Abordaje de la fatiga asociada al cáncer mediante ejercicio físico

Addressing cancer related fatigue through physical exercise

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 12–Diciembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº12: 276

Autor principal (primer firmante): Patricia Martínez

Fecha recepción: 21 de noviembre, 2022

Fecha aceptación: 17 de diciembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(12) 276

Autores

  1. Patricia Martínez. Fisioterapeuta, Graduada en la Universidad de Zaragoza.

Resumen

El cáncer es la principal causa de muerte en todo el mundo. Aunque la mortalidad ha descendido gracias a los avances en prevención, detección y tratamiento, las secuelas que sufren los pacientes durante el tratamiento y de forma posterior a este han aumentado. La más característica es la fatiga asociada al cáncer, una sensación de cansancio no correspondida a la actividad.

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Antiguamente a los enfermos de cáncer se les mandaba reposar, sin embargo, actualmente se ha comprobado que el ejercicio físico puede ayudar en las secuelas que deja la enfermedad y su tratamiento, principalmente se ha descubierto el efecto positivo que tiene el ejercicio físico en la fatiga relacionada al cáncer.

Palabras clave

Fatiga, actividad física, cáncer

Abstract

Cancer is the leading cause of death in the world. Although mortality has reduced due to advances in prevention, detection and treatment, the consequences suffered by patients during and after treatment have increased. The most characteristic is cancer-related fatigue, a feeling of tiredness that does not correspond to activity.

In the past, cancer patients were told to rest, however, it has now been proven that physical exercise can help with the after-effects of the disease and its treatment, particularly the positive effect that physical exercise has on cancer-related fatigue.

Key words

Fatigue, physical activity, cancer

Desarrollo del tema

Cáncer

El cáncer es un término genérico que engloba una serie de enfermedades con una característica común, la multiplicación rápida de células anormales que incluso pueden ir más allá de su límites habituales invadiendo otras zonas corporales.

Su etiología es desconocida, aunque se relaciona con numerosos factores de riesgo: radiaciones, contaminantes alimenticios, contaminación aérea, tabaco, alcohol, inactividad física, virus…

Según la OMS, el cáncer es la principal causa de muerte en todo el mundo, provocando casi 10 millones de muertes en 2020. Estas cifras han ido disminuyendo a lo largo del tiempo gracias a las mejoras en la detección precoz, la prevención y el tratamiento 1,2.

A pesar del descenso de la mortalidad, el aumento de la supervivencia ha permitido ver el desarrollo de una gran cantidad de secuelas o síntomas posteriores a la enfermedad y al tratamiento: ansiedad, depresión, fatiga, náuseas, dolor, pérdida de apetito, alteración de las actividades diarias…3. Dentro de todos ellos, la fatiga es el síntoma más frecuente en pacientes con cáncer, con una prevalencia entre el 62-85% 4,5.

Fatiga asociada al cáncer

La fatiga asociada al cáncer se define como “una sensación física, emocional y/o cognitiva, persistente y subjetiva de cansancio que no se corresponde ni se relaciona con la actividad presente en ese momento” 4. El paciente lo suele describir de 3 formas:

  • Falta de concentración y pérdida de memoria (fatiga mental)
  • Incapacidad para realizar actividades y tendencia a evitar el contacto social (fatiga emocional)
  • Cansancio y extenuación ante actividades que requieran esfuerzo físico (fatiga física)

El origen de esta fatiga es indeterminado, aun así, hay varias teorías sobre la aparición de la misma 4,6.

  • Alteraciones en el sistema nervioso central o periférico: activación de citoquinas proinflamatorias que causen una neuro-inflamación.
  • Alteración de los niveles de cortisol por afectación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal como respuesta a la inflamación.
  • Alteraciones en el metabolismo celular por daños en el retículo sarcoplasmático y en la mitocondria.

Este síntoma puede aparecer durante la fase de tratamiento como en la fase posterior, pudiendo llegar a persistir durante años disminuyendo la calidad de vida del paciente 7,8. Además, hay estudios que lo correlacionan con otros síntomas, como la depresión y el dolor 4.

Dentro del tratamiento para la fatiga tenemos la parte farmacológica con estimulantes, antidepresivos o eritropoyetina, pero que no resulta tan eficaz como el tratamiento no farmacológico donde está el ejercicio, la educación psicológica y los suplementos nutricionales. De entre todas estas terapias la que más evidencia tiene de su eficacia ante la fatiga relacionada con el cáncer, es el ejercicio físico 4,8,9.

Ejercicio físico en la fatiga relacionada con el cáncer

Durante muchos años se ha recomendado a los pacientes que sufren cáncer permanecer en reposo y evitar el esfuerzo físico. Sin embargo, la inactividad provoca una pérdida de masa muscular y una reducción de la función cardiorrespiratoria, por lo que la carencia de la actividad física aumenta la probabilidad de presentar fatiga.

Actualmente una gran cantidad de estudios confirman que el ejercicio físico puede prevenir o reducir la intensidad de la fatiga ya que aumenta la masa muscular, mejora la ventilación y la perfusión y hay una mayor concentración de enzimas musculares oxidativas 6.

Entendemos ejercicio físico como la práctica de actividad física de forma regular, planeada, estructurada y repetida, con el objetivo de mejor la condición física.

Según la bibliografía obtenida a través de la base de datos PubMed son números estudios, en su mayoría revisiones bibliográficas o meta-análisis, los que confirman los buenos resultados del ejercicio físico ante la fatiga relacionada con el cáncer.

Entre ellos, Campbell Kl. et al3 que dice hay una fuerte evidencia de la mejora de la fatiga con el ejercicio físico, y también de otros síntomas como la ansiedad y la depresión, con un programa de 3 sesiones semanales de ejercicio aeróbico moderado-intenso o de 2 sesiones semanales combinando ejercicio aeróbico y de resistencia durante 12 semanas. Dentro del ejercicio aeróbico se refiere a actividad física aeróbica de más de 30 minutos, y en la parte de resistencia planifica 2 series de 8-15 repeticiones con al menos el 60% de la resistencia máxima. Reconoce que la evidencia no es tan fuerte en otros síntomas como el dolor, el insomnio, la función cognitiva, etc.

Siguiendo la misma línea, Rodríguez Cañamero S. et al2 define que las sesiones aeróbicas deben ser entre 60 y 90 minutos con una carga moderada-intensa. Y las de resistencia 2-3 series de 8-15 repeticiones al 70% de la resistencia máxima.

Por otro lado, Wiltox L. et al7 propone un programa combinado de ejercicio aeróbico y de resistencia durante 18 semanas, y demuestra una reducción de la fatiga que se mantiene a largo plazo. Es uno de los pocos estudios que valoran la efectividad a largo plazo.

También hay otros autores que reconocen los efectos, pero no indican la prescripción seguida en términos de tipo de ejercicio, volumen, frecuencia e intensidad. Tales como Hilfiker R. et al8 que valida el ejercicio para la mejora de la fatiga, e incluye propuestas como las terapias de relajación o el yoga en las fases de tratamiento; Nakano K. et al9 que reconoce la efectividad del ejercicio aeróbico y de resistencia en síntomas como la fatiga, el dolor y el insomnio; pero no muestra mejora en las náuseas o pérdida de apetito, y finalmente, Ashcraft KA. et al10 que también evidencia los efectos positivos del ejercicio en la fatiga relacionada con el cáncer.

Conclusión

Basándonos en la evidencia científica podemos concluir que el ejercicio físico tiene una repercusión positiva en la fatiga relacionada con el cáncer, provocando una disminución de esta sintomatología en pacientes que están en tratamiento o que ya lo han recibido.

Aun así, no existe una indicación común del tipo de ejercicio pautado y sus características (tiempo, intensidad, frecuencia, volumen). En la mayoría de ellos, los programas se aproximaban a las 12-16 semanas y combinaban el ejercicio aeróbico (de más de 30 minutos) y el ejercicio de resistencia (con 2-3 series de 8-15 repeticiones y más del 60% de la resistencia máxima). Este hecho podría tener su base en que, al igual que en otros campos, los parámetros del ejercicio deben ser individuales, específicos y siempre precedidos de una valoración previa.

A pesar de la conclusión, las limitaciones existentes sobre la falta de estandarización del ejercicio o los efectos a largo plazo del ejercicio físico en la fatiga y otros síntomas, podrían abrir nuevas investigaciones.

Bibliografía

  1. Organización Mundial de la Saud (OMS). Cáncer (Internet). Centro de presa de la OMS; 2 Feb 2022. Disponible en: https://www.who.int/es/ news-room/fact-sheets/detail/cancer
  2. Rodríguez-Cañamero, S, Cobo-Cuenca, AI, Carmona-Torres, JM. Impact of physical exercise in advanced-stage cancer patients: Systematic review and meta-analysis. Cancer Med. 2022; 1- 14.
  3. Campbell KL, Winters-Stone KM, Wiskemann J, May AM, Schwartz AL, Courneya KS, Zucker DS et al. Exercise Guidelines for Cancer Survivors: Consensus Statement from International Multidisciplinary Roundtable. Med Sci Sports Exerc. 2019 Nov;51(11):2375-2390.
  4. Thong MSY, van Noorden CJF, Steindorf K, Arndt V. Cancer-Related Fatigue: Causes and Current Treatment Options. Curr Treat Options Oncol. 2020 Feb 5;21(2):17.
  5. Matias M, Baciarello G, Neji M, Di Meglio A, Michiels S, Partridge AH et al. Fatigue and physical activity in cancer survivors: A cross-sectional population-based study. Cancer Med. 2019 May;8(5):2535-2544.
  6. Dimeo FC. Effects of Exercise on Cancer-Related Fatigue. Cancer Med Suplement. 2001; 92 (S6):1689-1693
  7. Witlox L, Hiensch AE, Velthuis MJ, Steins Bisschop CN, Los M, Erdkamp FLG et al. Four-year effects of exercise on fatigue and physical activity in patients with cancer. BMC Med. 2018 Jun 8;16(1):86. 
  8. Hilfiker R, Meichtry A, Eicher M, Nilsson Balfe L, Knols RH, Verra ML et al.. Exercise and other non-pharmaceutical interventions for cancer-related fatigue in patients during or after cancer treatment: a systematic review incorporating an indirect-comparisons meta-analysis. Br J Sports Med. 2018 May;52(10):651-658.
  9. Nakano J, Hashizume K, Fukushima T, Ueno K, Matsuura E, Ikio Y et al. Effects of Aerobic and Resistance Exercises on Physical Symptoms in Cancer Patients: A Meta-analysis. Integr Cancer Ther. 2018 Dec;17(4):1048-1058.
  10. Ashcraft KA, Warner AB, Jones LW, Dewhirst MW. Exercise as Adjunct Therapy in Cancer. Semin Radiat Oncol. 2019 Jan;29(1):16-24.