ALIMENTACIÓN EN LAS DIFERENTES CULTURAS GASTRONÓMICAS

Índice

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 11–Noviembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº11: 89

Autor principal (primer firmante): Nuria Huerta González

Fecha recepción: 16 de octubre, 2022

Fecha aceptación: 12 de noviembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(11) 89

Autora: Nuria Huerta González

Introducción

La incorporación a nuestra sociedad de nuevas culturas debido al proceso migratorio, se constata como un hecho actual y de futuro. Comprender los diferentes contextos socioculturales y perfiles alimentarios de la población inmigrante más representativa de España, es fundamental para adecuar el consejo alimentario – nutricional que realiza el profesional sanitario. El propósito de este curso es aportar información práctica a los profesionales de la salud que desarrollan su labor en el ámbito clínico con pacientes que provienen de otros países con el fin de ofrecer consejo alimentario-nutricional que se adapte a las características de cada colectivo. Se ha centrado en los países no-comunitarios de los cuales proceden el mayor número de inmigrantes en España. De la población europea solo se ha incluido al colectivo rumano por ser el más numeroso.

Pretende abordar los temas que se han considerado prioritarios, además de dar a conocer las características básicas del patrón alimentario (grupos de alimentos, patrones de las comidas…) de los diferentes países y sus determinantes socioculturales. Dicho esto, es importante tener en cuenta que, si bien se presenta información resumida para cada grupo étnico, el objetivo siempre es adecuar el consejo alimentario-nutricional a cada paciente. Hay que tener en cuenta los factores intrapersonales, como la edad de la migración, el nivel de alfabetización, factores económicos, y zonas de procedencia (rural, urbana, costera, interior), entre otros.

publica-TFG-libro-ISBN

Migración, diversidad cultural y alimentación 1.2.1 datos de población inmigrante en España

El número de inmigrantes ha crecido de manera significativa desde la segunda mitad de los años noventa en España. Según el Observatorio Permanente de la Inmigración del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, los principales colectivos de extranjeros en España, basándose en extranjeros con Certificado de Registro o Tarjeta de Residencia en Vigor en junio 2017 son:

  • El rumano (1.017.597)
  • Marroquí (760.702)
  • Británico (306.082)
  • Italiano (263.644)

Chino (207.005).

Si analizamos los principales países sin incluir a aquellos que pertenecen al Régimen de Libre Circulación de la Unión Europea, el mayor número de son los marroquíes, chinos y ecuatorianos (Ver Fig 1). Desde la crisis de 2008, se observa que algunos colectivos han disminuido en números absolutos debido al retorno a sus países de origen o el traslado a otros países.

Fig. 1 Porcentaje de la población de inmigrantes con tarjeta de residencia en España según el país de origen

Ver: Anexos – Alimentación en las diferentes culturas gastronómicas, al final del artículo

Figura 1: Elaboración propia de datos procedentes del INE junio 2017

Cultura, aculturación y transición nutricional

En términos generales, la cultura se define como un conjunto de conocimientos, valores, creencias, actitudes, costumbres y otros hábitos adquiridos por los miembros de un grupo o comunidad.

La cultura se aprende, no se hereda y se transmite de generación en generación. La alimentación no es exclusivamente un fenómeno biológico o nutricional, es también una expresión social influenciada por la cultura, como se ve reflejado en los alimentos que se consideran “tabú” frente a aquellos que son “aptos para comer”.

La “aculturación” o transculturación es el proceso mediante el cual una cultura asimila e incorpora elementos procedentes de otra cultura con la que ha estado en contacto directo y continuo durante cierto tiempo. Este proceso sigue un continuo de patrones de conducta que puede ser muy fluido, moviéndose entre lo tradicional y las nuevas costumbres adoptadas.

Los hábitos alimentarios son unos de los aspectos culturales que más se resisten a cambiar en el proceso de aculturación ya que el inmigrante tiende a conservar su tradición alimentaria como forma de identidad cultural. Por otra parte, a diferencia de hablar su propio idioma o de vestir de manera tradicional, el acto de comer sucede, a menudo, en la privacidad del hogar, lejos de la observación de los de la cultura dominante. Los estudios demuestran que la inclusión de un nuevo alimento en la dieta habitual no sigue un proceso lineal, es decir, la dieta tradicional no es sustituida por la de la nueva cultura; sino que el consumo de nuevos alimentos sucede de manera independiente de los hábitos alimentarios tradicionales.

Para la persona inmigrada, el acto de comer se ve influido por diferentes factores: cultura propia, cultura adquirida, religión, nivel económico, edad de emigración, etc. El grado de aculturación dependerá de la interacción entre dichos factores.

Fig. 2 Propuesta de modelo de aculturación de los hábitos alimentarios

Figura 2: Adaptado de Satia-Abouta J. Dietary acculturation and the nutrition transition: an overview. Appl Physiol Nutr Metab. 2010;35(2):219-23.

Ver: Anexos – Alimentación en las diferentes culturas gastronómicas, al final del artículo

La figura 2 representa un modelo de aculturación dietética, en la cual las asociaciones son complejas y dinámicas entre factores socioeconómicos, demográficos y culturales y la exposición a la cultura de país receptor, así como los cambios en factores psicosociales y en el entorno. Dichas características, como por ejemplo la edad en el momento de migración, la procedencia de una zona urbana o rural, el nivel de estudios, la composición familiar y el dominio del idioma, determinan el grado de cambio del inmigrante referente a sus actitudes y creencias hacia los alimentos, sus preferencias de sabor, y la compra y preparación de los platos.

En general se observa que los patrones tradicionales de la población inmigrante pueden evolucionar siguiendo distintos patrones:

  1. Mantienen sus patrones alimentarios tradicionales.
  2. Adoptan por completo los hábitos alimentarios del país receptor.
  3. Incorporan algunos aspectos de los patrones del país de acogida mientras que mantienen ciertos hábitos alimentarios tradicionales (biculturalismo o “alimentación de mestizaje”).

Por otro lado, se debe tener en cuenta el fenómeno de la transición nutricional a la hora de abordar los hábitos alimentarios de la población inmigrante. Se trata de un proceso de transición alimentaria en el que, al aumentar los ingresos de la población, aumenta el consumo total de alimentos, especialmente de aquellos procesados, y por lo tanto se incrementa el consumo de grasas totales, de grasas saturadas, de azúcares y de sal. Este hecho es más acusado en los estratos socioeconómicos más bajos. En estas circunstancias tienen más posibilidades de padecer obesidad, resistencia a la insulina, diabetes mellitus de tipo 2 y otras enfermedades relacionadas con el síndrome metabólico.

Este fenómeno característico de los países en vías de desarrollo, sobre todo en la migración urbana, se observa actualmente en la población inmigrada, la cual, por un lado, experimenta cambios en los hábitos alimentarios, y por el otro, reduce el nivel de actividad física.

Problemas nutricionales más frecuentes en la población inmigrante y en la salud global

Tendencias en cambios de hábitos alimentarios

Existe una serie de factores que influyen en la adaptación a los nuevos hábitos:

  • La precariedad laboral
  • La falta de acceso a alimentos tradicionales
  • El cambio del rol de género en el ámbito familiar
  • Los nuevos horarios
  • El poco tiempo disponible para cocinar…

Estas situaciones son unos ejemplos que pueden acelerar el grado de aculturación. Por otro lado, debido a una mayor oferta alimentaria se va incluyendo en la dieta diaria, aquellos alimentos con un significado de “estatus” occidental, o que son de acceso “fácil” y “ricos” en sabor, y que a menudo suponen un aumento en el consumo de alimentos, como por ejemplo refrescos, bollería, o alimentos baratos, todos ellos con poco valor nutricional.

Los estudios realizados en otros países y en España ponen de manifiesto los cambios de hábitos alimentarios detectados en la población inmigrante. Existen variaciones según el grupo étnico, pero en general se ha observado:

  • Menor prevalencia de la lactancia materna.
  • Un aumento en el consumo de:
    • Productos lácteos (en población que no padecen intolerancia a la lactosa),
    • Carne
    • Pollo
    • Huevos
    • Zumos (destacando los azucarados)
    • Refrescos y otros alimentos de baja densidad nutricional.

Otro aspecto observado es que disminuye el consumo de pescado/marisco, fruta tropical.

En relación al consumo de vegetales de hoja verde, se observa un bajo consumo, al igual que en el país de origen. Por otro lado, se mantiene la costumbre de comer platos tradicionales tanto en las cenas como en las comidas de los fines de semana o días festivos.

Sin embargo, hay que destacar que estos resultados pueden variar cuando se considera el grado de aculturación. En algunos estudios realizados en la población latina de EE.UU., se demostró que el proceso de aculturación estaba relacionado con prácticas alimentarias menos favorables. Los individuos que tenían un mayor grado de aculturación mostraron bajo consumo de frutas y verduras y un consumo alto de grasas y refrescos con alto contenido de azúcar refinada.

Otros aspectos a mencionar dentro del proceso de aculturación observado en la población latina residente en EE.UU., es que existía una relación positiva con la práctica de la actividad física pero también se vieron incrementados los riesgos de padecer obesidad y diabetes tipo 2. Cabe destacar que hay que ser cauteloso en la interpretación de estos datos, ya que habría variaciones según los subgrupos étnicos de la población latina y los instrumentos utilizados para medir aculturación.

Aparte de las diferencias en grupos étnicos, otras variables como el género, la edad y el nivel socio-económico tenían un efecto modificador sobre los resultados. A pesar de estas discrepancias metodológicas, la evidencia apunta a la necesidad de individualizar el consejo nutricional ya que la comprensión de la información brindada por el profesional puede variar en el individuo según el nivel de aculturación.

Problemas nutricionales más frecuentes

Aunque existen problemas de desnutrición en sus países de origen, los inmigrantes procedentes de países en desarrollo son, en general, personas jóvenes, y suelen gozar de un buen estado de salud inicial, incluso superior al habitual en su medio de origen. Sin embargo, con la reagrupación familiar y la progresiva feminización del fenómeno migratorio, se han detectado problemas relacionados con el estado nutricional, que afectan, sobre todo, a la población materno-infantil.

En España los recién nacidos de madres procedentes de países de Europa del sur presentaron cifras más bajas de parto pretérmino y los de Norte de África las más altas. En el caso del bajo peso al nacer, las prevalencias más bajas se observaron en los recién nacidos de madres de Suramérica y Europa del este y las más altas en los de África Subsahariana.

Otros estudios realizados hasta el momento han detectado algunos problemas nutricionales en la población inmigrante:

  1. Entre niños de 0 a 2 años, se ha observado que una dieta inadecuada favorece el raquitismo, la obesidad y la anemia ferropénica.
  2. En los niños y niñas en edad escolar, debido al importante consumo de productos azucarados, se han detectado niveles de caries muy elevados comparados con la población autóctona.
  3. En mujeres gestantes, se han evidenciado anemias ferropénicas y pautas dietéticas inadecuadas.
  4. El estudio en adultos realizado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y Fundación Española de la Nutrición (FEN) en 2009 demostró que la ingesta media de energía era más alta que las recomendaciones, en los cuatro colectivos étnicos evaluados.
  • Sexo femenino: (América Central y del Sur: 145%; Europa del Este: 141%; África; 125%; Asia: 103%)
  • Sexo Masculino: (América Central y del Sur: 110%; Europa del Este: 104%; África; 109%; Asia: 106%).

Los sujetos procedentes de Asia fueron los que tuvieron una menor ingesta media diaria de energía (2861 kcal), y en el otro extremo, los procedentes de América Central y del Sur registraron las mayores ingestas (3317 kcal/día).

Estos datos concuerdan con los valores medios de IMC observados, donde los participantes procedentes de Asia tenían las cifras más bajas de índice de masa corporal (IMC) (22,4 kg/m2) y los de América Central y del Sur las mayores (IMC=24,9 kg/m2).

En relación al perfil lipídico se observó en los cuatro colectivos un elevado porcentaje de consumo de ácidos grasos saturados, en comparación con la ingesta de los ácidos grasos monoinsaturados.

Referente a la población adulta y las patologías relacionadas con la nutrición, los pocos datos publicados en España sugieren que, en la población de diabéticos inmigrados, se trataba de un perfil de un diabético joven y sin complicaciones, pero con peor control metabólico comparado con la población autóctona.

En estudios realizados en centros asistenciales de atención primaria, se observó que la prevalencia de la diabetes en individuos procedentes de India y Pakistán llegó a ser el triple que en la población autóctona y, de inicio más precoz. Este fenómeno ha sido atribuido a la teoría del fenotipo ahorrativo, la cual sostiene que ciertos grupos étnicos con este mecanismo patogénico para la resistencia a la insulina, útil en regiones con escasez de alimentos, se modifica al emigrar a culturas con dietas ricas en azúcares simples y sedentarismo. Estos individuos son más susceptibles a desarrollar obesidad y diabetes.

Por otra parte, se observó que esta población tenía mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular, lo cual incrementaba en tres veces el riesgo de padecer una enfermedad coronaria comparado con la población española.

La experiencia de otros países (Reino Unido, Países Nórdicos, Estado Unidos, etc.) también demostró una elevada prevalencia de enfermedades relacionadas con la nutrición tales como trastornos digestivos, hipertensión (con mayor prevalencia en los afrocaribeños y los filipinos), dislipemias, obesidad y diabetes mellitus tipo 2.

Datos recientes de los inmigrantes viviendo en la UE demuestran que el colectivo de adultos padece más riesgo de ingestas inadecuadas de ciertos micronutrientes tales como hierro, calcio, ácido fólico, yodo, vitamina A y D, entre otros.

Salud global y el binomio alimentación – salud

Actualmente en el mundo tres de cada cinco muertes son atribuidas a cuatro de las grandes enfermedades crónicas no transmisibles (ENT):

  • Las enfermedades cardiovasculares
  • Las enfermedades pulmonares crónicas
  • El cáncer
  • La diabetes

En muchos de los países cuya población tiene un alto poder adquisitivo las tasas de mortalidad causadas por dichas enfermedades crónicas está disminuyendo, por otro lado, en los países de medio o bajo poder adquisitivo la mortalidad está aumentando pudiendo considerarse dicho aumento de nivel como una epidemia. Ello es debido por una parte al envejecimiento de la población y por otra a los rápidos cambios socio-ambientales que conllevan un aumento de la prevalencia de los factores de riesgo más comunes y evitables.

No obstante, los determinantes de estas grandes enfermedades crónicas son las mismos, independientemente del nivel socio-económico o el género.

Los principales factores de riesgo que contribuyen al creciente número de muertes por enfermedades crónicas son: una dieta inadecuada; la inactividad física; y el tabaquismo.

El crecimiento tan desproporcionado de estas enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) en los países de bajos ingresos y el aumento de la carga social que conllevan ha convertido su gestión y su prevención en una prioridad mundial.

Cabe destacar que la malnutrición puede manifestarse paradójicamente de muchas formas diferentes que van desde el hambre hasta la obesidad; y se puede definir tanto en términos de desnutrición como de sobrealimentación o de carencia de micronutrientes. Es decir, la malnutrición puede ser causada o bien por una ingesta excesiva, o bien por un consumo insuficiente de alimentos o bien por una utilización inadecuada de los nutrientes en proporción a los alimentos ingeridos.

Actualmente podemos considerar que existe una pandemia mundial de sobrepeso y obesidad. Así mismo la carga socio-sanitaria que provocan las enfermedades no transmisibles en los países de medio o bajo poder adquisitivo está tomando prioridad respecto de las enfermedades transmisibles. Sin embargo, observando los índices poblacionales de anemia y emaciación no hay que olvidar que las deficiencias en general de micronutrientes siguen siendo un problema y que estos índices no han cambiado sustancialmente durante más de veinte años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos un tercio de la población mundial padece malnutrición por carencia de micronutrientes.

En el año 2016 más de 1.900 millones de adultos mayores de 18 años tenían sobrepeso, de los cuales más de 650 millones eran obesos. En efecto, ningún país está libre de las múltiples formas de malnutrición, ya sean enfermedades crónicas o enfermedades por deficiencia, y muchos hogares, comunidades y regiones luchan con todas estas formas de malnutrición al mismo tiempo. Este fenómeno se conoce como la doble o triple carga de enfermedad ya que los países se enfrentan a una carga de problemas nutricionales complejos, superpuestos e interrelacionados. La combinación entre estas enfermedades: retraso del crecimiento en menores de cinco años; anemia en mujeres en edad reproductiva; sobrepeso y obesidad en adultos; configura una de las agrupaciones de enfermedades más comunes. En el mundo encontramos menos de veinte países que cuenten sólo con una de estas manifestaciones de malnutrición.

Visión global de la cultura gastronómica de colectivos originarios del Sudeste Asiático, Europa, América del Norte

A continuación, se ofrece un resumen de las diferentes culturas gastronómicas que no forman parte de los grupos étnicos en los que se centra este módulo, ya que el enfoque de éste mismo hace hincapié en las poblaciones inmigrantes con mayor representación en España.

Sudeste Asiático

Como ocurre con todas regiones, las raíces gastronómicas de una zona se remontan al pasado de ocupación y dominación por culturas extranjeras de dicha región. Los países del sudeste asiático se han desarrollado bajo cientos de años de dominación china. El expansionismo español en Filipinas y la ocupación francesa en Vietnam también fueron significativos.

Las cocinas de esta región tienen muchos ingredientes en común, pero los métodos de preparación de alimentos y los patrones de comidas, reflejan las culturas extranjeras que han influido en cada país. Por ejemplo, los vietnamitas suelen servir pasteles franceses rellenos de crema como postre, mientras que los filipinos suelen tener flan al estilo español.

Los alimentos básicos consisten en el arroz de grano largo, los productos de soja y el té.

Una comida no se considera completa a menos que se incluya arroz, incluso en el desayuno. Por tanto, destaca el elevado consumo de arroz en esta zona. En España, un país occidental con tradición arrocera, la ingesta de arroz está en torno a los 6,7 kilos por persona y año, lo cual, representa muy poco comparado con los 110 kg / año en China, los 149,5 kg / año en Tailandia y los excepcionales 188,6 kg / año en Birmania.

En lugar de salsa de soja, los habitantes del sudeste asiático a menudo sazonan su comida con salsas de pescado fermentadas y pastas de pescado de fuerte sabor.

El pescado, preferiblemente fresco, pero también desecado, constituye la fuente principal de proteína, que se complementa con el consumo frecuente de huevos.

La ingesta de carnes es inferior a la dieta occidental y se centra en cerdo, pollo y pato; el consumo de buey y ternera es muy bajo, dada su escasez y elevado coste.

La mayoría no beben leche y pueden ser intolerantes a la lactosa. Sin embargo, la leche condensada se usa en el café y es habitual que la nata forma parte de los pasteles. La fruta es abundante y a menudo se come como postre o entre comidas.

Europa

Como ocurre en Asia, el continente europeo también se divide en zonas, los países del norte, los del sur (Mediterráneo) y los países del este.

Norte de Europa

Los productos de origen animal tienen un papel importante en la dieta de esta región. En la mayoría de las comidas hay algún tipo de carne, pollo o pescado, además de incluir huevos y queso.

Los países nórdicos son bien conocidos por su consumo de salmón y arenque, mientras que en Gran Bretaña e Irlanda se suele comer cordero, así como rosbif y cerdo.

Los alimentos básicos incluyen el pan (principalmente trigo) o las patatas que acompañan al plato principal de carne / proteína animal. Las patatas también se pueden encontrar en guisos o empanadas.

Otras verduras de consumo común incluyen nabos, chirivías y guisantes. El repollo se fermenta para hacer chucrut en Alemania y los Países Bajos, así como en los países de Europa del Este.

Las frutas y verduras se limitan a aquellas que crecen mejor en climas fríos. Tradicionalmente, la mantequilla y la nata se usaban mucho para untar y para cocinar. Sin embargo, debido a la creciente preocupación por la salud, se están utilizando opciones alternativas como los aceites de oliva y de otros vegetales o semillas.

Los países escandinavos

Destacan por su “dieta nórdica”, que se basa en gran medida en pescados y mariscos en variedades frescas, secas o ahumadas.

La dieta nórdica fue creada en 2004 por un grupo de nutricionistas, científicos y chefs para abordar las crecientes tasas de obesidad y las prácticas agrícolas insostenibles en los países nórdicos. Es una forma de comer que se centra en alimentos tradicionales, sostenibles y de origen local en los países nórdicos: Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia e Islandia. La dieta nórdica se basa predominantemente en plantas y de origen local, lo que garantiza una producción más respetuosa con el medio ambiente con menos residuos cuando se consume en la región nórdica.

Esta dieta se basa en:

  • Comer con frecuencia: frutas, bayas, verduras, legumbres, papas, granos integrales, nueces, semillas, pan de centeno, pescado, mariscos, productos lácteos bajos en grasa, hierbas, especias y aceite de colza (canola).
  • Comer con moderación: carnes de caza, huevos de gallinas camperas, queso y yogur.
  • Comer con poca frecuencia: otras carnes rojas y grasas animales.
  • No comer: bebidas endulzadas con azúcar, azúcares agregados, carnes procesadas, aditivos alimentarios y comidas rápidas refinadas.

Comparación entre la dieta mediterránea y la dieta nórdica saludable

Ver: Anexos – Alimentación en las diferentes culturas gastronómicas, al final del artículo

Tabla adaptada de: Kolehmainen M. The Nordic Diet. Towards the North by inspiration from the South. Ernahrungs Umschau [Internet]. 2016 Sep; 64.(1): [20-26]. Recuperado a partir de: https://www.ernaehrungs- umschau.de/fileadmin/Ernaehrungs- Umschau/pdfs/pdf_ 2017/01_17/01_17_ neu_mit_Autorenhinweis /EU01_2017_engli sch_Nordic_Diet.pdf

Similitudes y diferencias entre la dieta mediterránea y la dieta nórdica saludable:

La dieta mediterránea tradicional se originó en las zonas olivareras de la región mediterránea y tiene una fuerte asociación cultural con estas zonas. Se caracteriza por una alta ingesta de alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, frutos secos y cereales) y aceite de oliva; una ingesta moderada de pescado, aves y productos lácteos (principalmente yogur y queso); y una baja ingesta de carnes rojas, carnes procesadas y dulces (por lo que a menudo se sustituye la fruta fresca).

La dieta nórdica comparte muchas características con la dieta mediterránea, pero comprende alimentos que se obtienen tradicionalmente en Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia e Islandia. Ambas incluyen una gran cantidad de pescado, raíces, frutas y cereales integrales, como avena y cebada, y limitan el consumo de carnes rojas, lácteos, azúcares y alimentos procesados. La principal diferencia entre la dieta nórdica y la dieta mediterránea está en las grasas aceitosas. La dieta nórdica enfatiza el aceite de canola en lugar del aceite de oliva virgen extra. Tiene consumo de productos lácteos (leche, mantequilla y nata), pero también utilizan cantidades considerables de productos lácteos fermentados como la nata agria, el queso y leche fermentada (buttermilk). El pan, otro de sus alimentos básicos, a diferencia de la dieta mediterránea, se elabora con harina de centeno en vez de harina de trigo.

Entre los beneficios de la dieta nórdica al igual que la dieta mediterránea, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), reducen el riesgo de cáncer, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas. Otros estudios han revelado que la dieta nórdica puede reducir los niveles de presión arterial sistólica y diastólica, normalizar los niveles de colesterol y ayudar a las personas a perder peso o mantener un peso saludable.

Los países euro-mediterráneos

Al mar Mediterráneo, asoman tres continentes: Europa, Asia y África.

Podemos considerar países mediterráneos a: España, Portugal, Italia, Grecia, Francia, Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, República Federal de Yugoslavia, Albania, Turquía, Chipre, Malta, Israel, Siria, El Líbano, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.

Las dietas mediterráneas tradicionales se caracterizan por:

  • La abundancia de alimentos de origen vegetal como pan, pasta, verduras, hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos
  • El empleo del aceite de oliva como fuente principal de grasa
  • Un consumo moderado de pescado, marisco, aves de corral, productos lácteos y huevos
  • El consumo de pequeñas cantidades de carnes rojas
  • El consumo de pequeñas cantidades de vinos y cavas, consumidos normalmente durante las comidas.

Estas dietas aportan escasas cantidades de ácidos grasos saturados y grandes cantidades de carbohidratos y fibra, pero tienen un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados que proceden principalmente del aceite de oliva. Actualmente, la dieta mediterránea según demuestra la ciencia moderna se traduce en un modelo de alimentación enormemente saludable.

Estados Unidos y Canadá

Existen variaciones regionales tanto para Estados Unidos como para Canadá.

Para los Estados Unidos, los alimentos y preparaciones culinarias tradicionales se basan en la cocina del Medio Oeste e incluyen lo que se conocen como alimentos básicos de granja, compuesto por carne o aves de corral con elaboraciones sencillas y servidas con verduras, patatas y pan.

Los desayunos abundantes comienzan el día, las sopas y los guisos fuertes son típicos y los postres caseros acompañan las comidas.

La leche y los productos lácteos son un alimento básico, así como el uso de mantequilla y manteca de cerdo para cocinar y para untar.

La variación regional se puede ver en la cocina de Nueva Inglaterra, que se destaca por su gran énfasis en los mariscos; las influencias italianas y de Europa del Este en la región del Atlántico Medio en platos de pizza y pasta, así como bagels, chucrut y ensalada de col.

Los estados del Sur destacan por su cocina de influencia criolla (de los tiempos coloniales francés, británico y español), así como por la influencia de los platos africanos introducidos en la región por los esclavos. La cocina Occidental estuvo fuertemente influenciada por la mano de obra migrante traída a la zona con trabajadores chinos y mexicanos, así como por la influencia de los colonizadores españoles. Tortillas, enchiladas, alubias vascas, chow mein y rollos de primavera son ejemplos de este popurrí gastronómico. Desafortunadamente, Estados Unidos

también es conocido como la fuente de la industria de la comida rápida con la introducción de hamburguesas, patatas fritas y pizzas comercializadas.

Canadá

Esta es la segunda nación más grande del mundo en superficie, contando con la mayor cantidad de lagos y aguas continentales que cualquier otro país.

El marisco tiene un lugar destacado en la cocina de las Provincias Atlánticas, que incluye platos de inmigrantes británicos en la zona, cuya influencia también se ve en el consumo generalizado de patatas como un alimento básico. Quebec es conocido por su cocina de inspiración colonial francesa y produce el 70% del jarabe de arce del mundo, que también se incluye en sus platos. Los quesos artesanales de esta región también reflejan el legado culinario de Francia. La gastronomía de Ontario se basa en Gran Bretaña y los menonitas alemanes. Esta provincia es conocida por sus abundantes frutos debido al clima templado alrededor de los Grandes Lagos. Las tradiciones culinarias de las provincias de las Praderas incluyen carne roja, lo que refleja la influencia de los nativos americanos en la región. Es la zona productora de trigo de Canadá y la cocina regional refleja la influencia de los menonitas alemanes, islandeses, escandinavos y otros colonos de Estados Unidos y Gran Bretaña. Finalmente, la Colombia Británica fue colonizada originalmente por tramperos y comerciantes británicos y no por agricultores, por lo que se volvió dependiente de los alimentos importados para complementar la cocina británica básica. Sin embargo, al ser una provincia costera, muchos de los alimentos más emblemáticos de la Columbia Británica son los mariscos e incluyen el salmón del Pacífico y los cangrejos Dungeness. Con el tiempo, esta área también se ha convertido en una mezcla de influencias de los grupos de inmigrantes que se establecieron allí, creando una variedad única de platos de influencia asiática, nativa americana y europea.

Patrón tradicional de las comidas

Características

  • Influencias francesas, griega, turca y ruso.
  • El clima, caracterizado por inviernos fríos y veranos cálidos, implica diferencias estacionales significativas en los hábitos alimentarios; las comidas de invierno tradicionalmente contienen mayores cantidades de carne y grasa animal. Se utilizan mucho las conservas para frutas y verduras. Los platos caseros preparados con un contenido elevado de grasa y carne siguen siendo los preferidos de Rumanía, especialmente en las zonas rurales.
  • Los platos típicos incluyen preparaciones de sopas a base de salvado fermentado, bacón, patatas y pollo/ternera (ciorba); mamaliga (masa a base de harina de maíz), que es un alimento básico, a menudo servido con queso fresco; sarmale (hojas de col fermentadas y rellenas de carne y arroz); mititei (salchichas muy especiadas); saramura (pescado de rio); preferencias por la carne de cerdo y de cordero. La nata agria es un ingrediente habitual en todos los platos, desde ensaladas, sopas, platos principales y postres.
  • En el caso de los gitanos, compartir la comida es esencial y es un castigo no participar en los comensales.
  • Los hábitos alimentarios de los rumanos suelen ser poco saludables, con una preferencia por alimentos tales como la carne, los huevos y productos lácteos, el pan y el azúcar. El 23% de la ingesta total de alimentos proviene de productos cárnicos (especialmente carne de cerdo y vacuno, con un consumo muy bajo de pescado). El consumo de frutas y verduras se encuentra muy por debajo de la ingesta recomendada. Los patrones alimentarios de baja calidad nutricional están relacionados con los bajos niveles de ingresos en Rumania. Se considera difícil conseguir una dieta saludable debido a los precios altos y la disponibilidad limitada de ciertos productos como verduras, frutas y pescado. En consecuencia, la alimentación rumana es compuesta de frutas y verduras locales como bayas, patatas, col y guisantes, que son más fáciles de encontrar y más asequibles económicamente.

Distribución de las comidas

  • Tres comidas y dos colaciones
  • Desayuno: salado o dulce (tipo continental: pan con mantequilla y mermelada o con manteca/ embutidos/pescado ahumado/queso)
  • Comida: fuera de casa (trabajo, colegio)
  • Cena (principal): sopa, estofado de carne con verdura y postres (fruta, pasteles o crepes/blinis dulces). En Rumania y otros países de esta zona, empiezan con meze, un surtido de aperitivos fríos o calientes.
  • Gitanos: 2 comidas al día

Consejo alimentario para las enfermedades crónicas más prevalentes en población inmigrante

Dado que, entre las enfermedades más prevalentes en el colectivo de inmigrantes, destacan los problemas relacionados con el exceso de peso y el síndrome metabólico, a continuación, se pretende abordar aquellas correcciones dietéticas que puedan mejorar la salud mediante una alimentación adecuada (p.ej. control de sal, azúcar y grasas dietéticas de origen animal…). En líneas generales, se ha detectado que el consumo alimentario en población inmigrante se cambia de un patrón alimentario alto en fibra y bajo en grasa en el país de origen, a otro patrón alimentario, alto en grasa y bajo en fibra, en el país de acogida.

Recomendaciones nutricionales para dislipemias

  • Mantener el uso de los aceites tradicionales saludables, como de oliva (Marruecos), aceite de cacahuete-buena fuente de ácidos grasos monoinsaturados (Senegambia) o de mostaza (Pakistán), este último siendo una buena fuente de ácidos grasos omega 3.
  • Limitar los aceites y grasas menos saludables: smen (Marueccos); aceite de palma (Senegambia); manteca, nata, nata agria y mantequilla (Europa del este); manteca, grasa de pollo, beicon (China); ghee, vanaspati (Pakistán).
  • Limitar un consumo excesivo de huevos (China) y el consumo de fuentes de grasa saturada/colesterol: crepes y pastelería (Marruecos); vísceras (Latinoamérica, China); carne roja, carne procesada (especialmente Europa del este, Latinoamérica, China).
  • Reducir fritos por ejemplo buñuelos o “fritters” (Senegambia); rebozados, yuca o plátano macho frito, etc (Latinoamérica);rebozados, rollitos de primavera, churros chinos, empanadillas (China); pakoras, samosas, puri, parathas (Pakistán)
  • Recomendar consumo de productos lácteos preferiblemente semi o desnatados (leches fermentadas, yogures, quesos…)
  • Recomendar consumo de frutos secos y pescado azul. En general, fomentar el consumo de pescado. En caso de limitación económica, sugerir raciones pequeñas o escoger los pescados de mejor precio (y opciones como congelados, enlatados).

Recomendaciones nutricionales para diabetes

  • Tener en cuenta que, si el paciente tiene el hábito de comer pan como un utensilio de acompañamiento, se debe aconsejar restringir el consumo de arroz o cuscús en la misma comida. Por ejemplo, si hay un total de 5 raciones de farináceos, utilizar 3 para cuscús y dejar 2 para el pan (Marruecos, Pakistán).
  • Recomendar consumo de legumbres (alimento básico en varias culturas), pero en la población Indo Pakistán, revisar las raciones de arroz, legumbres y pan. Es frecuente que todos estos estén presentes en la misma comida. Lo mismo con las culturas latinoamericanas que consumen “arroz con habichuelas/frijoles acompañados con yuca o plátano macho”.
  • Contabilizar las frutas desecadas y los dátiles a la hora de calcular las raciones de hidratos de carbono (Marruecos, Rumania).
  • Sustituir el consumo de azúcar blanco por edulcorantes no calóricos. Vigilar su ingesta en grupos con alto consumo de tés endulzados (Marruecos, Pakistán)
  • Disminuir el consumo de azúcar: tés, refrescos, zumos, néctares azucarados, bebidas azucaradas como limonada con panela (Latinoamérica), este último también conocido como jaggery (Pakistán), “agua de sabores” (Latinoamérica).
  • Para la población china revisar las raciones, especialmente de arroz y tallarines, ya que son los alimentos básicos de este grupo étnico. Preguntar por los postres, ya que tienen como hábito incorporar el arroz glutinoso y/o las judías en ellos (tangyyuan, mochi de judía roja…).
  • Para la población rumana revisar las raciones de patatas, pan, mamaliga (polenta) y arroz.
  • Preguntar sobre el consumo de alcohol

Recomendaciones nutricionales para hipertensión

  • El uso de una gran variedad de especias ayuda para los que tienen dietas hiposódicas. Emplear potenciadores del sabor de origen natural, como lo son: vinagre, limón, ajo, cebolla, puerros, especias (pimienta, comino, canela, nuez moscada, anís estrellado, ras el hanout, curry, cardamomo), o hierbas aromáticas (cilantro, orégano, albahaca, laurel, menta, hinojo, tomillo).
  • Población marroquí: Revisar el consumo de frutos secos, aceitunas, limones encurtidos u otros productos en conserva, aparte del uso de sal de mesa. Fuentes de sal: limones en salmuera, limón confitado, chermula (condimento a base de especies y vinagre o limón).
  • Población senegambiana: A parte del uso de sal de mesa, preguntar por el consumo de extractos de caldo, pasta de tomate enlatada, dadawa o netetu, harina de gamba ahumada, pescado ahumado o salado.
  • Población latinoamericana y del Caribe: Reducir sazonadores, encurtidos, embutidos, carnes ahumadas (charqui), pescado en conserva, alimentos procesados (salsas, comida preparada, enlatadas p.ej. legumbres, choclo, etc). En ciertos países (Ecuador, Costa Rica) es costumbre agregar sal a los cítricos, el melón, la guayaba, la piña, el mango verde, las grosellas.
  • Población china: Disminuir el uso de condimentos (salsa de soja, salsa de ostras, salsa hoisin, salsa barbacoa, glutamato monosódico, vinagre negro). Debido que la salsa de soja es fundamental en la dieta china se puede recomendar la salsa de soja baja en sodio. Reducir productos encurtidos, en conserva, enlatados o preparados (huevos encurtidos, verduras encurtidas, sopa ramien, fruta en conserva salada…).
  • Población paquistaní: Preguntar por el consumo de sal de cocina y de alimentos salados (encurtidos, chutneys y snacks). Fuentes de sal: Pickles (Verdura y frutas encurtido), chutney y salsas. Snacks salados tradicionales (trigo, guisantes, garbanzos fritos y salados…).
  • Población rumana: Controlar el consumo de alimentos fuentes de sodio, como quesos, embutidos, tocino, alimentos encurtidos/ confitados (forma de conservar frutas, verduras, pescados, huevos…), alimentos enlatados o preparados (chucrut, sopas).
  • Todos los colectivos: Asegurar fuentes adecuados de calcio en la dieta (en pacientes hipertensos que no tengan una contraindicación como la nefrolitiasis cálcica). Para la población china, es poco habitual que consumen lácteos. Recomendar coles chinas (buena fuente de calcio biodisponible) y tofu procesado con sales de calcio, pescado pequeño con espinas, aparte de legumbres, semillas de sésamo y frutos secos.
  • Todos los colectivos: Promover la realización de actividad física diariamente, debido a que una pérdida de peso de 5% puede ser beneficiosa para reducir el riesgo de morbimortalidad.

Recomendaciones nutricionales para anemia ferropénica

Actualmente, la anemia ferropénica sigue afectando a un porcentaje significativo de la población mundial. Uno de los factores causales podría ser el alto consumo de fibra, fitatos y taninos, que reducen la biodisponibilidad del hierro no–hemo observado en las dietas tradicionales. Se recomienda una dieta rica en hierro con el objetivo de asegurar las ingestas adecuadas de este mineral aumentando su disponibilidad para que sea mejor aprovechado para el organismo. Para aumentar su biodisponibilidad se debe recomendar:

  • Ingesta de alimentos ricos en hierro, como carne roja, pescado, legumbres, frutos secos…
  • Reforzar el uso de activadores, entre ellos el más utilizado es la vitamina C. La vitamina C aumenta la absorción y mejora la asimilación de hierro no-hemo procedente de los alimentos, por lo que es aconsejable incluir cítricos de forma habitual en cada comida: un vaso de zumo de naranja natural, mandarinas, pomelo, kiwi, limón, fresas, chirimoya, papaya, tamarindo, tomate, pimientos…
  • Evitar alimentos ricos en taninos, como el café y el té, ya que dificultan la asimilación de hierro, por lo que es mejor consumirlos fuera de las comidas principales.
  • Limitar el uso de productos con fibra. Los vegetales y cereales integrales contienen ácido fítico que reacciona con algunos minerales como el hierro y el calcio formando sales que impiden su absorción. De todos modos, tomando una fuente de vitamina C cuando consume estos alimentos reduce el efecto inhibidor de los fitatos.
  • Otros inhibidores de la absorción del hierro son los oxalatos, presentes en el chocolate, té, espinacas…
  • Los programas de enriquecimiento de alimentos, principalmente de los cereales de desayuno, pueden ser útiles en los grupos de riesgo.
  • Debe considerarse que los suplementos o ingestas elevadas de calcio pueden producir disminución de la absorción de hierro.

Principios para facilitar el consejo alimentario- nutricional en diversas comunidades étnicas.

Hacia la alimentación de mestizaje saludable

Las dietas tradicionales en todo el mundo se suelen caracterizar por un consumo más elevado de productos de origen vegetal, y por tanto un perfil nutricional más favorable (menor contenido en grasa saturada y mayor en fibra, entre otros) que los patrones dietéticos de países industrializados. Sin embargo, al llegar al país de acogida, los hábitos alimentarios pueden cambiar por los motivos anteriormente mencionados.

Los cambios en el comportamiento alimentario de la población inmigrante suponen cambios nutricionales que no siempre son saludables. Algunos cambios dietéticos sumados a otros hábitos de vida poco saludables (como el sedentarismo, el tabaquismo, etc.) elevan el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la nutrición. Los datos sobre aculturación sugieren que las intervenciones alimentario-nutricionales en población inmigrante deberían incluir consideraciones sobre el nivel de aculturación y que deberían promover el mantenimiento de sus prácticas alimentarias tradicionales que son beneficiosas para su salud.

Competencia cultural

Se ha propuesto la competencia cultural como un enfoque general para mejorar los servicios de salud, que constituye un reto importante para la calidad asistencial ya que implica cambios tanto a nivel institucional como clínico. La competencia cultural clínica consiste en la adquisición de unos conocimientos específicos, unas habilidades y unas actitudes con los que poder ofrecer un tratamiento

adecuado, individualizado y culturalmente sensible. En el siguiente apartado, se encuentran recursos para profundizar en el tema, dado que su envergadura trasciende el enfoque de este módulo.

En resumen, para facilitar que una intervención alimentario-nutricional sea eficaz, se recomienda que el profesional de salud: 1) tenga respeto e interés en conocer la cultura de la persona emigrada. Es decir que sea competente culturalmente, que sepa actuar delante de los diferentes contextos socioculturales y perfiles alimentarios de la población inmigrante más representativa en nuestro entorno 2) sea culturalmente consciente de sí mismo (¿qué considera importante sobre su propia cultura?); 3) sepa cómo actuar ante la barrera idiomática y 4) disponer de materiales adaptados para los grupos de población inmigrante con que tenga contacto.

Consideraciones para la entrevista dietética

Es importante recordar que el grupo étnico no es un bloque homogéneo y la realización de una anamnesis completa debe considerar las creencias culturales, las expectativas del paciente sobre el tratamiento, su eficacia además de la sintomatología clínica. En la entrevista dietética, además de la información básica, se deben contemplar la siguiente información para tener éxito en la intervención terapéutica del paciente inmigrante:

1. Datos socioeconómicos:

  • País de origen, zona (costa, interior, urbano, rural). Existen diferencias importantes en el patrón alimentario según la zona de origen.
  • Nivel de estudios (este factor puede variar de manera significativa dentro del mismo grupo étnico): Sabe leer y/o escribir en su idioma
  • Religión que practica
  • Aculturación: existen varios indicadores para medirlo. Los más frecuentes son:
    • ¿A qué edad se fue de su país?
    • Idioma hablado en casa
    • Sabe leer y/o escribir en el idioma del país de acogida
    • Red social (incluye personas/grupos autóctonos)
    • Recursos económicos disponibles

2. Anamnesis o antecedentes personal y social

  • Percepción cultural de la enfermedad (su visión del problema, y por qué lo sufre…)
  • Usos terapéuticos de los alimentos/ prácticas tradicionales o remedios caseros (p.ej. muchas culturas utilizan la clasificación humoral de alimentos, es decir propiedades “calientes” o “fríos”). Alimento que evitan…
  • Entorno domiciliario (con quien vive, número de personas, cuántos hijos viven en España…)
  • Patrones de sueno/ actividad física

3. Historia dietética

  • Regularidad de los horarios (trabaja fuera de casa)
  • Preferencias/aversiones de alimentos
  • Si consume alimentos/platos autóctonos
  • Intolerancias alimentarias (la lactosa…)
  • Cuantificar azúcar total: tés, refrescos, bebidas caseras (batidos, ponches…), zumos azucarados y néctares, etc.
  • Pediatría:
    • ¿Quién se ocupa de las comidas?
    • En caso de biberón, ¿qué alimento o bebida se utiliza?
    • Prácticas alimentarias inadecuadas: introducción precoz de algunos alimentos que pueden causar intolerancia o alergia (leche de vaca, derivados lácteos, legumbres, huevo, gluten), hábitos alimentarios inadecuados (calorías vacías, consumo excesivo de zumos, poca variedad)
    • Usos terapéuticos de los alimentos/ prácticas tradicionales o remedios caseros

Anexos – Alimentación en las diferentes culturas gastronómicas.pdf

Bibliografía consultada

  1. Delisle HF, Vioque J, Gil A. Dietary patterns and quality in West-African immigrants in Madrid, Nutr J. 2009;8:3. doi: 10.1186/1475-2891-8-3.
  2. Franch-Nadal J, Martínez-Sierra MC, Espelt A, Sagarra-Busquets E, Patitucci- Gómez F, Goday-Arno A; redGDPS. The diabetic immigrant: cardiovascular risk factors and control. Contributions of the IDIME study, Rev Esp Cardiol (Engl Ed). 2013;66(1):39-46.
  3. García-Algar O, Gálvez F, Gran M, Delgado I, Boada A, Puig C, Vall O. Hábitos alimentarios de niños menores de 2 años según el origen étnico de los progenitores en un área urbana de Barcelona, An Pediatr (Barc) 2009;70(3):265-70.
  4. Gil A, Vioque J, Torija E. Usual diet in Bubis, a rural immigrant population of African origin in Madrid, Journal of Human Nutrition and Dietetics 2005;18: 25-32.
  5. Global Burden of Disease GBD 2017 Diet Collaborators. Health effects of dietary risks in 195 countries, 1990–2017: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2017, The Lancet. 2019; 393 (10184): 1958-1972
  6. Grupo de Estudio sobre Inmigración y Salud Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid. Observatorio Permanente de la Inmigración. Mortalidad y principales causas de muerte en la población inmigrante residente en España, 2001-2005. [Internet] Madrid: Ministerio de Trabajo e Inmigración; 2009. [consulta el 18 de agosto de 2020]. Disponible en: http://extranjeros.empleo. gob.es/es/Observatorio PermanenteInmigracion/P ublicaciones/fichas/ archivos/Mortalidad_y_principales _causas_muerte_pobla cion_inmigrante_residente _Espana_2001_2005.pdf
  7. Instituto de Salud Pública. Documentos Técnicos de Salud Pública. Estudio del Mapa Alimentario de la Población Inmigrante Residente en la Comunidad de Madrid: Marroquíes, Ecuatorianos y Colombianos. Madrid: Instituto de Salud Pública/Consejería de Sanidad Comunidad de Madrid; 2002.
  8. Mahan LK, Raymond JL. Krause: Dietoterapia. 14º ed. Barcelona: Elsevier España S.L.U.; 2017.
  9. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Hábitos alimentarios de los inmigrantes en España. Actualización 2007. Madrid: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación; 2007.
  10. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y Fundación Española de la Nutrición (FEN). Evaluación de patrones de consumo alimentario y factores relacionados en grupos de población emergentes: Inmigrantes. [Internet]. Madrid: Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino; 2009. [consulta el 3 de agosto de 2020]. Disponible en: http://www.mapama.gob.es/es/ alimentacion/temas/consumo-y- comercializacion-y-distribucion-alimentaria/ poblaciones_emergentes_tcm7- 7982.pdf
  11. Ngo de la Cruz J y Vidal Ibáñez M. Hábitos alimentarios y aculturación en la población inmigrante. En: Malnutrición en los países industrializados, un reto para el siglo XXI” Alonso Aperte E, Varela Moreiras G ( eds). Nutr Hosp Suplementos. 2008;1(2):34-7.
  12. Ngo J, Román-Viñas B, Ribas-Barba L, Golsorkhi M, Medina MW, Bekkering GE, y col. A systematic review on micronutrient intake adequacy in adult minority populations residing in Europe: the need for action, J Immigr Minor Health. 2014;16(5):941-50.
  13. Osei-Kwasi HA, Nicolaou M, Powell K, Terragni L, Maes L, Stronks K, Lien N,Michelle Holdsworth M. Systematic mapping review of the factors influencing dietary behaviour in ethnic minority groups living in Europe: a DEDIPAC study, Int J Behav Nutr Phys Act 2016; 13: 85. doi: 10.1186/s12966-016-0412-8
  14. Satia-Abouta J. Dietary acculturation and the nutrition transition: an overview, Appl Physiol Nutr Metab 2010;35(2):219-23.
  15. Valerio L, Milozzi J, Figueredo A, Reina MD, Martínez-Cuevas O, Pérez-Quilez O. Prevalencia de diabetes mellitus en inmigrantes indostánicos jóvenes en Santa Coloma de Gramenet, España, Med Clin (Barc) 2006;126(2):53-6.
  16. Vidal M y Ngo de la Cruz J. Diversidad cultural y alimentación. En: Nutrición y Salud Pública- Métodos, Bases científicas y aplicaciones, 2ª ed. Serra Majem Ll, Aranceta Bartrina J y Mataix Verdú J. (eds). Masson: Barcelona; 2006. p.603-17.
  17. Wang H, Naghavi M, Allen C. Global, regional, and national life expectancy, all-cause mortality, and cause-specific mortality for 249 causes of death, 1980–2015: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2015, Lancet 2016;388(10053):1459–1544.
  18. Wang Y, Min J, Harris K, Khuri J, Anderson LM. A Systematic Examination of Food Intake and Adaptation to the Food Environment by Refugees Settled in the United States, Adv Nutr. 2016; 7(6): 1066–1079.
  19. Kolehmainen M. The Nordic Diet. Towards the North by inspiration from the South. Ernahrungs Umschau [Internet]. 2016 Sep; 64.(1): [20-26]. Recuperado a  partir  de:  https://www.ernaehrungs- umschau.de/fileadmin/Ernaehrungs- Umschau/pdfs/pdf_2017/01_17/01_17_neu_mit_Autorenhinweis/EU01_201 7_englisch_Nordic_Diet.pdf
  20. Healthline [Internet]. Joe Leech;2019. The Nordic Diet: An Evidence-Based Review; [aprox 10 p]. Recuperado a partir de: https://www.healthline.com/ nutrition/the-nordic-diet-review#the-diet
  21. World Health Organization (WHO) [Internet]. 2018. Fostering healthier and more sustainable diets – learning from the Mediterranean and New Nordic experience; [aprox 1 p]. Recuperado a partir de: https://www.euro.who.int/ en/health-topics/disease- prevention/nutrition/news/news/ 2018/5/fostering-healthier-and-more- sustainable-diets-learning-from-the-mediterranean-and-new-nordic- experience
  22. Gastronomía & Cía [Internet]. 2008. Diccionario de cocina. Tahini o tahina. [aprox 10 p]. Recuperado a partir de: https://gastronomiaycia. republica.com/2008/04/28/tahini-o-tahina/
  23. Diario de gastronomía [Internet]. 2015. Harira, la tradicional sopa marroquí de garbanzos. [aprox 2 p]. Recuperado a partir de: https://diariodegastronomia.com /harira-la-tradicional-sopa-marroqui-de- garbanzos/
  24. Botanical-online [Internet]. 2020. Propiedades de la Okra. [aprox 4 p]. Recuperado a partir de: https://www.botanical-online.com/plantas- medicinales/okra-propiedades
  25. Hablemos claro [Internet]. L.N. Liliana Ortega Islas; 2017. Pozole [aprox 3 p]. Recuperado a partir de: https://hablemosclaro.org/pozole/
  26. Definición ABC [Internet]. Cecilia Bembibre; 2010. Definición de maíz. [aprox2 p]. Recuperado a partir de: https://www.definicionabc.com/medio- ambiente/maiz.php#:~ :text=El%20ma%C3%A Dz%20es%20uno%20de,asi mismo%20de%20los%2 0m%C3%A1s%20 consumidos.&text=El%20ma%C3 %ADz%20tambi%C3%A9 n%20puede%20ser,la%20regi %C3%B3n% 20de% 20Am%C3%A9rica%20Latina.
  27. Mi Jamaica [Internet]. Gastronomía; 2015. El ackee: la fruta tradicional de Jamaica. [aprox  2 p]. Recuperado a partir de: https://www.jamaicamia.com /2015/03/el-ackee-la-fruta-nacional-de- jamaica/
  28. Directo al paladar México [Internet]. Mary Soco; 2019. Chayotes, todo lo que debes saber sobre esta verdura mexicana. [aprox 6 p]. Recuperado a partir de: https://www.directoalpaladar .com.mx/ingredientes-y- alimentos/chayotes-todo-lo-que- debes-saber-sobre-esta-verdura-mexicana
  29. Tubérculos.org [Internet]. Luis F.Leyva; 2019. Ñame. [aprox 10 p]. Recuperado a partir de: https://www.tuberculos.org/name/
  30. Tubérculos.org [Internet]. Luis F.Leyva; 2019. Jícama (Pelenga). [aprox 10 p]. Recuperado a partir de: https://www.tuberculos. org/jicama-pelenga/
  31. Diario G Noticias Gastronómicas [Internet]. Sabores dominicanos (Michelle Nadín); 2017. El mangú, el manjar que caracteriza a los dominicanos. [aprox 2 p]. Recuperado a partir de: http://saboresdominicanos.org/ Noticia/Diario- G/el-mangu-el-manjar-que -caracteriza-a-los-dominicanos
close

BOLETÍN DE NOVEDADES

Datos opcionales:

(En ocasiones enviamos información específica para una zona o categoría concreta)

He leído y acepto la Política de Privacidad *

Ver Política de Privacidad y Aviso legal

Su dirección de e-mail solo se utilizará para enviarle nuestra newsletter, así como información sobre las novedades de la revista y Editorial Ocronos. Puede utilizar el enlace integrado en la newsletter para cancelar la suscripción en cualquier momento.