iseases- conditions/bursitis/symptoms-causes/syc- 20353242)
  3. MedlinePlus. (2022). Bursitis. [https://medlineplus.gov/spanish/bursiti s.html](https://medlineplus.gov/spanis h/bursitis.html