¿Existe un apósito ideal para el tratamiento de las úlceras superficiales?

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 9–Septiembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº9: 163

Autor principal (primer firmante): María Estiragués Cerdá

Fecha recepción: 29 de Agosto, 2021

Fecha aceptación: 25 de Septiembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(9): 163

  1. María Estiragués Cerdá. Graduada en Medicina. Residente de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Clínica Universidad de Navarra, Pamplona.
  2. Ana Escribano García. Graduada en Medicina. FEA Pediatría. Hospital Ernest Lluch, Calatayud.
  3. María Arnaudas Casanueva. Graduada en Medicina. Médico residente de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Verónica Gómez García. Graduada en Medicina. FEA Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Paula Arauzo Casedas. Graduada en Medicina. FEA Anestesiología y Reanimación. Hospital Ernest Lluch, Calatayud.
  6. Sofía Bes Miras. Graduada en Medicina. FEA Anestesiología y Reanimación. Hospital General San Jorge, Huesca.

Resumen

En la actualidad, existen múltiples tipos de apósitos en el mercado para el tratamiento de las úlceras superficiales. Es importante conocer que grandes grupos de apósitos existen y sus características principales, para poder seleccionar el apósito más indicado de acuerdo a las características de la úlcera. No obstante, en la elección del apósito también influyen los factores propios del paciente y los recursos disponibles.

Palabras clave: Úlcera. Apósito. Cicatrización. Exudado.

Introducción

Las úlceras superficiales son un motivo frecuente de consulta tanto en Atención Primaria como en el Servicio de Urgencias. Su causa puede ser muy variable, por ejemplo, traumatismos accidentales, presión excesiva o alteraciones vasculares.

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Cuando nos encontramos ante un paciente que presenta una úlcera, el primer paso sería realizar una adecuada historia clínica, para poder identificar su causa, la evolución, y posibles factores de riesgo que puedan dificultar su cicatrización (tabaco, diabetes mellitus, mala vascularización,…). En segundo lugar, es importante analizar las características de la úlcera, tales como la presencia de fibrina o tejido desvitalizado, los signos de infección, el grado de humedad, el estado de la piel perilesional o la afectación de estructuras profundas.

Un método sencillo para la valoración de las úlceras y su tratamiento es el sistema TIME. TIME es el acrónimo de Tissue (tejido), Infection (infección), Moisture (humedad) y Edge of wound (límite de la úlcera / piel perilesional).

  • Tejido: para que una úlcera cicatrice no debe haber tejido desvitalizado o fibrina en su superficie.
  • Infección: una herida infectada no va a cicatrizar. De hecho, si una úlcera que está evolucionando bien sufre repentinamente un empeoramiento, es necesario pensar en una infección.
  • Humedad: se ha visto que el ambiente húmedo favorece el proceso de cicatrización y el desbridamiento autolítico, por lo que hay que promover la cura en ambiente húmedo. No obstante, un exceso de humedad va a dificultar la cicatrización, y en ese caso será necesario un apósito absorbente que garantice un grado moderado de humedad.
  • Límite de la úlcera: la epitelización de la úlcera se origina desde los bordes, por lo que hay que tener en cuenta el estado de la piel perilesional y tratarlo en caso de que no sea el adecuado.

Factores que influyen en la elección del apósito

Aunque el factor primordial en la elección del apósito son las características de la úlcera (grado de humedad, presencia de fibrina, calidad de la piel perilesional,), también hay que tener en cuenta muchos otros factores.

En primer lugar, hay que valorar las características propias del paciente. Por ejemplo, es importante adaptar el apósito a la localización de la herida y a la actividad del paciente, para asegurar una adecuada fijación y que el apósito no se desplace. Por otra parte, si la úlcera se encuentra en zona perineal, será imprescindible tener en cuenta si el paciente presenta incontinencia, ya que necesitaremos un apósito más aislante o una mayor frecuencia de cambio de apósito.

En segundo lugar, habría que valorar las características propias del apósito: duración, grado de adhesión, capacidad antimicrobiana, manejo de la humedad, etc. Es importante utilizar apósitos cuya duración se adapte a la disponibilidad de cuidados sanitarios. Por ejemplo, si existen dos apósitos de características similares y el paciente tiene dificultades para el traslado al centro sanitario, se debería usar el de mayor duración. Por último, hay que tener en cuenta la disponibilidad en el centro sanitario y el coste del apósito.

Características del apósito ideal

Un apósito ideal debe cumplir una serie de características:

  • Barrera para microorganismos.
  • Generar un ambiente húmedo
  • Manejar la cantidad de exudado.
  • Asegurar un intercambio gaseoso adecuado.
  • Proteger los nervios expuestos (disminuye el dolor).
  • Eliminar el espacio muerto.
  • Eliminar el tejido necrótico y los cuerpos extraños.
  • Permitir un cambio de apósito indoloro y atraumático.
  • Proteger la piel perilesional.

Tipos de apósitos

Aunque existen multitud de apósitos disponibles, aquellos que todo profesional sanitario debe conocer son los que se usan para manejar la humedad y los que favorecen la epitelización.

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Apósitos para el manejo de la humedad

En las úlceras que se encuentren demasiado secas será preciso aportar humedad y habitualmente se suelen utilizar hidrogeles, aunque también se puede recurrir a pomadas antibióticas en caso de que exista riesgo de infección. En estos casos es primordial proteger la piel perilesional para evitar que se macere.

En las úlceras exudativas habrá que aplicar sustancias que absorban la humedad. No obstante, es importante identificar el grado de exudación para usar el apósito adecuado y que la úlcera mantenga un cierto grado de humedad que favorezca la cicatrización. Los apósitos más absorbentes serían los alginatos, que tienen gran capacidad de absorción (hasta 15-20 veces su peso), por lo que están indicados en heridas muy exudativas.

Además, tienen capacidad hemostática, por lo que están indicados en lesiones que sangran con facilidad. En segundo lugar, estarían las hidrofibras de hidrocoloides, que están indicados en heridas con exudación moderada-alta. Tanto los alginatos como las hidrofibras de hidrocoloides al hidratarse forman un gel. Y por último, en heridas con exudación leve-moderada se pueden usar las espumas de poliuretano, que mantienen un ambiente húmedo y son no adherentes.

Apósitos en fase de epitelización

En la fase de epitelización se deben utilizar apósitos que promuevan un ambiente húmedo, que protejan de los traumas y que sean no adherentes. Los más utilizados son los films de poliuretano, aunque las espumas de poliuretano finas también son ampliamente utilizadas en esta fase de la cicatrización.

Conclusión

No existe un apósito que sea el ideal para cualquier tipo de úlcera superficial. Es importante analizar los factores propios de la úlcera (humedad, infección, tejido desvitalizado,), del paciente (movilidad, comorbilidad,…) y los recursos disponibles para poder utilizar el apósito más indicado en cada caso.

Bibliografía

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  2. Schultz GS, Barillo DJ, Mozingo DW, et al. Wound bed preparation and a brief history of TIME. Int Wound J 2004; 1(1): 19–32.
  3. Leaper DJ, Schultz G, Carville K, et al. Extending the TIME concept: what have we learned in the past 10 years? International Wound Journal 2012; 9: 1–19.