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Algunas notas para escribir un artículo científico

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Some notes to write a scientific article.

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 7–Julio 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº7: 10

Autor principal (primer firmante): Rodríguez Vílchez Antonio

Fecha recepción: 5 de junio, 2022

Fecha aceptación: 2 de julio, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(7) 10

Autores:

Rodríguez Vílchez, Antonio 1; Jiménez Guerra, Gemma 2.

  1. Licenciado en Derecho y Máster en Investigación en Criminología y Ciencias Forenses, Delincuencia y Victimología.
  2. Licenciada en Medicina y Facultativa especialista de área del Servicio de Microbiología del Hospital Can Misses (ASEF: area de salut de Eivissa i Formentera).

Palabras clave: artículo científico; brevedad; precisión; información; conclusión; vocabulario.

  1. Graduated in Law and Master in Research in Criminology and Forensic Sciences, Delinquency and Victimology.
  2. Graduated in Medicine and Clinical Microbiologist of the Microbiology Service of Hospital Can Misses (ASEF).

Keywords: scientific article; brevity; precision; information; conclusion; vocabulary.

Introducción

En la investigación científica es imprescindible la divulgación de los resultados obtenidos; un trabajo científico, por novedosos que sean los resultados, no termina hasta que estos se divulgan mediante la publicación. No sólo basta con hacer ciencia, es necesario escribirla (1). La calidad de la redacción de un artículo científico influye profundamente en el tiempo que este tarda en publicarse.

Hoy día el modo de “hacer ciencia” es muy diferente al del pasado, la ciencia ya está institucionalizada y es una profesión como cualquier otra que requiera ciertas normas para acceder a ella. Aunque la mayor de las motivaciones de los científicos es el deseo de conocimiento, ya no es ni mucho menos la única motivación (2). Existen otras motivaciones como la necesidad de establecer una carrera académica, mejorar el currículo para buscar empleo, colaboraciones entre diferentes grupos de estudio o propiamente como obligación impostergable, ya que lo que no aparece escrito y registrado equivale a no haber sido nunca hecho.

De este modo, las investigaciones originales han de publicarse para que se verifiquen mediante la reproducibilidad y para formar parte del conocimiento científico (1). Ya desde mediados del siglo XIX, por la confirmación de la teoría microbiológica de las enfermedades por parte de Pasteur y Koch, se hizo necesario describir con detalle la metodología de los experimentos científicos asegurando la reproducibilidad para desmentir a los defensores de la falsa teoría de la generación espontánea.

Un artículo científico es un informe escrito que describe resultados de una investigación u observación científica que se destina a su publicación. Esto quiere decir que es un escrito destinado a terceras personas, por lo que debe ser claro y con un mensaje concreto a transmitir que se comprenda correctamente.

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) señala que la finalidad esencial de un artículo científico es la comunicación de resultados de investigaciones, ideas y debates de una manera clara, concisa y fidedigna. Es por eso por lo que para escribir un artículo científico hay que aplicar correctamente los principios fundamentales de la redacción científica (1):

Todo artículo científico presenta las siguientes características:

Un artículo científico presenta una estructura bastante rígida (Sistema IMRyD) que refleja el método científico empleado para aceptar o rechazar la hipótesis del objetivo (4). Con esta estructura se sigue el desarrollo de la progresión lógica, desde el planteamiento del problema hasta la solución o conclusión (3). Ya que existen diferentes tipos de estudios científicos, como la descripción de caos clínicos, esta estructura puede modificarse y adaptarse. De forma general los autores organizan en apartados los artículos científicos:

En ocasiones, los autores prescinden del resumen incluyéndolo dentro de la introducción o sacan un nuevo apartado de conclusiones a partir de la discusión. Pese a que el orden general en el que se presenta un manuscrito siguiendo el sistema IMRyD, se recomienda escribirlo siguiendo otro orden: método, resultados, introducción, discusión y, finalmente, resumen.

Cada revista puede exigir sus propios requisitos, de modo que cualquier recomendación que se haga no tiene por qué ser universal.

Estructura de un artículo

Título y autores

Aunque no son un apartado en sí, título y autoría son la carta de presentación del artículo científico, y también han de seguir ciertas reglas. Cuando alguien busca una temática de artículos científicos, primero lee el título, y si este le resulta atractivo, continúa con el resumen. De forma general, se recomienda que el título sea claro y conciso, no debiendo exceder 15 palabras, y que para ello se escriba tras la redacción del núcleo de manuscrito. Sin embargo, es útil definir un título previo durante la redacción del manuscrito que nos ayude a organizar la redacción a través del objetivo principal del trabajo. Los títulos pueden aportar por sí solos información.

Se recomienda utilizar un título que sea neutro, descriptivo, evitando interrogantes y afirmaciones contundentes, pues con el paso del tiempo los resultados o el propio significado del estudio pueden cambiar. El título no es un resumen de la investigación, sino un descriptor de ella.

En cuanto a la autoría, se han de omitir los títulos y grados académicos como Doctor o Profesor. Los autores deberán aparecer en orden de importancia según su contribución material a la investigación, con el último puesto para el director de la investigación o el jefe de servicio, así como también debe indicarse en autor de correspondencia con el que el medio de publicación contactará y la institución a la que pertenece cada uno de ellos (5).

Aunque los asistentes de investigación son de gran ayuda, no son los encargados del manuscrito, por ello lo más adecuado es agradeces su labor en la sección de reconocimientos que puede aparecer al final del artículo, junto con los agradecimientos a instituciones colaboradoras y la descripción de conflictos de interés y becas recibidas.

Los artículos con un elevado número de autores sobrecargan el sistema de difusión de información científica, ya que no implican un aumento de la calidad del contenido y pueden entenderse como un menoscabo al valor de la autoría, además de que a veces no resultan éticamente justificables.

Se recomienda usar el mismo prototipo de nombre para todas las publicaciones a lo largo de la carrera de investigador, para que así las diferentes autorías a lo largo del tiempo sean fácilmente reconocibles.

Resumen

El resumen ha de permitir identificar de forma rápida el contenido básico del estudio y su objetivo despertando el interés del lector para la lectura total del manuscrito. El resumen debe entenderse por sí sólo, sin necesidad de leer el artículo en su totalidad, de modo que pueda sustituir al total si no está disponible.

De forma general tiene que ser conciso, no excediendo las 250-300 palabras. Usualmente se recomienda que el resumen no contenga referencias bibliográficas, ni incluya información no disponible en el resto del manuscrito (6). En general, debe plantear los principales objetivos y el alcance del trabajo; describir al menos de forma grosera la metodología; un resumen general de los resultados; y generalizar con las conclusiones obtenidas. Por todo esto es recomendable escribirlo al finalizar el resto del artículo.

Casi todas las revistas solicitan que le proporcionemos palabras clave, cuya elección es de gran relevancia pues son la forma en la que los artículos se indexan en las bases de datos y los motores de búsqueda que seleccionan los artículos. Las palabras clave pueden tratarse de palabras únicas o ser frases cortas.

Introducción

Se define como la presentación de una pregunta científica, donde se explica las razones por las que se ha realizado el trabajo y el contexto de este a través de trabajos previos que no aclaran el objeto de la investigación actual. Ya que debe centrarse en el foco principal del trabajo, las referencias bibliográficas utilizadas deben ser muy bien seleccionadas, y para ello se requiere un amplio conocimiento de la literatura disponible sobre el tema (6).

Una forma de asegurarse de la relevancia de la cita es escogiendo artículos de revistas de alto impacto, recientes (últimos 5 años), o aquellos que se citan con frecuencia en la literatura revisada. También se recomienda usar, siempre que sea posible, artículos escritos por científicos relacionados con la editorial. En cualquier caso, la introducción ha de ser breve, concisa y estar escrita en presente.

La introducción, a su vez, tiene una estructura interna en 3 partes:

Material y métodos

Suele ser el primer apartado que se comienza a redactar, ya que, terminado el trabajo o estudio, se conoce la metodología utilizada de antemano.

Explica cómo ha sido el proceso de realización del estudio, describiendo su diseño, la muestra sobre la que se ha hecho y a qué área pertenece esta (hospitalaria, población general, población anciana, ciertos profesionales, etcétera…). Para la descripción de técnicas, tratamientos, aparataje han de usarse las descripciones genéricas, aclarando entre paréntesis marcas o nombres comerciales. En cuanto al análisis estadístico, las unidades de medida serán las internacionales, y habrá que describir los métodos estadísticos usados y cómo se han usado estos.

La metodología ha de ser reproducible, por ello es imprescindible la máxima claridad en la redacción (1).

Este apartado puede organizarse en diferentes subapartados o áreas:

Resultados

En este apartado se expresan los resultados de los experimentos llevados a cabo y se aportan las pruebas que apoyan los resultados. Al principio de este apartado, aparecerá de forma clara y directa el hallazgo principal del estudio. Los resultados han de poder entenderse de forma rápida y clara, y por ello si se van a añadir tablas y figuras, estas serán las primeras en elaborarse, y luego redactar el resto del texto del apartado.

En cuanto a tablas y figuras, no se debe escribir en el texto todo aquello que ya explican, si no que se deben citar en el texto cuando se destacan únicamente los resultados más relevantes (3)m. Cada una de ellas ha de estar numerada y tener un título auto explicativo, incluyendo una leyenda al pie que explique todos los términos y abreviaturas que en ellas aparezcan (7). Las tablas y figuras se presentan, sin embargo, por separado, tras el manuscrito, usando una hoja para cada una de ellas.

En este apartado los datos deben presentarse sin interpretarlos, y se debe obviar la información innecesaria y repetitiva. Aunque este apartado es el más importante, debe ser el más conciso. Se recomienda evitar la reexposición de los métodos y el uso de terminología que pueda indicar causalidad “asociación, relación…”

Discusión

Si una investigación ofrece buenos resultados y la discusión también es buena, ya lleva una gran ventaja para su publicación (3). Se redacta en presente, pues lo encontrado durante la investigación ya es considerados evidencia científica.

Se trata del apartado más complejo en cuanto elaboración y organización, es el corazón del manuscrito, donde se expone la fortaleza científica del investigador. La discusión debe comenzar con la respuesta formulada en la introducción seguida de las pruebas que la apoyan, los resultados obtenidos ya pueden ser considerados como evidencia científica.

Se permite la especulación y la teorización siempre que se sigan criterios lógicos en cuanto al tema tratado, y se recomienda aportar también los resultados anómalos intentando darle una explicación coherente (4). Algunas sugerencias que pueden ayudar a la redacción de esta sección son:

Las conclusiones obtenidas con nuestro estudio pueden aparecer dentro de la discusión o escindirse como un apartado diferente. Reflejan de forma muy general los resultados hallados, pero de una forma menos estructurada.

Las fortalezas y limitaciones del estudio a veces también se segregan de la discusión. Han de comentarse primero las fortalezas, sobre todo aquellas que superan las limitaciones de otros estudios previos ya descritos en la introducción. Ningún estudio carece de limitaciones, y se han de nombrar de forma que ni revisores ni lectores sobreentiendan que son más abundantes que las aportaciones del estudio.

Bibliografía

Las funciones esenciales de las referencias bibliográficas son dos: testificar y autentificar los datos no originales del estudio y proveer al lector de la bibliografía previa referente al tema tratado (6).

La literatura citada no debe incluir resúmenes de conferencias, comunicaciones a congresos y otros datos sin publicar o que sólo se han publicado en ciertas instituciones, pues no cumplirían con la función de ser provistas al lector. El autor ha de buscar las citas y comprobar que contienen la información que pretende citar, es su responsabilidad asegurarse de que no hay errores.

Las citas bibliográficas han de seguir la normativa de la revista u otro medio elegido para la publicación, recomendando aquellas citas consideradas bien como “clásicos” o que bien tengan menos de 5 años de antigüedad, así como aquellas de grupos de prestigio consolidados y publicadas en revistas o medios científicos de amplia distribución e impacto. Cada revista pone un límite propio de citas y esto es debido a que un excesivo número de citas bibliográficas puede denotar inseguridad.

Todos los autores aconsejan a los autores nóveles usar un gestor de referencias desde el inicio de la redacción del manuscrito.

Chequeo de ítems

Antes de enviar el manuscrito a una revista, se recomienda la lectura crítica de este por al menos un experto del tema que no sea coautor que pueda ayudar a encontrar fallos u omisiones que debemos corregir. Puede resultar útil en los escritores nóveles usar una lista de chequeo para comprobar que el artículo está listo para su publicación:

Cada revista o editorial se centra, con cierta flexibilidad, en una temática concreta o en un tipo de investigaciones. Habrá que identificar aquellas revistas en donde nuestro artículo pueda encajar por su tema y perspectiva de estudio (5). Aunque hoy día el prestigio de una revista puede ser discutido, la calidad de una revista sigue definiéndose por la base de datos en la que está indexada y su posición dentro de ella a través del factor de impacto. Si un artículo es novedoso y está correctamente escrito, tendrá más posibilidades de ser publicado en una revista de mayor factor de impacto.

Finalmente, las presiones administrativas u otro tipos de intereses espurios (baremo en bolsa, ampliación del currículo, adelantarse a grupos de investigación “rivales”) pueden hacer que exista una mayor urgencia por publicar un trabajo (2). Por ello, se recomienda revisar los periodos de tiempo que cada revista establece para realizar el proceso de evaluación y ver aquellas revistas con criterios más laxos en cuanto a formato y bibliografía.

Cuando ya se está listo para enviar el manuscrito a una revista concreta siguiendo sus requisitos, algo muy importante y que en ocasiones se pasa por alto es la redacción de una carta de presentación (5). Esta carta es la una gran oportunidad de explicar a los directores de revistas quien es el autor principal, el mensaje principal de lo que se envía y, siempre de forma medida, indicar las razones por las que el artículo debería ser publicado.

Estilo y lenguaje

La mejor forma de adquirir las habilidades necesarias para escribir un manuscrito científico siguiendo los principios de precisión, brevedad y claridad es leer artículos de temática similar a la que se quiere tratar (7)(1). El autor novel puede tomar como guía estos artículos para la redacción de su propio manuscrito.

El objetivo del artículo científico es comunicar de forma precisa los resultados de la investigación, no busca provocar ningún tipo de emoción. En los artículos científicos el contenido tiene prioridad frente a la forma.

Prima la legibilidad lingüística, con ello se prefiere el uso de frases cortas (no más de 30 palabras) con estructuras gramaticales sencillas. Se recomienda no usar el alargamiento de palabras, es decir, no usar “ejercer influencia” en lugar de “influir” y similares. De todos modos, es estilo de redacción y la cadencia del texto exige que estos términos sean utilizados.

Hay que ser directos y claros en la redacción, evitando anunciar los que se va a decir con expresiones como “se puede afirmar”. Tampoco usar oraciones excesivamente largas, hacer reiteraciones con carácter enfático o abusar de formas verbales compuestas, especialmente usando el verbo en participio pasado. El abuso de subordinaciones y el uso incorrecto de la puntuación dificultan la comprensión del texto.

En español las comas se usan para indicar decimales y el título de las tablas no tiene punto final. Tampoco se ha de escribir “punto” tras los títulos y subtítulos cuando aparecen aislados y son el único texto del renglón. La escritura en cursiva se usa en los siguientes casos:

Se debe ser consistente en cuanto al uso de términos, elegir un término concreto y a lo largo del texto referirse a la misma variable siempre con la misma nomenclatura, con ello se evita confundir al lector. Se pueden usar siglas, siempre y cuando se definan la primera vez que aparezcan a lo largo del texto. Las siglas no se pluralizan con “s” en posición de subíndice.

En español, usaremos las siglas para designar:

Hay que tener especial cuidado con las unidades de medida internacionales, que son las que se deben usar:

Ya que los párrafos son la unidad del discurso, si estos son demasiado largos añaden una complejidad innecesaria, pero si son demasiado breves pueden dejar entender que las ideas están poco desarrolladas. Si una cierta sección o apartado va a ser extensa por necesidad, se recomienda el uso de subtítulos, lo cual facilita la lectura y centra la atención del lector.

El uso de los tiempos verbales en las diferentes secciones se resume en:

Aspectos concretos

En medicina es común el uso de un vocabulario concreto relativo al tema, como el nombre de microorganismos, ciertas técnicas o incluso síndromes que tienen nombre propio, a las que debemos prestar atención para no escribirlas de forma incorrecta y causar una falsa impresión de desconocimiento.

En cuanto a la tinción de Gram, cuando nos referimos a la técnica la escribiremos en mayúscula, así como haremos con otras técnicas que también tienen un nombre propio (Kinyoun, Ziehl-Neelsen, Gomori, Kato, etc.). Si nos referimos a un grupo de microorganismos, escribiremos en minúscula: gramnegativos, grampositivos.

Con respecto a la nomenclatura de los organismos se recomienda respetar lo dispuesto por los comités de taxonomía. Toda la nomenclatura se debe escribir en cursiva. Además de esto, al revisar el nombre de los microorganismos hay que asegurarse que no haya partición en el margen de los renglones, no es de importancia si lo que queda separado es el género de la especie.

Cuando en un texto se menciona por primera vez género y especie de un organismo, ambos deben escribirse por completo, en las siguientes ocasiones de debe abreviar con la inicial del género (Klebsiella pneumoniaeK. pneumoniae). Si a continuación se mencionan otras especies del mismo género, se deberá escribir género y especie al completo la primera vez (Klebsiella oxytoca).

El género se escribirá entre corchetes si la clasificación taxonómica es provisional ([Pasteurella] pneumontropica). Los serotipos se escriben con la inicial en mayúscula (Salmonella entérica serotipo Typhimurium). Al nombrar ciertos organismos nunca se deben mezclar términos en latín y en español, por ejemplo, se escribirá Streptococcus spp. grupo betahemolítico o estreptococos betahemolíticos, pero nunca Streptococcus betahemolíticos.

Conclusiones

La redacción de un artículo científico requiere los principios fundamentales de precisión, brevedad y claridad, y la mejor forma para adquirir las habilidades para escribir según estos principios es leer artículos similares al que se quiere redactar y publicar.

El artículo científico sigue de forma general una estructura definida (Sistema IMRyD: introducción, métodos, resultados y discusión). Si una investigación ofrece buenos resultados y la redacción de esta a partir de un texto, principalmente su discusión, también es buena, tendrá más posibilidades de ser publicado.

Cada revista está centrada en una temática más o menos cerrada, por lo que habrá que buscar una revista en la que pueda encajar nuestro artículo por su temática y perspectiva de estudio, respetando sus normas de publicación.

Bibliografía

  1. Picardi N. Rules to be adopted for publishing a scientific paper. Ann Ital Chir. 2016;87:1–3.
  2. Inglis JR. Careers in Science Publishing. Cold Spring Harb Perspect Biol. 2019 Mar;11(3).
  3. Mateu Arrom L, Huguet J, Errando C, Breda A, Palou J. How to write an original article. Actas Urol Esp. 2018 Nov;42(9):545–50.
  4. Bahadoran Z, Mirmiran P, Zadeh-Vakili A, Hosseinpanah F, Ghasemi A. The Principles of Biomedical Scientific Writing: Results. Int J Endocrinol Metab. 2019 Apr;17(2):e92113.
  5. Albert T. [Write a scientific paper the easy way]. Gac Sanit. 2002;16(4):354–7.
  6. Siebers R, Holt S. Accuracy of references in five leading medical journals. Vol. 356, Lancet (London, England). England; 2000. p. 1445.
  7. Lefor AK, Maeno M. Preparing Scientific Papers, Posters, and Slides. J Surg Educ. 2016;73(2):286–90.
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