Actuación del policía local ante un ciudadano con brote psicótico

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 10–Octubre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº10: 18

Autor principal (primer firmante): Antonio Barragán Cabrera

Fecha recepción: 27 de Septiembre, 2021

Fecha aceptación: 1 de Octubre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(10): 18

Autores: Antonio Barragán Cabrera, Germán Rojas Jiménez

Resumen

Un brote psicótico desorganiza la personalidad de manera extrema, haciendo que el individuo tenga comportamientos bizarros, gritos, amenazas, donde el individuo rompe totalmente el contacto con la realidad. Estos episodios son peligrosos para la persona en cuestión y para quienes los rodean.

Las causas que producen el brote psicótico pueden ser diversas. Existen ciertas maneras de comportamiento en personas que van a padecer un brote psicótico, manifestándose previamente.

Es fundamental que el policía local tenga nociones básicas sobre qué es un brote psicótico y las diferentes causas por las que se puede desencadenar, sabiendo actuar de forma eficaz ante un ciudadano cuando presente un episodio de ruptura con la realidad.

Palabras clave: brote psicótico, actuación, policía local, enfermedad mental.

Introducción

Los trastornos psicóticos son enfermedades mentales graves donde la persona pierde el contacto con la realidad. Un síntoma característico de este tipo de psicopatologías son los brotes psicóticos.

Se define como brote psicótico a la ruptura de la realidad en forma temporal. Este episodio sucede de manera abrupta e interfiere en la vida diaria de la persona afectada.

Esta ruptura con la realidad puede suceder por distintos motivos. Algunos pacientes con trastorno bipolar o trastorno límite de la personalidad también pueden experimentar un brote psicótico. La esquizofrenia o el trastorno paranoide, son enfermedades donde si el paciente no mantiene la medicación o no se medica, puede ocasionar varios brotes psicóticos a lo largo de su vida.

Una vez se establece la ruptura con la realidad de forma temporal, la persona que lo está padeciendo, no es capaz de distinguir si lo que está sucediendo es real o ficticio. En el interior de la mente del individuo se producen pensamientos o imágenes que éste atribuye como verdaderos o auténticos. En muchos casos, puede estar escuchando voces en su interior o creer que alguien le está persiguiendo. En los casos más graves, se puede llegar a la muerte.

Un brote psicótico desorganiza la personalidad de manera extrema, haciendo que el individuo tenga comportamientos bizarros, gritos, amenazas, donde el individuo rompe totalmente el contacto con la realidad.

Estos episodios son peligrosos para la persona en cuestión y para quienes los rodean.

Generalmente, el primer brote psicótico suele aparecer entre los 16 y los 23 años, pudiendo repetirse en mayor o menor grado durante la vida. Habitualmente, se diagnostica cuando los síntomas son más graves de lo normal, suceden con mayor frecuencia y son de mayor intensidad.

Las causas que producen el brote psicótico pueden ser diversas. Entre ellas están:

  • Estrés frecuente y constante prolongado en el tiempo, agotando las reservas de contención de la conducta.
  • Consumo de drogas, en especial aquellas que tienen un principio alucinógeno.
  • Consumo de alcohol.
  • Enfermedades mentales: esquizofrenia, trastorno bipolar en el período maníaco y el trastorno límite de la personalidad.
  • Uso inadecuado o reacciones adversas de determinados medicamentos.
  • Presencia de algún tipo de infección generalizada (septicemia) o localizada a nivel cerebral o del sistema nervioso.
  • Existencia de un tumor en un punto del cerebro no diagnosticado.
  • Como aviso o consecuencia de un accidente cerebrovascular.
  • Enfermedades de carácter inflamatorio, incluida la esclerosis múltiple.

Existen ciertas maneras de comportamiento en personas que van a padecer un brote psicótico, manifestándose en forma previa como:

  • Ideas de extrañeza.
  • Comportamiento desorganizado.
  • Elevada suspicacia.
  • Descuido de su aspecto personal.
  • Aislamiento social, ausentismo laboral/escolar.
  • Cambios en los hábitos o forma de vestir.
  • Ansiedad.
  • Problemas para dormir.
  • Falta de motivación.

Una de las principales maneras de evitar el brote es el apoyo con el que el individuo pueda contar de su familia o entorno más cercano, facilitando con ello su reinserción en la sociedad.

Es importante acudir al médico lo antes posible, puesto que ante la aparición del primer brote ha de estudiarse con precisión el caso en concreto, evitando así que se incremente su estado, causando la aparición de alucinaciones u otros tipos de delirios.

Es fundamental que el policía local tenga nociones básicas sobre qué es un brote psicótico y las diferentes causas por las que se puede desencadenar, sabiendo actuar de forma eficaz ante un ciudadano cuando presente un episodio de ruptura con la realidad.

Objetivos

General

  • Establecer la actuación del policía local ante un episodio de brote psicótico en un ciudadano.

Específico

  • Establecer qué es un brote psicótico.
  • Establecer las causan que pueden desencadenarlo.
  • Conocer el comportamiento previo del ciudadano y los síntomas que experimenta antes de padecer el brote.
  • Conocer las secuelas que puede dejar el brote.

Metodología

Se ha llevado a cabo una búsqueda sistemática de la bibliografía realizando una síntesis de toda la información encontrada sobre la actuación que debe llevar a cabo un policía local ante un ciudadano que está padeciendo un brote psicótico. La búsqueda se ha realizado en diferentes bases de datos científicas como: Elsevier, Cuiden, Dialnet, Medline y Redalyc, en las cuales se han encontrado numerosos artículos publicados en diferentes idiomas. También se ha utilizado el Buscador Google Académico. La búsqueda a tenido lugar durante el periodo de julio a septiembre de 2021.

De los numerosos resultados encontrados, se han seleccionado todos aquellos artículos que se han considerado que mantenían una estrecha

relación con el objetivo del trabajo a estudio, de los cuales finalmente se han incluido 9 artículos por cumplir los criterios de inclusión establecidos, de donde se ha recolectado buena información de ellos. Se han empleado palabras clave como: brote psicótico, actuación, policía local, enfermedad mental.

Los criterios de inclusión establecidos han sido:

  • Bibliografía en español, inglés y portugués.
  • Acceso a texto completo.
  • Acceso a texto gratuito.
  • Cualquier estudio con independencia del tipo de diseño.
  • Artículos y libros de texto que aportasen información relevante sobre el objetivo del trabajo.

A partir de los descriptores utilizados en español, se han encontrado escritos en portugués que han sido incluidos en la revisión.

Los criterios de exclusión han sido:

  • Artículos que no cumplen con los criterios de inclusión establecidos.
  • Artículos publicados por duplicado.

Resultados

Existen brotes psicóticos aislados que no aparecen nunca más y otros que están asociados a enfermedades mentales, los cuales se producen según progresa la enfermedad. En el caso de la esquizofrenia, cada brote provoca un deterioro que altera el juicio de la persona en su totalidad.

Las consecuencias post brote psicótico son diferentes en pacientes donde es producido a partir del consumo de sustancias que en los causados por una esquizofrenia u otro trastorno psicótico.

En el brote psicótico hay un desequilibrio químico que a su vez se combina con lo genético, lo adquirido, lo familiar y el factor desencadenante. La desorganización psíquica es importante, puesto que, al estar el individuo desfasado de la realidad, puede ser peligroso para sí y para terceros.

Cuando aparece un brote psicótico el policía ha de saber que la persona presenta alucinaciones (percepción sin objeto) y delirios (pensamientos incoherentes), los cuales están acompañados de un estado de excitación psicomotriz (gritos, llantos inmotivados y descontrolados y verborrea desbordante).

En este estado de situación, es difícil contener al paciente y, generalmente, debe ser medicado con antipsicóticos y antiimpulsivos para poder trasladarlo al servicio de psiquiatría.

Es importante saber actuar ante un ciudadano con brote psicótico. Quienes están cerca de él, tienen que pedir ayuda a servicios de emergencia, puesto que estas crisis suelen representar una amenaza para quienes la padecen, ya que pueden coger elementos a modo de defensa que pueden herirlos o lastimar a quienes lo rodean, incluso, en el peor de los casos, provocarles la muerte o provocarse el suicidio.

Cuando la policía ha sido avisada y solicitada para asistir a un ciudadano con esta patología, es importante que sepa cómo actuar de forma adecuada.

Primero se debe saber que:

  • En muy raras ocasiones, el individuo afectado pierde de forma repentina el control total de su mente, sus emociones y/o comportamiento.
  • Generalmente, la familia y/o amigos cercanos, observan con anticipación síntomas que indican una posible crisis: falta de sueño, dedicación ritual a ciertas actividades, desconfianza, explosiones inesperadas de mal humor, etc.
  • Es muy frecuente que la crisis sea el resultado de que el individuo haya dejado de tomar la medicación o esté consumiendo estupefacientes o ingiriendo alcohol.

Durante una crisis:

  • Es muy probable que la persona afectada se siente aterrada por haber perdido el control mental y emocional.
  • Durante los estados de crisis, el afectado escucha voces, tiene alucinaciones y puede actuar de acuerdo a las alucinaciones que está sufriendo.
  • Es importante mantener la calma, sin amenazar ni gritar al paciente, utilizando frases sencillas con un tono pausado y claro.
  • Durante los momentos de crisis hay que tratar que estén por lo menos dos personas con el afectado. Una de ellas se encargará de llamar al servicio de urgencias y/o a la policía, mientras que la otra permanecerá con el paciente.
  • No hay que reñir con la familia sobre las “mejores estrategias” para resolver la situación o sobre quién es culpable de lo que está sucediendo. No es el momento apropiado para ello.
  • Si el afectado está sentado, no hay que ponerse de pie frente a él, hay que sentarse cerca de él pero evitando el contacto visual directo y sin tocarle procurando concederle lo que nos solicite, siempre que no sea peligroso o irrazonable.
  • Hay que situarse entre el afectado y la salida, pero sin llegar a bloquear el acceso a la puerta.
  • Lo más probable es que el afectado tenga que ser hospitalizado. Hay que tratar de convencerlo para que lo haga de forma voluntaria, evitando tener un tono condescendiente o autoritario.
  • El policía debe entender que el paciente necesita una evaluación psiquiátrica y que se le ha llamado para que ayude. El policía debe estar informado sobre si el afectado ha estado hospitalizado anteriormente y si tiene o no acceso a armas o utensilios punzantes.

Situaciones en las que debe intervenir la policía:

  • En cualquier situación en la que puede ser de gran utilidad su ayuda.
  • Cuando un paciente con patología psiquiátrica esté bajo los efectos de drogas o alcohol y esté teniendo un comportamiento inadecuado.
  • Cuando exista alguien deambulando con síntomas de desorientación. En los casos en los que el individuo se encuentre agitado o nervioso por la calle, simplemente puede ser porque se haya desorientado y no sabe regresar al domicilio o lugar donde se encuentra su familia o cuidador. En estos casos, el policía le preguntará qué es lo que necesita, siendo esta la mejor forma de decirle que se le va a ayudar. Siempre hay que hablarle con calma, sin elevar la voz, despacio, observando que oye lo que se le está diciendo y hacerle saber que sería bueno que un policía le acompañara.
  • Si se aprecia que el individuo está con la mirada perdida o diciendo incoherencias o cosas carentes de lógica, hay que sospechar que está teniendo alucinaciones, siendo preciso que reciba asistencia médica.
  • Cuando se observe que una persona no muestra un comportamiento lógico, por ejemplo, quedándose sentado durante horas en un lugar sin hacer nada, con una postura extraña mantenida, deambula, habla solo, etc.
  • Cuando alguien esté implicado en alguna agresión o delito de sangre (no hay que olvidar que sus capacidades intelectivas y volitivas se encuentran disminuidas).

Conclusión

Ante una situación de este tipo, el policía local debe mantener la calma para conseguir que la persona que sufre el episodio también se tranquilice de manera progresiva. En los casos más graves, puede ser necesario solicitar ayuda médica de urgencia.

Es fundamental actuar de forma adecuada, manteniendo un tono de tranquilidad con el individuo, no forzándolo u obligándolo a actuar de otra manera, no llevarles la contraria, etc.

La seguridad está, ante todo, tanto del paciente como del resto de ciudadanos, por eso, el policía local debe velar en todo momento porque no suceda ningún altercado donde pueda salir herido cualquier individuo.

Es importante que el policía local tenga nociones básicas sobre los brotes psicóticos, puesto que es una situación que sucede habitualmente y va en aumento, puesto que las enfermedades mentales tienen una alta incidencia en la sociedad actual.

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