Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 124
Autor principal (primer firmante): Sandra Quílez Artal
Fecha recepción: 06/07/2026
Fecha aceptación: 02/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 124
Autores:
- Sandra Quílez Artal.
- Thais Giménez Ramírez.
- Laura Betran Romero.
- Luis Acín Lafarga.
- María Berné García.
- María Ortillés Herrero.
Categoría: DUE.
Palabras clave: procedimiento, articulaciones, explorar, interior, cámara, monitor, incisiones, huesos, cartílagos, tendones, membranas.
Introducción
La artroscopia es un procedimiento médico y quirúrgico mínimamente invasivo que permite visualizar, diagnosticar y tratar diversas lesiones y enfermedades que afectan a las articulaciones. Gracias a los avances tecnológicos y al desarrollo de instrumentos especializados, esta técnica se ha convertido en una de las herramientas más utilizadas en traumatología y cirugía ortopédica, ya que ofrece importantes ventajas frente a las intervenciones quirúrgicas tradicionales.
La palabra artroscopia procede de los términos griegos arthro, que significa articulación, y skopein, que significa observar. Su objetivo principal es explorar el interior de una articulación mediante una pequeña cámara denominada artroscopio, que transmite imágenes en tiempo real a un monitor. Esto permite al cirujano examinar con precisión las estructuras articulares y realizar tratamientos específicos a través de pequeñas incisiones.
¿Qué es una articulación?, las articulaciones son estructuras complejas formadas por huesos, cartílagos, ligamentos, tendones y membranas sinoviales que trabajan conjuntamente para permitir el movimiento y proporcionar estabilidad al cuerpo. Cuando alguna de estas estructuras se lesiona o desarrolla una enfermedad, puede producir dolor, inflamación, rigidez y limitación funcional. La artroscopia permite identificar estas alteraciones de forma precisa y tratarlas con menor agresión para los tejidos.
Aunque la artroscopia puede realizarse en distintas articulaciones, las más frecuentemente intervenidas son la rodilla, el hombro, el tobillo, la muñeca, el codo y la cadera. Sin embargo, la rodilla continúa siendo la articulación donde esta técnica se utiliza con mayor frecuencia debido a la elevada incidencia de lesiones deportivas y degenerativas.
Procedimiento
El procedimiento se lleva a cabo mediante pequeñas incisiones de pocos milímetros denominadas portales. A través de una de ellas se introduce el artroscopio, mientras que por las restantes se incorporan instrumentos quirúrgicos especializados que permiten realizar diferentes procedimientos terapéuticos.
El artroscopio consiste en un tubo fino equipado con una cámara de alta definición y una fuente de luz. Las imágenes captadas son transmitidas a una pantalla donde el especialista puede observar detalladamente el interior de la articulación, incluyendo cartílagos, meniscos, ligamentos, membrana sinovial y otras estructuras anatómicas.
La artroscopia puede utilizarse con fines diagnósticos cuando otras pruebas complementarias no permiten determinar con claridad la causa de los síntomas del paciente. También se emplea con fines terapéuticos, permitiendo corregir lesiones durante el mismo procedimiento sin necesidad de realizar una cirugía abierta convencional.
Indicaciones
Entre las principales indicaciones de la artroscopia destacan las lesiones meniscales de la rodilla. Las roturas meniscales son frecuentes tanto en deportistas como en personas de edad avanzada debido al desgaste progresivo de los tejidos.
Otra indicación habitual es la reparación o reconstrucción de ligamentos lesionados. Un ejemplo muy frecuente es la reconstrucción del ligamento cruzado anterior de la rodilla, una lesión común en deportes que implican cambios bruscos de dirección, saltos o movimientos de torsión.
La artroscopia también se utiliza para tratar lesiones del cartílago articular. El desgaste o daño de este tejido puede provocar dolor y limitación funcional. Mediante técnicas específicas es posible eliminar fragmentos dañados, estimular la regeneración tisular o realizar otros procedimientos destinados a mejorar la función articular.
En el hombro, la artroscopia permite tratar patologías como las lesiones del manguito rotador, la inestabilidad articular, las luxaciones recurrentes y determinados procesos inflamatorios. Gracias a la precisión de esta técnica, se consigue una recuperación más rápida y menos dolorosa en comparación con la cirugía tradicional.
Asimismo, la artroscopia puede emplearse para eliminar cuerpos libres articulares, tratar sinovitis, corregir pinzamientos articulares y abordar diversas patologías degenerativas o traumáticas que afectan al aparato locomotor.
Antes de la intervención, el paciente es sometido a una valoración médica completa. Esta evaluación incluye la historia clínica, exploración física, pruebas de imagen y análisis complementarios necesarios para garantizar la seguridad del procedimiento.
Dependiendo de la articulación afectada y de la complejidad de la intervención, la artroscopia puede realizarse bajo anestesia local, regional o general. La elección del tipo de anestesia se realiza de forma individualizada teniendo en cuenta las características del paciente y las necesidades quirúrgicas.
Durante el procedimiento, la articulación suele llenarse con una solución estéril que facilita la visualización de las estructuras internas. Una vez introducido el artroscopio, el cirujano examina cuidadosamente todos los componentes articulares e identifica posibles lesiones o alteraciones.
Si se detecta una lesión susceptible de tratamiento, se introducen instrumentos específicos a través de los portales adicionales para realizar las reparaciones necesarias. Finalizada la intervención, se retiran los instrumentos y se cierran las pequeñas incisiones mediante suturas o apósitos especiales.
Una de las principales ventajas de la artroscopia es su carácter mínimamente invasivo. Al requerir incisiones muy pequeñas, produce menos daño a los tejidos, menor dolor postoperatorio y una recuperación generalmente más rápida que la cirugía abierta convencional.
Riesgos
Además, el riesgo de infección suele ser menor, la pérdida sanguínea es reducida y las cicatrices resultan mucho más discretas. Estas características favorecen una reincorporación más temprana a las actividades cotidianas y laborales.
No obstante, como cualquier procedimiento médico, la artroscopia no está exenta de riesgos. Aunque las complicaciones son poco frecuentes, pueden aparecer infecciones, sangrado, trombosis venosa, lesiones nerviosas o rigidez articular. Por este motivo, el seguimiento postoperatorio resulta fundamental para detectar precozmente cualquier problema.
Recuperación
Tras la intervención, la recuperación dependerá del tipo de procedimiento realizado. En algunos casos, el paciente puede regresar a su domicilio el mismo día de la cirugía. Sin embargo, cuando se realizan reparaciones complejas, puede ser necesario un periodo de rehabilitación más prolongado.
La fisioterapia desempeña un papel esencial durante la recuperación. Los ejercicios terapéuticos ayudan a restaurar la movilidad, fortalecer la musculatura y recuperar la función articular. El cumplimiento adecuado de las pautas de rehabilitación influye directamente en los resultados finales del tratamiento.
La Enfermería ocupa un lugar fundamental en todas las fases del proceso artroscópico. Antes de la intervención participa en la preparación del paciente, proporcionando información sobre el procedimiento, resolviendo dudas y verificando el cumplimiento de las recomendaciones preoperatorias.
Postoperatorio
Durante el periodo postoperatorio, la enfermera realiza la monitorización de constantes vitales, controla el dolor, vigila posibles complicaciones y evalúa el estado de las heridas quirúrgicas. También proporciona cuidados relacionados con la movilidad y la prevención de complicaciones derivadas de la inmovilización.
La educación sanitaria constituye una de las funciones más importantes de Enfermería. Los pacientes deben recibir información clara sobre el cuidado de las incisiones, el uso de vendajes, la administración de medicación, los ejercicios recomendados y los signos de alarma que requieren consulta médica.
Entre estos signos destacan el aumento importante del dolor, la inflamación excesiva, el enrojecimiento de la herida, la fiebre, la salida de secreciones o cualquier alteración que sugiera una posible complicación.
Asimismo, la enfermera desempeña un papel esencial en el apoyo emocional del paciente. La cirugía puede generar ansiedad o preocupación, especialmente cuando afecta a la movilidad o la capacidad para realizar actividades habituales. Una adecuada comunicación contribuye a mejorar la confianza y la adherencia al tratamiento.
Conclusión
La artroscopia es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite diagnosticar y tratar numerosas patologías articulares mediante pequeñas incisiones y el uso de una cámara especializada. Su utilización ha supuesto un importante avance en la traumatología moderna gracias a sus múltiples ventajas, entre las que destacan una menor agresión quirúrgica, una recuperación más rápida y una reducción de las complicaciones postoperatorias. El éxito del procedimiento depende no solo de la intervención quirúrgica, sino también de una adecuada rehabilitación y seguimiento clínico. En este contexto, la Enfermería desempeña un papel esencial en la preparación, vigilancia, educación y apoyo integral del paciente, contribuyendo significativamente a una recuperación segura y eficaz.
Bibliografía
- Mayoclinic.org. [citado el 28 de junio de 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/tests-procedures/art hroscopy/about/pac-20392974.
- ¿Qué es la artroscopia y cuáles son los beneficios para el paciente? [Internet]. Blog de Centro Médico Teknon. [citado el 28 de junio de 2026]. Disponible en: https://teknon.quironsalud.com/blog/es/salud-az/ar troscopia-cuales-beneficios-paciente.
- Azcárate AV. Tratamiento [Internet]. https://www.cun.es. Clínica Universidad de Navarra; [citado el 28 de junio de 2026]. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/trata mientos/artroscopia.



