Aguja intraósea

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 6–Junio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 6: 1083

Autor principal (primer firmante): Vasilica Negrea Ciobanu

Fecha recepción: 29/05/2024

Fecha aceptación: 26/06/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(6): 1083

Autores:

Vasilica Negrea Ciobanu (TCAE)

Miriam Recio Gómez (TSID)

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Pablo Barragán Ruiz (Celador)

José Carlos Sebastián Presa (Celador)

Montserrat Sanjuán Aragonés (Celador)

Javier Gómez Roldan (celador)

Categoría: CELADOR, TCAE Y TSID

Palabras clave: Aguja intraósea, espacio intraóseo

Introducción

La aguja intraósea es un dispositivo médico utilizado para acceder al espacio intraóseo, es decir, el espacio dentro del hueso, típicamente la médula ósea, para administrar fluidos, medicamentos o para la extracción de muestras sanguíneas cuando el acceso intravenoso es difícil o imposible. Esta técnica se utiliza principalmente en situaciones de emergencia, como en la reanimación cardiopulmonar (RCP) o en pacientes críticos, donde el acceso venoso es difícil de obtener.

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El procedimiento de inserción de una aguja intraósea implica la perforación de la cortical ósea para acceder al espacio intraóseo, donde se puede administrar fluidos o medicamentos directamente al torrente sanguíneo a través del hueso. Es un procedimiento relativamente rápido y sencillo que puede realizarse en diversas ubicaciones anatómicas, como la tibia, el fémur o el húmero.

El uso de la aguja intraósea ha demostrado ser eficaz y seguro en diversas situaciones clínicas de emergencia, y se considera una técnica importante para establecer un acceso vascular rápido en situaciones críticas donde el acceso venoso periférico es difícil o está contraindicado.

Desarrollo

La aguja intraósea se utiliza principalmente en situaciones de emergencia médica donde el acceso intravenoso es difícil o imposible de obtener. Algunas de las situaciones en las que se puede considerar el uso de la aguja intraósea incluyen:

  1. Reanimación cardiopulmonar (RCP) avanzada: En pacientes en paro cardíaco, especialmente en entornos prehospitalarios o en situaciones donde el acceso venoso no se puede lograr rápidamente, la aguja intraósea puede proporcionar una vía de acceso vascular rápida para administrar medicamentos, fluidos y sangre.
  2. Traumatismo grave: En pacientes con traumatismos graves, como traumatismos múltiples o lesiones traumáticas que dificultan el acceso intravenoso, la aguja intraósea puede ser una opción para administrar fluidos y medicamentos de forma rápida.
  3. Pacientes pediátricos: En niños pequeños y lactantes, encontrar una vena adecuada para el acceso intravenoso puede ser desafiante debido a la anatomía vascular en desarrollo y la dificultad para mantener la vía permeable. La aguja intraósea proporciona una alternativa eficaz y rápida para administrar medicamentos y fluidos en estos pacientes.
  4. Pacientes en estado de shock: En pacientes en estado de shock hipovolémico o séptico, es crucial administrar fluidos rápidamente para mejorar la perfusión tisular y estabilizar al paciente. Cuando el acceso intravenoso es difícil o demorado, la aguja intraósea puede ser una opción para administrar líquidos de forma inmediata.
  5. Intoxicaciones graves: En casos de intoxicaciones graves donde es necesario administrar antídotos o agentes terapéuticos de manera rápida y precisa, la aguja intraósea puede ser una vía de acceso efectiva.

El hueso se elige como sitio de acceso en situaciones de emergencia debido a varias razones:

  1. Acceso rápido: En situaciones críticas, como la reanimación cardiopulmonar (RCP) o en pacientes en estado de shock, cada segundo cuenta. La inserción de una aguja intraósea en el hueso proporciona un acceso vascular rápido, que puede ser crucial para administrar medicamentos y fluidos de forma inmediata.
  2. Acceso constante: A diferencia de las venas periféricas, que pueden colapsarse o ser difíciles de localizar en situaciones de emergencia, los huesos proporcionan un acceso vascular constante y confiable. Una vez que se inserta la aguja intraósea, el flujo sanguíneo desde la médula ósea al torrente sanguíneo está garantizado.
  3. Mayor tasa de éxito: En comparación con los intentos repetidos de acceso intravenoso periférico en pacientes críticos, la tasa de éxito de la inserción de una aguja intraósea es alta y menos dependiente de la habilidad del operador. Esto es especialmente importante en entornos prehospitalarios o en situaciones donde se requiere una intervención rápida.
  4. Acceso en pacientes pediátricos: En niños pequeños y lactantes, las venas pueden ser difíciles de encontrar y la inserción de una aguja intravenosa puede ser dolorosa y traumática. La aguja intraósea ofrece una alternativa menos invasiva y más fácil de obtener acceso vascular en estos pacientes.
  5. Barrera anatómica mínima: La médula ósea es rica en vasos sanguíneos y tiene una barrera anatómica mínima, lo que facilita la absorción rápida y eficaz de medicamentos y fluidos en el torrente sanguíneo una vez que se inserta la aguja intraósea.

Conclusión

La aguja intraósea se utiliza en situaciones de emergencia médica donde se necesita un acceso vascular rápido y no se puede obtener acceso intravenoso de manera convencional. Es una técnica valiosa que puede salvar vidas en situaciones críticas.

Bibliografía

  1. https://www.urgenciasyemergen.com/18-pre guntas-respuestas-intraosea-ezio/
  2. https://www.simmedical.cl/producto/aguja-i ntraosea/
  3. https://www5.uva.es/guia_doc ente/backup/2013/476/46223/1/Documento 2.pdf
  4. https://www.enfermeriadeurgencia s.com/images/archivos/RECOMENDACI%C3%9 3N%20CIENT%C3%8DFICA%20intraosea.pdf