Absceso hepático gigante, un reporte de caso

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 12–Diciembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 12: 370.4

Autor principal (primer firmante): Maximiliano Escamilla Zuñiga

Fecha recepción: 11/12/2023

Fecha aceptación: 23/12/2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(12): 370.4

Autores: Escamilla M. Rivera M,

Membership:

General Surgery Service, Regional General Hospital 58 IMSS

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Department of Nutrition and Medicine, University of Guanajuato

Resumen

Se presenta reporte de un paciente masculino de 33 años de edad, el cual acude al servicio de urgencias con un cuadro de 1 semana de evolución con dolor en hipocondrio derecho asociado a tinte ictérico, se realizan estudios de control, revelando absceso hepático de 940 cc en lóbulo derecho, se procede a realizar laparotomía exploradora con hallazgo de hepatomegalia, absceso hepático en el segmento 6, 7 y 8 de Couinaud con drenaje de 500 cc aproximadamente. liquido libre en cavidad citrino, se comienza con terapia antibiótica de amplio espectro, paciente con buena evolución en su postquirúrgico, por lo que se decide su alta a domicilio con esquema de erradicación de entamoeba histolytica.

En este documento se presenta un reporte de caso, así como una revisión de la bibliografía en relación a abscesos hepáticos y su manejo quirúrgico.

Palabras Clave: Absceso Hepático, Enfermedades Hepáticas, Amebiasis

Introducción

Los abscesos tienen una distribución global, aunque la incidencia varía significativamente entre diferentes países, desde más de 900 casos en un período de 10 años en países asiáticos como Taiwán, Singapur y Corea del Sur hasta 23 casos en el mismo período en regiones no asiáticas.

En Estados Unidos, la incidencia de absceso hepático es de 2,3 por 100.000, predominantemente en hombres mayores y la diabetes y el cáncer se consideran factores de riesgo para el desarrollo de absceso hepático.

El patógeno más común aislado en este entorno fue Streptococcus milleri seguido de Klebsiella pneumoniae. Esto difiere de Corea del Sur y Taiwán, donde K. pneumoniae es el patógeno más común encontrado (2)

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Entamoeba histolytica es un protozoo que causa y la causa más común de infección por parásitos intestinales en viajeros que regresan. Entamoeba histolytica se distribuye globalmente con mayores tasas de infección en los países de ingresos medianos bajos (en comparación con los de ingresos altos. países.

Además, una proporción importante de los casos en los países de ingresos altos suele ser importados, mientras que los casos no importados suelen afectar a pacientes inmunodeprimidos. La infección está asociada a malas condiciones de vida y contaminación del agua potable. (2)

Se comenta un caso de un Paciente masculino de 33 años de edad, sin antecedentes crónico-degenerativos, alérgicos o quirúrgicos de importancia, fumador activo desde los 15 años a razón de 2 cigarrillos al día. Refiere ser consumidor de alcohol desde los 18 años, con ingesta hasta de 72-96 cervezas entre los días viernes-domingo y 1 botella de tequila, de forma ocasional.

Ocupación: auxiliar en una fábrica de zapatos desde el 2008. Religión católica, padre de 3 niños, quien vive en una casa con otras 8 personas. Detalla ser consumidor de dieta rica en grasas y picante, así como de alimentos fritos.

Refiere iniciar su padecimiento actual una semana previa a su ingreso al servicio de urgencias, con cuadro clínico caracterizado por dolor abdominal, localizado en región epigástrica y en hipocondrio derecho. De tipo cólico biliar intenso, 8/10 en escala análoga, de carácter intermitente, acompañado de múltiples episodios de náuseas y de vómitos de contenido gastroalimentario. 3 días previos a su valoración, comienza con picos febriles no cuantificados, esporádicos, así como de intolerancia a la vía oral e ictérica mucotegumentaria, por lo decide acudir al servicio de urgencias para su valoración. A su ingreso, se toman signos vitales y se pide valoración por Cirugía General. 

Paciente consciente, alerta, con Escala de Coma de Glasgow de 15 puntos, sin deterioro neurológico. Cráneo normocéfalo, sin exostosis o endostosis y sin lesiones. Pupilas isocóricas, normorreactivas, con pupilas de 2 mm de diámetro. Reflejo fotomotor indirecto, consensual y de acomodación simétricos, sin limitación en los movimientos extraoculares.

Cuello cilíndrico, con pulsos carotídeos de buena intensidad, sin ingurgitación yugular bilateral, ni adenopatías palpables. Tórax normolíneo, hipoventilación bibasal, sin evidencia de estertores crepitantes, sibilantes o roncantes. Frémito vocal presente, sin pectoriloquia áfona. Abdomen plano, con timpanismo generalizado y ruidos peristálticos aumentados en adecuada intensidad y frecuencia. Dolor a la palpación superficial de región epigástrica y en hipocondrio derecho, con signo de Murphy negativo. Resistencia muscular voluntaria, sin datos de irritación peritoneal. Extremidades sin alteraciones, con llenado capilar inmediato. 

Se toman laboratoriales en las cuales se reportan los siguientes hallazgos de relevancia clínica: leucocitosis a expensas de 22, TGO de 234 U/L, TGP 182 U/L, DHL 421 U/L, FA 267 U/L, BT 1.5 mg/dl, BD 0.9 mg/dl, amilasa 38, lipasa 51.

Se realiza tomografía abdominal trifásica, en la que se evidencia: hepatomegalia, con zonas nodulares sugestivas de infiltración a grasa focal, con mínima dilatación de la vía biliar intrahepática, sin asociación extrahepática. Absceso hepático derecho, con volumen calculado de 940 cc, así como derrame pleural derecho po lo que se decide pasar a quirófano, se realiza una laparotomía exploradora con los siguientes hallazgos: de hepatomegalia, absceso hepático en el segmento 6, 7 y 8 de Couinaud con drenaje de 500 cc aproximadamente. liquido libre en cavidad citrino.

Discusión

En el manejo de un absceso hepático la cirugía fue el método de tratamiento preferido hasta la década de 1980, cuando se descubrió que el drenaje percutáneo era seguro y eficaz. La cirugía rara vez está indicada en países con capacidades de drenaje guiado por radiología; Actualmente, más del 90% de los abscesos hepáticos se tratan sin intervención quirúrgica. (3) El tratamiento quirúrgico tiene una función si los intentos de drenaje percutáneo fallan, si el paciente tiene sepsis continua después de antibióticos y drenaje percutáneo, o en casos difíciles de tratar. sitios de acceso como la cúpula hepática.

La cirugía también está indicada si el absceso no es susceptible de drenaje percutáneo, como abscesos multiloculados o material purulento espeso que no se puede aspirar En una serie de casos, el drenaje quirúrgico de grandes (> 5 cm) los abscesos multiloculados se asociaron con una mayor tasa de éxito del tratamiento, menos procedimientos repetidos y una estancia hospitalaria más corta.

En pacientes con múltiples abscesos hepáticos, la cirugía es la modalidad de tratamiento preferida. La cirugía es necesaria cuando el absceso se ha roto y cuando la causa subyacente requiere extirpación quirúrgica, como en los casos con cuerpos extraños

La cirugía se puede realizar con laparoscopia o con laparotomía exploratoria. Si el absceso es superficial, la fenestración y el drenaje son una opción. En pacientes con abscesos profundos, se realiza drenaje intraoperatorio guiado por Doppler o resecciones hepáticas limitadas. (4)

Conclusiones

Los abscesos hepáticos, aunque no son comunes en países desarrollados aun cuentan con prevalencia elevada en países en vías de desarrollo, y es un diferencial a buscar en paciente con ictericia y dolor abdominal que van regresando de países de bajos recursos.

Conflicto de interés: los autores no declaran conflictos de interés

Anexos – Absceso hepático gigante, un reporte de caso.pdf

Referencias

  1. Sánchez-Aldehuelo R, García de la Filia Molina I, Martin-Mateos RM. Amoebic liver abscess. Gastroenterol Hepatol. 2019 Mar;42(3):185. English, Spanish. doi: 10.1016/j.gastrohep.2018.11.002
  2. Khim G, Em S, Mo S, Townell N. Liver abscess: diagnostic and management issues found in the low resource setting. Br Med Bull. 2019 Dec 11;132(1):45-52. doi: 10.1093/bmb/ldz032.
  3. Wang HH, Lin WR. Amebic Liver Abscess. N Engl J Med. 2018 Dec 6;379(23):2255. doi: 10.1056/NEJMicm1800360. PMID: 30575458.
  4. Chang CY, Radhakrishnan AP. Amoebic liver abscess. Rev Soc Bras Med Trop. 2022 Feb 25;55:e0665. doi: 10.1590/0037-8682-0665-2021. PMID: 35239920; PMCID: PMC8909445.
  5. Roediger R, Lisker-Melman M. Pyogenic and Amebic Infections of the Liver. Gastroenterol Clin North Am. 2020 Jun;49(2):361-377. doi: 10.1016/j.gtc.2020.01.013. PMID: 32389368.