Alimentación y ejercicio en la enfermedad de Alzheimer

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 3–Marzo 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 3: 627

Autor principal (primer firmante): Souad Zalmat Zalmat

Fecha recepción: 02/03/2026

Fecha aceptación: 29/03/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(3): 627

Autores:

Souad Zalmat Zalmat (Enfermera), María Ordóñez Arcau (Enfermera), María Joséfa Navarro Rueda (Enfermera), Lucretia Raluca Chescu Makai (Enfermera), Claudia Espes Albajez (Enfermera), Susana Suárez Crespo (Enfermera)

Resumen

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia en personas mayores y progresa lentamente, afectando pensamiento, memoria y lenguaje. Aunque existen factores que no podemos cambiar, como la edad, pero, sí hay aspectos del estilo de vida que pueden promover salud cerebral, como hacer ejercicio, seguir una dieta saludable, dormir bien o mantener conexiones sociales.

En este artículo vamos a intentar explicar por qué ejercicio y alimentación tienen sentido en el Alzheimer, qué objetivos son razonables y qué recomendaciones prácticas se pueden trasladar a la vida diaria sin caer en medidas extremas.

Palabras clave:

Alzheimer, demencia, estilo de vida, dieta mediterránea, ejercicio físico, factores de riesgo vascular, prevención, autonomía.

Introducción

Es frecuente pensar que el Alzheimer depende solo de una enfermedad cerebral, pero la salud del cerebro está conectada con la salud del resto del cuerpo. La evidencia clínica y las guías insisten en un enfoque integral, además del diagnóstico y el tratamiento sintomático, conviene trabajar hábitos saludables como la dieta, el ejercicio y la activación psicosocial y controlar factores de riesgo vascular.

Esto es especialmente importante porque, en el día a día, mantener fuerza, equilibrio, energía y buen estado nutricional puede marcar la diferencia entre conservar actividades cotidianas o perderlas antes de tiempo. Por tanto, el objetivo no es hacer las cosas perfectas, sino construir rutinas sostenibles.

Objetivos

  • Explicar el papel del ejercicio y la alimentación como parte de la promoción de salud cerebral y del abordaje integral del Alzheimer.
  • Proponer recomendaciones prácticas y seguras, adaptables a distintas edades y niveles de autonomía.
  • Recordar la importancia del control de factores de riesgo vascular y de otros hábitos en salud cerebral.

Material y métodos

Se revisaron documentos de la Sociedad Española de Neurología sobre demencias y salud cerebral, además de páginas web que tuvieran relación con la enfermedad de Alzheimer. Se utilizó como descriptor la palabra Alzheimer. Se consultaron bibliografías en Google académico relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Resultados

La relación entre hábitos y Alzheimer es una forma de prevención y mantenimiento de la enfermedad, no detiene por sí sola la enfermedad, pero puede ayudar a reducir vulnerabilidad, sostener capacidad funcional y cuidar comorbilidades que empeoran el estado general. Además, muchas recomendaciones son de bajo coste y aplicables en atención primaria, familia y comunidad, lo que aumenta su valor real.

Hacer ejercicio con regularidad se incluye entre las medidas de estilo de vida que pueden promover salud cerebral y un estilo de vida más saludable en general. En la práctica, suele funcionar mejor una pauta simple y repetible, caminar y reducir sedentarismo, sumando ejercicios suaves de fuerza y equilibrio si es seguro.

Una recomendación concreta y fácil de recordar es realizar ejercicio moderado de forma habitual, por ejemplo, uno o dos paseos diarios de al menos 30 minutos. Si la persona ya tiene deterioro cognitivo, conviene priorizar entornos conocidos, supervisión cuando haga falta y rutinas con horarios estables para mejorar adherencia y seguridad.

Llevar una dieta saludable se considera parte de las medidas de estilo de vida orientadas a salud cerebral. La dieta mediterránea tradicional sería de elección, priorizando baja o nula ingesta de azúcares refinados y grasas saturadas y, sobre todo, rica en verduras, frutas y pescados. Se recomienda no abusar de la sal.

En la vida real, esto se traduce en sumar más que en prohibir, más verdura en comidas principales, fruta como opción habitual, legumbres varias veces por semana, pescado con frecuencia y menos ultraprocesados. En fases avanzadas o con fragilidad, también es clave vigilar hidratación, peso y posibles dificultades para comer o tragar, porque el estado nutricional condiciona fuerza y autonomía.

publica-articulo-revista-ocronos

Los factores relevantes para la incidencia de la enfermedad de Alzheimer son, hipertensión, dislipemia, obesidad, sedentarismo, tabaquismo y diabetes mellitus. Por eso, alimentación y ejercicio ganan eficacia cuando van de la mano del control de la tensión, el azúcar y el colesterol, y de dejar de fumar (o no empezar). Dormir bien y mantener vínculos sociales también se incluyen como hábitos que promueven salud cerebral en recomendaciones de estilo de vida.

Conclusiones

En Alzheimer, alimentación y ejercicio forman parte del abordaje integral y de la promoción de salud cerebral, con objetivos centrados en mantener funcionalidad y reducir fragilidad. Caminar de forma regular (por ejemplo, paseos diarios de 30 minutos), reducir sedentarismo y sostener un patrón tipo dieta mediterránea tradicional son medidas sensatas y aplicables, especialmente si se acompañan de control de riesgos vasculares y abandono del tabaco. Si aparecen pérdidas de peso, deshidratación, caídas o cambios conductuales relevantes, conviene valorar causas médicas intercurrentes y ajustar el plan a la situación real de la persona y su cuidador.

Bibliografía

  1. Sociedad Española de Neurología. Guías diagnósticas y terapéuticas de la Sociedad Española de Neurología 2018. https://www.sen.es/pdf/guias/Guia_Demencias_2018.p df.
  2. Sociedad Española de Neurología. ¿Cómo se puede mantener el cerebro sano? https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link282.pdf.
  3. Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España. Guía de Buena Práctica Clínica en Alzheimer y otras demencias. 2ª edición. https://www.cgcom.es/sites/main/files/mig/guia_alz heimer_2_edicion.pdf.
  4. MedlinePlus. Enfermedad de Alzheimer. https://medlineplus.gov/spanish/alzheimersdisease. html.