Funciones del TCAE en el aseo de un paciente encamado

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 12–Diciembre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº12: 384

Autor principal (primer firmante): Asela Fernández Rodríguez

Fecha recepción: 9 de Diciembre, 2021

Fecha aceptación: 26 de Diciembre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(12) 384

Autora: Asela Fernández Rodríguez

Palabras clave

Aseo, encamado, higiene, piel.

Resumen

Mediante el aseo, logramos que el paciente se sienta mejor. Gracias al aseo, lograremos unos beneficios tales como, la mantención de la piel en buen estado, para que no se produzcan ningún tipo de brecha que pudiese disminuir o anular la barrera de protección que nos da la piel.

Introducción

Gracias al aseo en pacientes encamados logramos que estos tengan una mejor autoestima al verse liberados del mal olor que produce la sudoración y una sensación de bienestar.

El aseo personal se realizará sobre toda la superficie corporal.

Lo realizaremos por la mañana y acto seguido cambiamos las sábanas de la cama.

El aseo de pacientes encamados se realizará a aquellos que aun teniendo movilidad por la patología que presenta en el momento no se pueden levantar de la cama.

Objetivos

  • Eliminar mediante el aseo toda sustancia que se ha adherido a la piel del paciente tales como polvo.
  • Eliminar las células muertas que se acumulan en la piel para lograr el funcionamiento correcto de esta.
  • Estimulamos el movimiento de las articulaciones en pacientes que no se pueden mover gracias a los movimientos que se realizan mediante el aseo.
  • Gracias al aseo que se le realiza al paciente podremos observar si presenta algún signo de afección en la piel tales como eczemas, úlceras, irritación, etc.…
  • Eliminaremos el sudor.

Resultados

Material necesario para el aseo de un paciente

  1. Salvacamas
  2. Guantes
  3. Carro de ropa sucia
  4. Palangana
  5. Agua
  6. Esponja
  7. Jabón
  8. Crema hidratante
  9. Toallas
  10. Sabanas para mudar la cama
  11. Camisón
  12. Cuña
  13. Cortauñas
  14. Suero salino
  15. Peine
  16. Bolsas de basura
  17. Gasas

Procedimiento a seguir en el aseo

  • Explicar al paciente el procedimiento que se le va a efectuar.
  • Nos lavamos las manos.
  • Nos pondremos los guantes.
  • Daremos la cuña para que realice sus necesidades.
  • Si estuviese en una habitación compartida colocaremos un biombo o una cortina para salvaguardar la intimidad del paciente.
  • Quitaremos el camisón al paciente con cuidado por si tuviese conectada alguna vía para evitar sacarla.
  • Lo cubriremos con la sabana.
  • Colocaremos el salvacamas.
  • Colocaremos cerca de nosotros todo el material que vayamos a utilizar.
  • Verter agua templada en la palangana.
  • Comenzaremos por los ojos, si estos tuviesen alguna secreción se lavarán con una gasa y suero, a continuación, se lavarán los ojos con una gasa y agua sin jabón. Utilizaremos para cada ojo una gasa distinta. Y se limpiara del lagrimal hacia afuera.
  • A continuación, se limpiará con otra gasa y sin usar jabón todo el pabellón auditivo sin introducir nada en el interior de este.
  • Lavamos el resto de la cara sin usar jabón y la secaremos dando pequeños toques, nunca arrastraremos la toalla por ninguna superficie corporal que se vaya a secar.
  • Ahora ya utilizaremos para el resto de las partes que se van a lavar una esponja y agua con jabón.
  • Seguiremos por el cuello, hombros, axilas, brazos, manos, tórax y abdomen. Secáremos una vez hayamos terminado.
  • Cambiamos el agua y la esponja.
  • Lavamos las piernas y los pies y secaremos una vez acabemos de lavar.
  • A continuación, lavamos la zona genital deberemos tener en cuenta que se realiza de manera distinta en hombres y mujeres.

En hombres

  • Se colocará en decúbito supino y con las piernas abiertas.
  • Se colocará la cuña.
  • Limpiar con la esponja jabonosa el pene y los testículos.
  • Retirar hacia atrás el prepucio para poder limpiar el glande y el surco balano- prepucial con movimientos circulares y siempre desde el meano hacia afuera.
  • Aclarar con abundante agua.
  • Secar suavemente la zona.

En mujeres

  • La colocaremos en decúbito supino con las piernas abiertas y ligeramente flexionadas.
  • Colocamos la cuña.
  • Comenzaremos por el pubis y los labios mayores.
  • Separaremos los labios mayores y limpiaremos de adentro hacia afuera y de arriba abajo los labios menores, vestíbulo perineal y región anal.
  • Aclaramos con agua a chorro y secaremos la zona.
  • En ambos casos retiraremos la cuña y cambiaremos el agua y la esponja.
  • Pondremos al paciente en decúbito lateral y lavamos el cuello, la espalda y los glúteos con la esponja y utilizaremos agua con jabón.
  • Aclararemos y secaremos.
  • Aplicaremos crema hidratante.
  • Cambiaremos las sábanas.
  • Colocaremos al paciente un camisón limpio.
  • Cortaremos las uñas si fuese necesario.
  • Dejaremos al paciente en posición cómoda.
  • Recogeremos todo el material utilizado.

Conclusiones

El TCAE deberá respetar en todo momento la intimidad del paciente, con el fin de lograr la relajación de este y conseguir un bienestar mayor para el paciente. Gracias al aseo el TCAE podrá observar mejor la totalidad del cuerpo del paciente y así poder valorar el estado en el que se encuentra la piel con el objetivo de evitar irritaciones, úlceras, eczemas, etc.…

Bibliografía

  1. www.sspa.juntaandalucia. es.B_1 Higiene del paciente en cama.
  2. www.bizt.es. aseo del paciente encamado.