Riesgos ergonómicos en el ámbito sanitario

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 1–Enero 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº1: 82

Autor principal (primer firmante): Rosa María Unibaso Pérez

Fecha recepción: 22 de diciembre, 2022

Fecha aceptación: 8 de enero, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(1) 82

Autoras:

  1. Rosa María Unibaso Pérez (Auxiliar Administrativa y celadora)
  2. María Delfina Lanza García (TCAE y celadora)
  3. María Jesús González Santiago (Celadora)

Introducción

La ergonomía es el conjunto de conocimientos científicos aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona. Dentro del mundo de la prevención es una técnica preventiva que intenta adaptar las condiciones y organización del trabajo al individuo.

En el ámbito sanitario existen multitud de riesgos ergonómicos que no suelen tenerse demasiado en cuenta y que originan muchas de las enfermedades o accidentes laborales entre los trabajadores del sector.

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La Ley 31/95, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, establece como principios básicos de la acción preventiva evitar los riesgos, evaluar aquellos que no puedan evitarse y adaptar el trabajo a la persona.

En lo referente a la protección de la salud de los trabajadores, cabe destacar la aplicación de medidas para la adaptación del trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de puestos de trabajo, así como para la elección de los equipos y de los métodos de trabajo y de producción, con el fin de atenuar el trabajo monótono y repetitivo y reducir los efectos adversos del mismo sobre la salud. Sin embargo, algunos de los riesgos ergonómicos (manipulación de cargas, movimientos repetitivos, posturas forzadas, uso de pantallas) no suelen ser evaluados por los servicios de prevención ni los trabajadores somos tan conscientes de ellos como con otros tipos de riesgos (riesgos biológicos, riesgos químicos)

Objetivos

Dejar patente la necesidad de una mayor vigilancia de los riesgos ergonómicos por parte de los responsables y de los servicios de prevención de los centros sanitarios.

Concienciar a los trabajadores de que un riesgo ergonómico que no se evita puede ser origen de una lesión o enfermedad para toda la vida.

Concienciar, también, a los delegados de prevención de los centros sanitarios para que se impliquen en la consecución de medidas preventivas que minoren o eliminen los riesgos ergonómicos.

Metodología

A la hora de elaborar este trabajo hemos partido, en primer lugar, de la propia experiencia como trabajadoras del sistema sanitario público. También hemos recogido datos de diversos artículos, revistas científicas, estudios etc.

Hemos acudido, además, a la legislación en materia de riesgos laborales y a diversas publicaciones de los distintos ministerios implicados y del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo.

Resultados y discusión

A la hora de abordar la prevención de los riesgos ergonómicos en el ámbito sanitario hay que tener en cuenta distintos factores:

Factores físicos

espacio y lugar de trabajo; condiciones ambientales; equipos y materiales empleados; mobiliario y espacios libres del puesto; movimientos repetitivos; pantallas de visualización, etc.

Factores cognitivos

Memorización, percepción, respuesta motora, etc.

Factores organizacionales

Tiempo de trabajo, trabajo en equipo, formación, comunicación, etc.

Para realizar una buena evaluación ergonómica de los riegos se hace necesario tener en cuenta todos estos riesgos ya que pueden dar lugar a ciertos tipos de trastornos o efectos nocivos sobre la salud de las trabajadoras y los trabajadores (trastornos musculoesqueléticos, estrés, lesiones oculares, etc).

Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, los trastornos musculoesqueléticos tienen una alta prevalencia en el sector sanitario en concreto, y son de las enfermedades profesionales más comunes en España (87%) y la primera causa de invalidez permanente.

Entre las trabajadoras y los trabajadores de la sanidad, suponen una de las principales causas de incapacidad temporal, sobre todo, entre aquellos colectivos más expuestos a movimientos repetitivos y a manipulación de cargas o movilización de enfermos. Otras enfermedades a destacar dentro del ámbito sanitario, son el estrés y el síndrome Burnout, todas ellas debidas, en parte, a una escasa evaluación de los riesgo ergonómicos con los que se enfrentan las/los profesionales de la Salud.

Conclusión

Es necesario que los Servicios de Prevención en el ámbito sanitario realicen una vigilancia constante y eficaz de todos los riesgos ergonómicos a los que nos enfrentamos las/los trabajadoras/es de la Sanidad. Además, la administración competente debería hacer un esfuerzo por proporcionar la formación debida en esta materia, tanto a las personas que trabajamos en el sistema como a los equipos directivos de los cuales dependemos.

Las medidas preventivas deberían estar orientadas a la adaptación al trabajador del puesto de trabajo y a la organización del trabajo en el sentido más amplio. Habría que invertir recursos en que los equipos de trabajo fuesen los adecuados, las personas trabajadoras fuesen las suficientes para no soportar una carga de trabajo excesiva, se dispusiera de ayudas mecánicas para facilitar la movilización de personas y cargas y, por supuesto, invertir en formación e información a todos los niveles.

Bibliografía

  1. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales.
  2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo (documentación riesgos ergonómicos)
  3. Revista “Medicina y Seguridad en el Trabajo”
  4. Ergonomía (Ministerio de Trabajo e Inmigración)