Trastorno de ansiedad y abordaje de Enfermería

La ansiedad es un trastorno psiquiátrico importante, de todos los existentes es el más común. Es más habitual que lo padezcan las mujeres que los hombres. Está íntimamente ligado al estrés ambiental que padece la población, al ámbito social de cada individuo y al clima.

Autor: Yolanda Gallego Francisco. Águilas, Murcia

Coautores: María Gil Soler, Francisco Prieto Paredes, Fernando Escobar Alonso,

Resumen

Metodología: Empleo de búsqueda bibliográfica en bases de datos científicas utilizando palabras clave relacionadas con el tema a tratar e incluyendo artículos publicados a texto completo.

Conclusión: Las personas con trastornos de ansiedad padecen síntomas y situaciones que debilitan e interfieren en su vida diaria. El rol de Enfermería es aliviar la sintomatología, evitar secuelas y ayudar en la resolución de problemas psicosociales.

Palabras clave: ansiedad, nerviosismo, trastorno psicológico, estrés.

INTRODUCCIÓN

La ansiedad es un trastorno psiquiátrico muy común a día de hoy pero fue Freud en el año 1895 el primero en realizar el diagnóstico como Neurosis de Angustia.

Esta patología es más frecuente en mujeres y cuanto mayor es la edad, más grave se considera. Además, depende mucho del estrés, el clima y el nivel social de cada persona, asociándose a que lo sufran los núcleos de población con niveles socioeconómicos bajos. Si lo padecen personas mayores, la ansiedad es considerada más grave todavía. Los síntomas son muy variados como: desasosiego, nerviosismo, malestar generalizado e irritabilidad, etc. Existen factores que agravan más estas sensaciones, como el alcohol o la cafeína.

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CAUSAS Y FACTORES DE LA ANSIEDAD

Las causas pueden ser muy diversas, pudiendo ser pasajeras o patológicas. Problemas familiares, mal de amores, demasiado estrés laboral, la soledad, tener un hijo, cambiar de escuela, comenzar en un trabajo, etc, son factores que, aunque para otras resulten cosas banales, pueden hundir en una ansiedad muy profunda a una persona.

También hay que tener en cuenta los factores hereditarios o genéticos, los factores hormonales (menopausia, post-parto, problemas de tiroides, etc.), el estilo de vida y la personalidad de cada sujeto.

Otros factores que también se suman son los ambientales, incluyendo en estos el aprendizaje de cada uno o el apoyo emocional con el que cuente cada persona. También influyen los factores climatológicos, asociándose a un número mayor de población depresiva cuando hay menos horas de luz.

A su vez, existen factores estimulantes que pueden agravar la ansiedad, como el alcohol, la cafeína, la teína, la cocaína o el tabaco.

Es importante recordar que el estilo de vida de cada persona marca, en gran parte, el estrés o la ansiedad padecida, siendo aconsejable mantener un buen estilo y estado de salud, realizar ejercicio frecuente, pasar tiempo al aire libre o hacer técnicas de relajación o meditación.

Enfermería debe analizar y comprender el motivo por el que cada paciente padece la ansiedad, siendo así más sencillo poder ponerle freno e intentar solucionar el problema.

SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD

Los síntomas de esta patología son muy diferentes y variados de unas personas a otras. Las personas que sufren ansiedad suelen tener estadios de forma crónica y fluctuante a lo largo del tiempo. Lo habitual es que el paciente sufra un desasosiego generalizado. Los síntomas más habituales son:

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  • Tristeza.
  • Ideas de muerte o suicidio.
  • Dolor de espalda o cuello debido a la presión ejercida por la tensión acumulada.
  • Cambios repentinos de tensión arterial.
  • Tensión muscular y agarrotamiento.
  • Cefaleas continuas, leves o crónicas.
  • Temblores.
  • Taquicardia.
  • Vértigos o mareos.
  • Molestias digestivas.
  • Falta de apetito o comidas copiosas, en función de cada persona.
  • Sensación de miedo o pánico.
  • Sensación de cansancio o debilidad generalizada.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Sudoración excesiva.
  • Disfagia.
  • Diarreas o estreñimiento.
  • Xerostomía.
  • Falta de concentración.
  • Mal humor.
  • Problemas sexuales.
  • Negatividad.
  • Insomnio.
  • Pesadillas.
  • Pérdida de memoria.

RESPUESTAS FRENTE A LA ANSIEDAD

La ansiedad es manifestada por numerosos cambios tanto a nivel físico, emocional, intelectual y social.

  • Efecto físico: es producido por el sistema nervioso autónomo y desencadena en un aumento tanto de la frecuencia cardíaca como de la frecuencia respiratoria, la presión arterial, la glucemia y la glucogénesis.
  • Efecto emocional: se manifiesta como preocupación, hostilidad, irritabilidad, impaciencia, deshumanización en el trato con los demás, aburrimiento y decaimiento.
  • Efectos intelectuales: aparece una disminución de la concentración, de la memoria, de la habilidad para percibir el medio y de la capacidad de tomar decisiones.
  • Efectos sociales: disminuye el contacto social.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO PARA LA ANSIEDAD

Normalmente, la población suele ser reacia en acudir al médico de cabecera cuando está sometida a situaciones de estrés prolongada, siendo por el contrario el principal facultativo que ayuda y trata de controlarlo, y en caso de que él no pudiera, realizará una derivación a un especialista.

Hoy día existe un excesivo consumo de ansiolíticos que no se asocia a un aumento del nivel de salud ni calidad de vida en este tipo de pacientes. Este excesivo consumo ha provocado fenómenos de tolerancia, dependencia y, consecuentemente, de abstinencia. Para tratar los trastornos ansiosos, el médico de familia cuenta con una lista de recursos, no sólo farmacológicos sino también no farmacológicos, que combinados aumentarán la efectividad y conseguirán una mayor implicación del paciente en su proceso y tratamiento.

Si finalmente, el médico considera que es oportuno poner en tratamiento al paciente, el cumplimiento del mismo es sumamente importante, puesto que el abandono o la toma inadecuada de la medicación puede desembocar en una recaída peligrosa y aún más dura que el comienzo.

Los fármacos más usados en la ansiedad son:

  • Benzodiacepinas
  • Antidepresivos
  • Inhibidos de la recepción de serotonina.

ATENCIÓN DE ENFERMERÍA A PACIENTES CON ANSIEDAD

Valoración: es importante conocer cuál es el conflicto del paciente y el significado de su sintomatología para realizar un adecuado diagnóstico y actividades de Enfermería. Para ello, llevaremos a cabo una entrevista amplia, en un ambiente cómodo, privado y tranquilo. Es fundamental que Enfermería muestre empatía, calidez, respeto y concreción. El objetivo de la entrevista será valorar el estado de alerta actual, objetivar signos y síntomas de ansiedad e identificar los principales problemas y factores que desencadenan la respuesta ansiosa en el paciente.

Si es posible, es aconsejable entrevistar a familiares o personas cercanas al paciente para la obtención de datos.

Observación: la observación del paciente es la principal clave para identificar el estado de ánimo y signos y síntomas físicos de ansiedad, siendo una herramienta a mantener a lo largo de la atención del paciente.

ACCIONES ASERTIVAS DE ENFERMERÍA HACIA EL PACIENTE ANSIOSO

Es importante que Enfermería sepa llevar a cabo una serie de acciones afirmativas que lleguen al paciente. Estas acciones serán:

  • Aplicar el tratamiento según prescripción médica observando posibles reacciones adversas
  • Mostrar seguridad y comodidad al paciente.
  • Mantener una conducta adecuada ante el paciente
  • Atender los planteamientos del paciente.
  • Mantener una escucha activa y asumir una actitud de aceptación.
  • Aceptar las estrategias de afrontamiento para reducir la ansiedad del paciente en lugar de intentar modificarlas.
  • No dejar que el paciente se aísle por completo.
  • Mantener en todo momento la ética y el secreto profesional, evitando comentarios relacionados con la problemática del paciente con el resto del equipo
  • No mostrar cambios de ánimo ni traer problemas personales al trabajo, pues esto hace que

los pacientes pierdan la seguridad y confianza que les debe inspirar cada miembro del equipo.

CONSEJOS DE ENFERMERÍA PARA MINIMIZAR LA ANSIEDAD

  • Existen pautas que ayudan a minimizar los efectos que producen la ansiedad o el estrés en las personas, como por ejemplo:
  • Alimentación saludable y equilibrada.
  • Tiempo libre.
  • Realizar trabajos manuales.
  • Escuchar música relajante.
  • Evitar el alcohol, tabaco, cocaína, teína, cafeína y cualquier sustancia adictiva e irritante.
  • Practicar ejercicio que relaje como pilates, taichí, yoga, meditación, natación, salir a caminar, etc.
  • Comer con calma y sin prisas realizando las cinco comidas diarias.
  • Dormir y descansar bien.
  • Conducción tranquila y relajada, tanto en automóvil como en motocicleta.
  • Hacer descansos en la jornada laboral.
  • Existen fármacos que inducen al estrés o a la ansiedad, en caso de sospecha lo más adecuado es consultarlo al médico de cabecera.
  • Tomar infusiones relajantes, como Tila, Melisa, etc.
  • Masajes relajantes.

APOYO Y EDUCACIÓN A LA FAMILIA

Enfermería tiene un papel clave en la integración de la familia en la rehabilitación del paciente. Es fundamental facilitar la entrevista de familiares con el resto del equipo y mantenerles informados de la situación actual de su familiar. Se debe educar a la familia sobre la patología y explicarles de forma clara algunas reacciones que pudiera manifestar el paciente. Explicarles de forma detallada en qué consiste la terapia a seguir y cómo ellos pueden participar y contribuir en la rehabilitación es algo que es muy necesario llevar a cabo. También es importante explicarles y aclarar dudas sobre el tratamiento farmacológico y sus efectos colaterales.

CONCLUSIÓN

Las personas que sienten temor de forma extrema y preocupaciones que perduran pueden estar batallando con trastornos de ansiedad. La frecuencia e intensidad de esta ansiedad es debilitante e interfiere con las actividades de la vida diaria.

El objetivo que persigue Enfermería para tratar a los pacientes con ansiedad es el alivio de los síntomas, evitar secuelas y ayudar y/o asesorar en la resolución de problemas psicosociales. Es importante plantear un enfoque terapéutico integral, teniendo en cuenta las medidas psicosociales, las biológicas y las farmacológicas.

BIBLIOGRAFÍA

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  • Miguel Tobal, J., & Cano Vindel, A. (1986). ISRA Inventario de situaciones y respuestas de ansiedad. TEA ediciones.