La anemia megaloblástica y su diagnóstico en el laboratorio clínico

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 3–Marzo 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº3: 11

Autor principal (primer firmante): Cristina Martínez García

Fecha recepción: 5 de Febrero, 2022

Fecha aceptación: 1 de Marzo, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(3) 11

Autores: Cristina Martínez García, Dimas Ángel García Fernández, Patricia Ruiz Escobar

Categoría profesional: Técnico Superior en Laboratorio Clínico y Biomédico

Palabras clave: Anemia Megaloblástica, vitamina B12, ácido fólico, ADN

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Introducción

La anemia megaloblástica es un tipo de anemia que se caracteriza por la presencia de glóbulos rojos de gran tamaño. Además del gran tamaño su contenido interno no se encuentra completamente desarrollado. Esta malformación hace que la médula ósea fabrique menos células y algunas veces éstas mueren antes de los 120 días de expectativa de vida. La deficiencia de la vitamina B12 y de folato son las causas más comunes de anemia megaloblástica. La anemia perniciosa es un subtipo de la deficiencia de la vitamina B12.

A causa de esta anemia se produce un descenso de la concentración de hemoglobina. Las cifras normales de la hemoglobina varían con la edad, con el sexo y en el caso de la mujer a causa del embarazo.

Desarrollo

Las anemias se clasifican en anemias regenerativas y anemias arregenerativas.

Las anemias arregenerativas se producen cuando la médula es incapaz de producir hematíes por:

  • Desaparición de células progenitoras de hematíes únicamente o de todas las líneas medulares (granulocitos y plaquetas).
  • Invasión de la médula ósea por células extrañas que reemplazan las células progenitoras
  • Las células progenitoras proliferan, pero no maduran ni se diferencian a hematíes y son destruidas en la misma médula ósea (eritropoyesis ineficaz).

Las carencias pueden ser:

  • Hierro
  • Vitamina B12 y/o ácido fólico: Anemias Megaloblásticas

El primer paso es la determinación del volumen corpuscular medio que nos dirá como es el tamaño del glóbulo rojo del paciente. El volumen corpuscular medio (VCM) normal oscila entre 80-100 femtolitros.

Las anemias cuyos hematíes tengan un tamaño menor de 80 femtolitros se denominarán anemias microcíticas. Si el volumen corpuscular medio (VCM) oscila entre 80-100 femtolitros es normocítica y si el parámetro es mayor que 100 femtolitros se trata de anemias macrocíticas.

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Las anemias megaloblásticas suelen ser normocrómicas y macrocíticas y son arregenerativas por lo que la célula anormal producida es el megaloblasto.

La causa de este trastorno se debe a uno de los siguientes factores:

  1. Deficiencia de ácido fólico
  2. Deficiencia de vitamina B12 causada por la falta del factor intrínseco en las secreciones gástricas del estómago; el factor intrínseco es necesario para la absorción de la vitamina B12.

El tipo de anemia en la que falta el factor intrínseco se denomina anemia perniciosa. La incapacidad de producir factor intrínseco puede ser el resultado de factores como la gastritis crónica, la gastrectomía (resección total o parcial del estómago) o algún trastorno autoinmune (el cuerpo ataca a sus propios tejidos).

Estos son algunos de los síntomas de la anemia megaloblástica:

  • Piel pálida o amarillenta
  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Dificultad para respirar
  • Falta de energía, sensación de cansancio
  • Menos apetito
  • Irritabilidad o nerviosismo
  • Cambios de color del pelo
  • Malestar estomacal, náuseas, diarreas, gases, estreñimiento

Pruebas de laboratorio

Hemograma completo con índices hematimétricos con el cual diagnosticamos la anemia con descenso del hematocrito y de la hemoglobina, valorando su severidad y la tipificaremos como macrocítica por presentar un volumen corpuscular medio (VCM) mayor a 98 femtolitros.

En muchas ocasiones, podremos encontrar una macrocitosis sin anemia ya que puede precederla en meses o incluso años. Los leucocitos y las plaquetas no suelen estar alterados, pero en ocasiones se pueden encontrar descendidos pudiendo confundir con una aplasia medular, situación en la que denominamos máscara aplásica de la anemia megaloblástica.

Además de una historia médica completa y un examen físico, las pruebas para detectar una anemia megaloblástica pueden incluir analíticas de sangre adicionales y otros procedimientos de evaluación, como la prueba de Schilling.

La prueba de Schilling, mide los niveles de vitamina B-12 en la orina después de la ingestión de vitamina B12 radioactiva. En la absorción normal, el íleon (porción del intestino delgado) absorbe más vitamina B12 de la que el cuerpo necesita y excreta el resto en la orina. En la absorción anormal, sin embargo, se excreta poca cantidad o nada de vitamina B12 por la orina.

Conclusión

Para evitar la anemia megaloblástica es necesario hacer una dieta equilibrada. Comiendo carne se evitará deficiencias de hierro y vitamina B12.

Comiendo vegetales, particularmente crudos, se vitará deficiencias de ácido fólico, no obstante, durante el embarazo y en situaciones excepcionales el médico administrará para prevenir lo adecuado, en resumen, se trata de algo tan sencillo como llevar una dieta saludable, aunque a veces nos resulte complicado.

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