Actuaciones de Enfermería ante el consumidor de cannabis

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 9–Septiembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº9: 172

Autor principal (primer firmante): Inmaculada Fernández Bueno

Fecha recepción: 23 de agosto, 2022

Fecha aceptación: 20 septiembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(9) 172

Autoras:

  1. Inmaculada Fernández Bueno
  2. Irene María Rodrigo Liso
  3. Eva María González Micó
  4. Saioa Del Amo Santiago
  5. Rosa Ana Escalona Almendro
  6. Adriana Lorena Laffont Noya

Categoría: TCAE

Palabras clave: cannabis |consumo |planta |derivados |continúan |cáñamo |aparecen | buscando |conocido |ambiente

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Una de las drogas más viejas y más consumidas es la sustancia que se extrae de los brotes floridos de la planta del CÁÑAMO, el cáñamo o cannabis es una planta exitosa a partir de la prehistoria cuyas fibras fueron de enorme utilidad (ropa, calzado, cuerdas, etcétera.), su semilla se puede comer, además ha sido usada en la medicina y obviamente como uso lúdico y recreativo.

La mayoría de los botánicos permanecen de consenso en tener en cuenta 3 especies de esta planta:

  • Cannabis Sativa (más común en el continente europeo y África). Es la más alta con 2 a 5 metros y sus ramificaciones son demasiados separadas.
  • Cannabis Ruderalis (Rusia), la más pequeña, con medio metro de elevación con escasas o ni una ramificación.
  • Cannabis Sugiere (Sudeste Asiático), de 1 a 1,5 metros, densamente ramificada y con forma piramidal.

Hay en la actualidad varios híbridos de estas razas puras, potenciado prácticamente por los cultivos artificiales de invernadero, en las que se buscan especies con un más grande rendimiento, tomando en cuenta un más grande rendimiento una más grande concentración de inicio activo y ciclos de vida más rápidos.

El cannabis es una planta herbácea anual con tallo erecto. Es una planta dioica (tallo macho y tallo hembra) siendo las hembras más frondosas y duraderas. Las hojas son palmiformes de 5 a 7 segmentos largos y profundamente dentadas. Su cultivo óptimo es en clima húmedo y cálido.

Patrones de consumo

Las vías de administración más utilizadas son la inhalada-fumada y la vía oral (en comestibles). Siendo la primera más rápida en su acción.

El consumo abarca desde un uso ocasional (en fiestas, fines de semana, etc.), hasta un uso compulsivo. El uso experimental es muy común sobre todo en los adolescentes, comprobar de primera mano los efectos. Según algunos estudios, aproximadamente el 10% de las personas que han probado el cannabis continúan su consumo crónico, aunque al final de la segunda década de su vida o en el inicio de la treintena dejan de consumirlo.

Existe un tipo de consumo “terapéutico” entre enfermos mentales, los más estudiados son los diagnosticados de esquizofrenia encontrándose que un 30-50% de estos pacientes consumen cannabis. Con uso “terapéutico” nos referimos a que parece ser que el consumo de esta sustancia alivia síntomas psicológicos (ansiedad, depresión, etc.) e incluso efectos secundarios sobre la medicación, sería una especie de “automedicación” por parte del sujeto enfermo buscando en cierta manera un equilibrio. Hay teorías que relacionan el consumo de drogas como búsqueda de un bienestar que falta.

También existe el consumo de cannabis buscando su efecto terapéutico en enfermedades que cursan con dolor, vómitos, anorexia, tales como procesos oncológicos, SIDA, etc.

Efectos

Los efectos aparecen rápidamente tras inhalar el humo de un cigarrillo de cannabis, con un “pico” máximo a los 10-30 minutos siguientes, y duran aproximadamente tres horas.

Por vía oral se necesita aumentar la dosis de 2 a 4 veces para presentar los mismos efectos que al ser fumado.

La intensidad de los efectos psíquicos y físicos que aparecen tras el consumo de cannabis van a verse modificados por la interacción de diferentes factores: droga (calidad, cantidad, forma de consumo, etc.), individuo (personalidad, estado de ánimo, expectativas del consumo, etc.) y del ambiente (conocido o desconocido, lugar tranquilo, en grupo, etc.).

El consumo de derivados del cannabis suele producir:

  • Sensación de bienestar.
  • Euforia.
  • Relajación o hiperestimulación.
  • Somnolencia.
  • A veces risas espontáneas.
  • Impresión de que el tiempo pasa más lentamente.
  • Despersonalización (sensación de extrañeza y falta de realidad de uno mismo).
  • Alteraciones de la percepción, atención, proceso de la información.
  • Dificultades en la coordinación (riesgo en ciertas actividades, ej. conducir).
  • A veces, aumento de la suspicacia y retraimiento social.
  • Reacción conjuntival (ojos enrojecidos).
  • Aumento del apetito.
  • Sequedad de boca.
  • Taquicardia.
  • Trastorno delirante (en ocasiones) habitualmente de contenido persecutorio. Puede ser diagnosticado erróneamente como esquizofrenia.
  • Interrupción de la continuidad del discurso (lagunas) y lenguaje monótono.
  • Desinhibición.

Otros efectos

  • Analgesia: es un efecto conocido y estudiado, se identifican metabolitos más activos analgésicamente que sus compuestos iniciales, entre ellos el 9-nor-9, b-OH- hexahidrocannabinol, levonantradol, etc. De hecho, antagonistas del receptor CB1 (receptor del sistema endocannábico) produce hiperalgesia.
  • Aumento de la ingesta: hay una sensación de hambre y apetito sobre comidas dulces. Se desconoce el mecanismo.
  • Antiemético: efecto conocido y desconocido mecanismo.
  • Anticonvulsivante: en este campo del delta-9-THC y cannabidiol han sido suficientemente estudiados y queda demostrada su actividad anticomicial siendo incluso algunos de sus metabolitos más potentes que ellos (ej. 11-OH-delta-9-THC).
  • Antiinflamatorio.
  • Broncodilatadora: el efecto agudo del THC es la broncodilatación, aunque los fumadores crónicos puedan presentar bronquitis y asma por la irritación del humo del cigarro.

Plan de actuación

La intoxicación cannábica, tratará cualquier cuadro inducido como puede ser crisis de angustia, trastorno confusional o trastorno psicótico. Si no presenta ninguno de estos cuadros no se requiere ningún tratamiento específico.

El abuso requiere tratamiento psicoterapéutico para reforzar la decisión de la persona que desea dejar el consumo. Se puede utilizar un tratamiento farmacológico de apoyo como sedantes para evitar los posibles efectos de un síndrome de abstinencia y los antidepresivos.

Bibliografía

  1. Cocaña [Internet]. Svcomunicacion.com. [citado el 3 de julio de 2022]. Disponible en: https:// svcomunicacion.com/ adolescentes/información -sobre-drogas/cocaina
  2. Práctica Deportiva y Drogodependencias [Internet]. Scribd. [citado el 3 de julio de 2022]. Disponible en: https://es.scribd.com/document/ 441720239/Practica-deportiva-y- drogodependencia
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