Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 10–Octubre 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 10: 532
Autor principal (primer firmante): Magdalena Rojo Gamba
Fecha recepción: 12/08/2025
Fecha aceptación: 29/10/2025
Ref.: Ocronos. 2025;8(10): 532
Autora: Magdalena Rojo Gamba
Introducción
Los accidentes laborales son una preocupación constante en todos los sectores productivos, pero en el ámbito sanitario adquieren una relevancia especial debido a las características propias del trabajo y los desplazamientos asociados. Uno de los tipos más comunes y, a menudo, menos visibilizados, son los accidentes in itinere, es decir, aquellos que ocurren durante el trayecto habitual de ida o vuelta entre el domicilio del trabajador y su lugar de trabajo.
¿Qué es un accidente in itinere?
Según el artículo 156.2.a de la Ley General de la Seguridad Social, un accidente in itinere es “aquel que sufre el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo”. Para ser considerado como tal, el accidente debe cumplir ciertos requisitos:
- El trayecto debe ser el habitual y normal.
- No debe haber interrupciones o desvíos por motivos personales.
- Debe producirse en un tiempo razonable en relación con el horario laboral.
- El lugar de destino debe ser el centro de trabajo o el domicilio habitual.
Especificidad del sector sanitario
El sector sanitario es especialmente vulnerable a los accidentes in itinere por diversas razones:
- Trabajo por turnos y nocturnidad: Muchos sanitarios trabajan en horarios rotativos o de noche, lo que implica desplazamientos en condiciones de menor visibilidad, mayor fatiga y menor frecuencia del transporte público.
- Estrés y carga mental: Las jornadas intensas y emocionalmente exigentes pueden afectar la atención y la concentración durante el desplazamiento.
- Pluriempleo y centros múltiples: Es frecuente que los profesionales sanitarios trabajen en varios centros, aumentando la exposición al riesgo en carretera.
- Zonas rurales o alejadas: En áreas con difícil acceso o escasa infraestructura de transporte, los sanitarios deben utilizar su vehículo propio durante largos trayectos.
Estadísticas y datos relevantes
En España, los accidentes in itinere representan entre el 11% y el 13% del total de accidentes laborales con baja según datos del Ministerio de Trabajo. En el sector sanitario y de servicios sociales, esta proporción puede ser algo superior debido a la alta feminización del sector (más del 75%), ya que los datos muestran una mayor incidencia de accidentes in itinere en mujeres trabajadoras.
Por ejemplo, según el informe de siniestralidad del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), en 2023 se produjeron en el sector sanitario más de 7.000 accidentes in itinere con baja, muchos de ellos relacionados con el uso del coche o el transporte público. Aunque la mayoría son leves, también se han registrado accidentes graves e incluso mortales.
Implicaciones legales y laborales
Cuando un accidente in itinere es reconocido como accidente laboral, el trabajador tiene derecho a:
- Prestación económica por incapacidad temporal.
- Atención médica a cargo de la mutua colaboradora o el sistema público de salud.
- Posibles indemnizaciones si existe incapacidad permanente o fallecimiento.
Sin embargo, la calificación del accidente como laboral puede ser discutida si no se cumplen los requisitos formales mencionados. Existen numerosos litigios donde la jurisprudencia ha tenido que valorar aspectos como la desviación del trayecto por causas justificadas, el uso de un medio de transporte concreto o la compatibilidad de horarios.
Medidas de prevención
Aunque los accidentes in itinere ocurren fuera del lugar de trabajo, la empresa tiene un papel activo en su prevención, especialmente en sectores como el sanitario, donde el riesgo es elevado. Algunas buenas prácticas incluyen:
- Formación y sensibilización: Informar a los trabajadores sobre riesgos viales, fatiga, consumo de medicamentos o alcohol, y distracciones como el uso del móvil.
- Gestión de turnos: Evitar cambios bruscos de horario o jornadas excesivas que contribuyan al agotamiento.
- Facilitación de transporte: En zonas rurales, proporcionar transporte corporativo o coordinar rutas compartidas.
- Evaluación de riesgos: Incluir el riesgo in itinere en la planificación preventiva de riesgos laborales.
- Promoción del teletrabajo administrativo: Para parte del personal no asistencial, puede reducir desplazamientos innecesarios.
En el caso del personal que utiliza vehículos de empresa o propios para visitas domiciliarias, como enfermeros o técnicos, deben considerarse también los accidentes en misión, que tienen otra categoría legal pero similares implicaciones preventivas.
Conclusión
Los accidentes in itinere constituyen una realidad importante y creciente en el ámbito sanitario. Factores como la turnicidad, el estrés, la dispersión geográfica y las condiciones del transporte contribuyen a aumentar el riesgo. Aunque ocurren fuera del centro de trabajo, deben considerarse como parte integral de la seguridad laboral, abordándolos mediante formación, planificación de horarios y políticas de movilidad laboral. La implicación tanto de la administración pública como de las entidades sanitarias es clave para proteger al personal que garantiza la salud de la población.
Bibliografía
- Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). “Estadísticas de siniestralidad laboral 2023”. Disponible en: https://www.insst.es.
- Ley General de la Seguridad Social. Artículo 156.2.a.
- Ministerio de Trabajo y Economía Social. “Informe anual de accidentes de trabajo con baja 2023”.
- Monereo Pérez, J.L. (2020). Accidentes in itinere y su consideración como accidente de trabajo. Revista de Derecho Laboral.
- González Jurado, M.Á. (2019). Riesgos laborales en el personal sanitario. Consejo General de Enfermería.
- Fundación Mapfre. (2021). Movilidad laboral segura y sostenible.


