Alteración del ritmo circadiano en trabajadores con turnos rotatorios y/o nocturnos

RESUMEN

Las personas presentan alteraciones en su cuerpo en función de los ciclos biológicos que se dan en él. Uno de ellos, es el ciclo circadiano, que está regulado por las variaciones ambientales de luz-oscuridad y sirve para reparar el organismo mientras se está durmiendo. El trabajo rotatorio y/o nocturno implica trabajar en un período natural de descanso y, por consiguiente, dormir en un período normal de activación en el que el resto de personas desarrollan su actividad. Esto repercute negativamente en la salud y en el ámbito familiar y social.

AUTORES: Laura Bueno Aranda (Graduada en Enfermería), Ángel Fleta Gálvez (Graduado en Enfermería)

Palabras clave: ciclo luz-oscuridad, ritmo circadiano, ciclo sueño-vigilia, melatonina, trabajo en turnos, trabajo nocturno.

INTRODUCCIÓN

Todas las especies del planeta, incluidos los seres humanos, presentan cambios de sus funciones biológicas de forma cíclica y periódica, estando los ritmos configurados principalmente por variaciones ambientales como el ciclo de luz-oscuridad. El ritmo biológico se define como la oscilación regular de una función orgánica en relación con el curso del tiempo. Estos ritmos son clasificados según la periodicidad de esas oscilaciones regulares, denominándose infradiano aquellas que son producidas en un período superior a 24 horas, y ultradiano si ocurren en un período inferior a 24 horas. En cambio, aquellas oscilaciones que se producen en un día, es decir 24 horas, son llamadas ritmo circadiano. No obstante, diferentes autores estiman que este ciclo varía entre las 24 y 25 horas. 1-4

El origen del ciclo circadiano se localiza en hipotálamo anterior, específicamente en el núcleo supraquiasmático. Permite una sincronización del organismo de forma rítmica, siendo esta regulada tanto por factores endógenos, que posibilitan cambiar su nivel de actividad espontáneamente, como por factores exógenos, que permiten compaginar su actividad con agentes externos. Existen circunstancias en las que los estímulos externos pueden verse anulados, ocasionando que los mecanismos endógenos manifiesten un período propio. El ritmo circadiano tiene efectos sobre la temperatura corporal, presión arterial, secreciones hormonales, actividad motora, alimentación y sueño, entre otros. 2,4-7

El ritmo circadiano tiene relación con el ciclo luz-oscuridad, aunque hay otros sincronizadores como la actividad física y horarios sociales (alimentación, trabajo, etc.) que pueden interferir sobre él. Desde tiempos remotos el ser humano ha realizado las actividades de la vida diaria en función de las fases de luz y oscuridad. La luz natural del sol es utilizada para la realización de actividades y, por el contrario, la oscuridad de la noche es un período para dormir y descansar, regulándose de este modo el reloj interno biológico en un ciclo sueño-vigilia. 2-4,8,9

El sueño es una necesidad fisiológica para conservar o restablecer la energía, regenerar tejidos, regular y restaurar la actividad eléctrica cortinal, térmica, metabólica y endocrina, restituir el sistema inmunológico y consolidar procesos de aprendizaje y memoria. 8,10

Una de las hormonas que ejerce el control sobre el sistema circadiano es la melatonina. Es secretada de forma rítmica por la glándula pineal en función de la sincronización con la luz ambiental, favoreciendo la resincronización del núcleo supraquiasmático ante los cambios ambientales. La melatonina produce una cadena de eventos fisiológicos que impulsan a dormir. A altos niveles sirve para informar a los órganos y tejidos de que es de noche, favoreciendo la organización de los ritmos homeostáticos.

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La melatonina es un mecanismo cronobiológico y, como tal, permite conocer el ritmo sueño-vigilia a través del horario de su secreción. Entre las 20 y las 22 horas comienza la producción de melatonina, llegando a su máximo nivel entre la medianoche y las 2-3 horas de la madrugada, siendo para todas las personas el horario de mayor secreción independientemente de que la actividad máxima de la persona sea durante el día o la noche. A partir de las 2-3 horas de la madrugada decrece progresivamente hasta alcanzar mínimos durante el día. La exposición a la luz artificial por la noche, entre la medianoche y las 4 de la madrugada, suprime de forma aguda su secreción durante el tiempo en el que se está expuesto a la luz. 4,5,7,9,10

Existe la posibilidad de que se produzca un trastorno del ritmo circadiano del sueño, provocando un desajuste del ciclo sueño-vigilia de la persona respecto al tiempo en el que es necesario que duerma o despierte. 2,11

Hay diferentes trastornos descritos, uno a destacar es el trastorno del ritmo circadiano del sueño por llevar un turno rotatorio y/o nocturno en el ámbito laboral, dándose en aquellos trabajadores que deben estar alerta cuando su ritmo circadiano les indica que es tiempo de descanso, y les produce somnolencia excesiva en horas que normalmente deberían permanecer despiertos. Esto provoca que su organismo tenga que estar permanentemente adaptándose cada día al turno, alterando así el sueño-vigilia, temperatura corporal, presión arterial, secreciones hormonales y ciclo celular. En caso de que su organismo no se adapte a la exigencia horaria laboral, el trabajador puede perder calidad de vida. La perturbación de sueño o carencia del mismo origina cansancio y estrés crónico afectando a nivel biológico (ritmos corporales y hábitos alimentarios) y a los vínculos laboral, familiar y social. 1,10-13

Comparando los trabajadores del turno diurno frente al rotatorio y nocturno, los que realizan trabajos por la noche presentan un mayor número de problemas, entre los que se encuentran alteraciones digestivas, problemas ligados al sueño, irritabilidad, imposibilidad de mantener la atención, enlentecimiento de respuesta, sensación de cansancio, aumento de errores y disminución de la productividad. Por tanto, el riesgo de producirse un accidente o enfermedad laboral aumenta. 1,12,14

La capacidad de adaptarse al trabajo por turnos difiere en cada persona. A pesar de que puede funcionar bien para desfases pequeños, se ve limitada cuando se producen de manera brusca o hay un gran desfase horario. Ocasionando insomnio o excesiva somnolencia de forma transitoria incluso en los trabajadores a turnos que tienen horarios estables. Lo ideal para paliar estos problemas es mantener el mismo ritmo sueño-vigilia los días libres que los trabajados a turnos, pero puede ser muy complicado por la obligación de cumplir con el rol familiar y los vínculos sociales, o por un gran número de rotaciones del turno en un espacio breve de tiempo. 9,11,14

CONCLUSIÓN

Hay trabajos en los que por necesidad de la sociedad deben estar atendiendo las 24 horas del día, conllevando la implantación de turnos rotatorios y/o nocturnos, siendo imposible que sea de otro modo. Por eso es importante que las empresas tengan en cuenta las situaciones laborales de sus trabajadores, para evitar en la medida de lo posible la aparición de estos trastornos. Entre las acciones preventivas se sitúan reconocimientos médicos cada cierto tiempo para ver la situación de salud de sus empleados, o turnos rotatorios con una continuidad del mismo turno (mañana, tarde o noche) durante varios días y el suficiente tiempo de descanso para adaptarse el organismo entre diferentes turnos.

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