La bulimia y trastornos de alimentación

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 3–Marzo 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº3: 267

Autor principal (primer firmante): Elisabet Barranco Heras

Fecha recepción: 27 de febrero, 2023 

Fecha aceptación: 23 de marzo, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(3) 267

Autores

  1. Elisabet Barranco Heras
  2. Cheila Fernandes Dos Santos
  3. Sara García Marín
  4. Silvia Cuartero Conejero
  5. Sonia Sánchez Ortiz
  6. María Elena Benito Belmonte

Palabras clave

Bulimia, trastorno de la alimentación, atracón.

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Introducción

En el mundo occidental, las sociedades industrializadas actualmente se caracterizan por presentar poblaciones significativas o individuos, con algún trastorno en la alimentación.

También se observa que una sociedad industrializada tiene una sobreestimación de los valores estéticos y pérdida de ciertos valores humanos; relación que será conceptos erróneos en las personas.

Los sujetos que presentan algún trastorno en la conducta alimentaria tienen también, alteraciones en su psicología. Estos aspectos originan que las personas, se provoquen un desequilibrio en su estado general de salud.

Debe ser multidisciplinar, en el que intervienen principalmente psiquiatra, psicólogo, endocrino y enfermera. Por otra parte, se buscará la mejor relación terapéutica, de forma que el paciente sienta confianza, respeto y que encuentre escucha activa e implicación por parte del sanitario.

Hay que tener en cuenta que estos pacientes no tienen conciencia de la enfermedad y por tanto, no acuden a las consultas en busca de ayuda, siendo, normalmente, los familiares o amigos quienes la solicitan.

Hay que enseñar y dejar muy claro al paciente que el propósito del tratamiento no es «engordar», tal como ellos comentan. Lo que se pretende es conseguir unos hábitos saludables y el restablecimiento de la salud.

Para ello, se debe seguir una alimentación adecuada y eliminar determinados comportamientos como ejercicio excesivo, provocación del vómito y abuso de medicamentos. Sin embargo, para evitar la distorsión de la imagen corporal, la obsesión por el peso y la comida es imprescindible tratar la salud mental.

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Los pilares básicos del tratamiento son: el psicológico, el nutricional y el farmacológico.

Desarrollo

Es un trastorno de alimentación cuyo significado es “hambre de buey”, un hambre fuera de lo normal, haciendo referencia a los atracones de comida que la caracterizan. Estos atracones son acompañados de conductas que buscan compensar o contrarrestar la ingesta desmedida de comida, con el objetivo de no subir de peso.

Cuando realizan los atracones lo hacen a escondidas, de forma rápida y voraz. Con mayor frecuencia a media tarde, hasta llegar a un punto donde se encuentran muy fatigados y sintiéndose culpables.

Es preciso recordar que los atracones de estos pacientes no tienen como objetivo nutrirse, sino el de llenar un vacío.

A diferencia de la paciente anoréxica, tienen predilección por alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas como: pizzas, patatas fritas o dulces.

Después del atracón pueden realizar un comportamiento no purgativo o purgativo (vómitos, laxantes, diuréticos) y ejercicio.

La situación no es tan grave como en la anorexia nerviosa, puesto que los pacientes suelen tener peso normal o sobrepeso. En principio, no se deben tratar con una dieta hipocalórica en el caso que presenten sobrepeso, puesto que su incapacidad para seguirla les provocará nuevas crisis.

El objetivo principal es controlar las crisis, con el propósito de establecer unos hábitos alimentarios adecuados. Posteriormente, se procede a controlar el peso, no hay que olvidar que los pacientes tienen miedo a engordar.

Las pautas dietéticas a seguir son las siguientes: al principio se deben controlar o eliminar alimentos que se consumen de forma compulsiva y que se incorporan según la evolución del paciente. El cocinado de los alimentos y el reparto de los mismos lo realiza la persona responsable. Se cocina con poca grasa (hervidos, plancha) evitando fritos, salsas y aliños.

Se realizan al menos 4 ó 6 comidas y en los horarios establecidos. Conviene aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra que aumentan la saciedad. Del mismo modo que con la anorexia, es importante comer en compañía y estar atentos ante cualquier comportamiento purgativo

En pacientes con diagnóstico y tratamiento, la evolución es a la mejoría de la enfermedad en más del 70% de los casos.

Bibliografía

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  3. Apuntes de Logoss.