Atención farmacéutica en enfermedad de Parkinson

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 12–Diciembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº12:225

Autor principal (primer firmante): Ignacio Martínez Iriarte

Fecha recepción: 22 de Noviembre, 2021

Fecha aceptación: 18 de Diciembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(12)225

Autor:

  • Ignacio Martínez Iriarte

La enfermedad de Parkinson consiste en un trastorno degenerativo del sistema nervioso central descrita por primera vez por el médico James Parkinson (año 1817). Se encuentra dentro del grupo de enfermedades denominadas trastornos del movimiento. Los principales síntomas de esta enfermedad son:

  • Temblor
  • Rigidez
  • Bradiquinesia
  • Inestabilidad postural

El inicio de la manifestación de dichos síntomas suele ser gradual y empeoran con el paso del tiempo. La enfermedad de Parkinson se produce cuando las neuronas de la llamada sustancia negra se dañan o mueren, produciéndose una pérdida de dopamina lo que conlleva un deterioro del movimiento. Recientemente se ha descubierto que además se produce una pérdida de las terminaciones nerviosas encargadas de producir norepinefrina, lo que ayuda a comprender los síntomas no motores de enfermedad de Parkinson. Cabe destacar que la genética tiene mucha importancia en la enfermedad de Parkinson pero las exposiciones ambientales también influyen en el riesgo de desarrollarla.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Epidemiología

La enfermedad de Parkinson afecta más a hombres que a mujeres y existe una mayor incidencia en la población de países desarrollados debido mala mayor exposición a pesticidas y otras toxinas. La edad media de inicio de la enfermedad es sobre los 60 años, aunque hay un 7% aproximadamente de casos en los que se inicia antes de los 50 años; en estos casos la causa del desarrollo de la enfermedad es hereditaria. Existen también casos de Parkinson juvenil cuyos síntomas aparecen incluso antes de los 20 años, pero son casos muy infrecuentes.

Sintomatología

Los síntomas iniciales suelen ser suaves y aparecen de forma gradual como son los temblores, dificultad para movimientos cotidianos, olvidos de palabras, cansancio, irritabilidad o incluso depresión sin razón aparente. Más adelante los síntomas se agravan y el temblor les impide hacer las labores cotidianas con normalidad como sujetar utensilios y es en ese momento cuando los pacientes requieren ayuda médica.

Como hemos citado anteriormente los 4 principales síntomas son el temblor, la rigidez o resistencia al movimiento, la bradiquinesia y la inestabilidad postural, pero además de estos pueden presentarse otros:

  • Depresión
  • Cambios emocionales
  • Cambios en el habla
  • Dificultad en la deglución
  • Insomnio
  • Estreñimiento
  • Alteraciones en la piel
  • Problemas cognitivos
  • Distonía

Pronóstico

La expectativa de vida en este tipo de pacientes no difiere en nada respecto a pacientes sanos pero si cabe la posibilidad de que debido a los síntomas puede producirse la muerte del paciente por ahogo, neumonía, caídas, etc.

La evolución de los síntomas se describe mediante la utilización de la escala de Hoehn y Yahr que explica las diferentes etapas de la enfermedad de Parkinson:

  • Etapa 1: los síntomas se manifiestan solamente en una parte del cuerpo
  • Etapa 2: los síntomas aparecen en ambos lados del cuerpo, pero no hay deterioro del equilibrio.
  • Etapa 3: aparece ya un deterioro del equilibrio, se trata de una enfermedad leve o moderada y todavía se mantiene cierta independencia física
  • Etapa 4: se presenta una incapacidad grave, aunque el paciente todavía es capaz de caminar y mantenerse en pie.
  • Etapa 5: el paciente este encamado o en silla de ruedas y precisa mucha ayuda.

El parkinsonismo juvenil y el de inicio temprano son mayoritariamente hereditarios, pero existen los llamados parkinsonismos secundarios que son unas afecciones que presentan síntomas similares a la enfermedad de Parkinson entre las que se encuentran:

Parkinsonismo inducido por medicamentos

Existen varios fármacos que pueden provocar un parkinsonismo reversible como la metoclopramida, valproato, reserpina, clorpromazina y haloperidol.

publica-articulo-revista-ocronos

Parkinsonismo postraumático

También conocido como “síndrome del boxeador golpeado“

Parkinsonismo vascular

Se produce por la aparición de múltiples derrames cerebrales (pequeños), y se caracteriza por el desarrollo de demencia, déficit de aptitudes y habilidades mentales sin aparición de temblor.

Temblor esencial

En este caso el temblor se presenta en ambas manos y aumenta con el movimiento de estas. Generalmente no afecta a las piernas y puede afectar también a la cabeza. Tiene origen hereditario y no responde al tratamiento con levodopa ni a la mayoría de antiparkinsonianos.

Demencia con cuerpos de Lewi

Los síntomas en este caso pueden ser similares a los del Parkinson o a los del Alzheimer y se trata de un trastorno neurodegenerativo.

Tratamiento

El tratamiento del párkinson consiste en fármacos que mejoran la calidad de vida de los pacientes ya que no existen fármacos capaces de impedir o frenar la degradación neuronal. Los medicamentos indicados se clasifican en 2 grupos:

  1. antiparkisonianos dopaminérgicos
  2. antiparkinsonianos anticolinérgicos

Entre los fármacos dopaminérgicos encontramos la levodopa, carbidopa y benserazida (inhibidores de la dopa-descarboxilasa), selegina y rasagilina (inhibidores de la MAO-B cerebral), entacapona y tolcapona (inhibidores de la catecol O-metiltransferasa) y apomorfina, bromocriptina, cabergolina, pramipexol, ropinirol, y rotigotina (agonistas dopaminérgicos).

Los fármacos anticolinérgicos utilizados son el biperideno, el trihexifenidilo y la prociclidina. Este grupo de fármacos no son eficaces por si solos, y por ello se suelen emplear junto a la levodopa o la bromocriptina.

Atención farmacéutica

Síntomas a detectar por el farmacéutico

  • El síntoma más característico es la presencia de temblor, que debe ser más perceptible en reposo y se reduce con el movimiento
  • Disminución del parpadeo
  • Facies en máscara (inexpresión facial)
  • Modo de andar característico: pasitos cortos, caminar inclinado hacia adelante, arrastrar los pies…

Actuación durante el tratamiento

El farmacéutico puede aconsejar al paciente para poder mejorar su calidad de vida en la medida de lo posible. Entre las recomendaciones que se deben indicar al paciente encontramos:

  • Consejos higiénicos y de alimentación, tales como la ingesta abundante de líquidos y la ingesta de alimentos ricos en fibra. Además, se debe recomendar evitar la exposición al sol y temperaturas elevadas ya que algunos medicamentos pueden ocasionar una elevación de la temperatura corporal. En cuanto a la alimentación hay que tener en cuenta si se presentan problemas en la deglución; en este caso se deben adecuar los alimentos a ingerir, pero siempre manteniendo una dieta equilibrada y adecuada a las necesidades del paciente.
  • Consejos en cuanto al tipo de vida, como por ejemplo extremar la precaución a la hora de la conducción de vehículos o maquinaria debido a la somnolencia que pueden provocar los medicamentos. También podemos recomendar la aplicación de calor en las zonas donde puedan aparecer calambres debidos a la enfermedad.
  • Consejos al inicio de un nuevo tratamiento:
    • La levodopa debe administrarse en ayunas preferiblemente, evitando los suplementos de vit B para no interferir en su metabolismo.
    • Alternar las zonas de inyección en el caso de la apomorfina subcutánea
    • Cambio cada 24 horas de los parches de rotigona
    • Los anticolinérgicos se deben ingerir durante las comidas (3 al día) para evitar o disminuir los posibles efectos gastrointestinales.
    • Las formas farmacéuticas del tipo Retard deben ser ingeridas sin partir ni triturar los comprimidos.

En resumen, hay que educar al paciente para que reconozca cual es la evolución de su enfermedad y a identificar los síntomas de la misma, así como a detectar los posibles efectos adversos de los medicamentos y cómo actuar en cada caso. Al principio del tratamiento pueden aparecer estados de agitación y confusión y en ese caso el farmacéutico debe aconsejar la adherencia al tratamiento para evitar posibles complicaciones por el cese del mismo. En el caso de la sustitución de un antiparkinsoniano por otro, esta debe ser de forma gradual.

Bibliografía

  1. Parkinson´s Disease Foundation. http://www.pfg.org
  2. Tratamiento integral de la persona afectada por la enfermedad del Parkinson.
  3. Fundación Instituto Guttmann, Barcelona.
  4. Guía clínica de la enfermedad del Parkinson. Grupo Fisterra, http://www.fisterra.com