La técnico auxiliar de enfermería en los cuidados e higiene del niño con parálisis cerebral

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 9–Septiembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº9: 209

Autor principal (primer firmante): Marian Mohamed Amar

Fecha recepción: 12 de septiembre, 2022

Fecha aceptación: 23 septiembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(9) 209

Autores:

  1. Marian Mohamed Amar
  2. Mónica Gongora Buezo
  3. Josefa García Cervantes
  4. Karima Ahmed Mohand
  5. Hasnae Azaryouh Larbi

Introducción

La parálisis cerebral es una condición o incapacidad del niño debido a un desorden del control muscular, que produce dificultad para moverse y colocar el cuerpo en una determinada posición.

Los signos y síntomas aparecen durante la infancia o antes de la edad escolar. En general, la parálisis cerebral provoca trastornos del movimiento asociados con hiperreactividad, rigidez o espasticidad de las extremidades y el tronco, postura anormal, movimientos involuntarios, marcha inestable o una combinación de estos factores.

publica-TFG-libro-ISBN

Las personas con parálisis cerebral pueden tener dificultad para tragar, y los músculos de sus ojos a menudo están desequilibrados y sus ojos no están enfocados en el mismo objeto. La rigidez muscular también puede reducir el rango de movimiento en varias articulaciones del cuerpo.

Las causas de la parálisis cerebral y su impacto en la función varían ampliamente. Algunas personas con parálisis cerebral pueden caminar. Otros necesitan ayuda. Algunas personas tienen discapacidad intelectual, otras no. También pueden tener epilepsia, ser ciegos o sordos. La parálisis cerebral es una enfermedad de por vida. No hay cura, pero el tratamiento puede mejorar la función.

Objetivos

Colocar al niño en una posición adecuada para su aseo. Fomentar el cuidado de la higiene del niño con parálisis.

Metodología

Para la elaboración de este trabajo se ha realizado una revisión bibliográfica de artículos científicos. La búsqueda de estos artículos se llevó a cabo en las siguientes bases de datos científicas: Medline y Google Académico. Las palabras claves que se utilizaron fueron: cuidados, TCAE, parálisis cerebral. Se tuvieron en cuenta los siguientes criterios de inclusión: fecha de publicación, el idioma de los artículos en inglés y español, el área temática y el acceso a texto completo.

Resultados

La parálisis cerebral se debe a que antes o después del nacimiento una pequeña parte del cerebro del niño se daña, afectando a aquella parte que controla el movimiento. Los músculos reciben una mala información procedente de la zona del cerebro que se encuentra afectada y se provoca una contracción excesiva o por el contrario muy poca o nada. Sin embargo, los músculos no están paralizados. Algunas veces el daño cerebral afecta a otras partes del cerebro provocando dificultad a la hora de ver, oír, comunicarse y aprender la parálisis cerebral afecta al niño de por vida.

El daño cerebral no empeora, pero a medida que el niño va creciendo, las secuelas se van haciendo más notables, por ejemplo, se pueden desarrollar deformidades. La parálisis cerebral afecta a cada niño de manera diferente. Los niños afectados medianamente serán capaces de aprender a andar con una ligera inestabilidad. Sin embargo, otros pueden tener dificultades para usar sus manos. Los niños afectados severamente de parálisis cerebral, pueden necesitar ayuda para aprender a sentarse y pueden no ser independientes en actividades de la vida diaria.

La mayoría de los estudios revisados son concluyentes a favor de medidas preventivas llevadas a cabo durante la asistencia a este tipo de pacientes. Una buena higiene permite un mejor confort en esto niños. También se observa un mejor control sobre la aparición de ulceras y otras alteraciones que puedan ocurrir en las mucosas.

Conclusiones

El aseo e higiene del niño con parálisis cerebral es uno de los pilares más importantes para la prevención de infecciones, úlceras y erosiones, tanto en la piel como en las mucosas. Además, estos pacientes llegan a experimentar cierto bienestar físico. Por último, hay que tener en cuenta que se elegirá el momento de mayor estabilidad hemodinámica para realizar la higiene y cuidados respetando los ciclos sueño-vigilia del niño y elegiremos la posición en la que controlemos mejor al niño a la hora de iniciar el aseo.

Bibliografía

  1. Salles monserrat, Codina Carlos en la higiene PC.
  2. The community health worker. World Health Organisation, 1987 (reimpreso en 1993) distribución y venta, 1211 Geneva 27, Switzerland.
  3. Helander e, mendis p, nelson g, geordt a. (1989) training in the community for people with disabilities. World health organisation, distribución y venta, 1211 Geneva 27, Switzerland.
close

BOLETÍN DE NOVEDADES

Datos opcionales:

(En ocasiones enviamos información específica para una zona o categoría concreta)

He leído y acepto la Política de Privacidad *

Ver Política de Privacidad y Aviso legal

Su dirección de e-mail solo se utilizará para enviarle nuestra newsletter, así como información sobre las novedades de la revista y Editorial Ocronos. Puede utilizar el enlace integrado en la newsletter para cancelar la suscripción en cualquier momento.